Revista de Letras

A propósito de Frank McCourt…

Hay autores que parecen haber nacido para escribir un único libro. El resto de su obra sólo sirve para confirmarlo. Frank McCourt publicó, a los 65 años, su célebre libro de memorias Las cenizas de Ángela, en el que narraba su niñez en Irlanda tras la fracasada estancia de sus padres en Estados Unidos. Ni Lo es ni El profesor, los siguientes volúmenes memorialísticos de McCourt, llegan a la altura e inspiración de esos primeros recuerdos que volcó en la novela que le valió el Pulitzer.

Con su muerte, acontecida ayer, 19 de julio, serán muchos quienes glosen su valía como escritor, el éxito de aquel inspirado libro nacido de sus recuerdos y las cifras que hicieron de él un autor de best-sellers. Sin embargo, quizás debamos recordarle como un hombre que consiguió salir adelante en la desgracia y la pobreza, siempre con el viento en contra, haciendo valer sus convicciones y devolviendo a la sociedad, multiplicado por cien, lo que consiguió a base de sacrificios.

Escribir conlleva ciertas responsabilidades y el profesor de literatura que consiguió el reconocimiento internacional al jubilarse, asumió las suyas sin olvidar que sus vivencias podrían influir en la vida de miles de personas. El testimonio, la herencia que nos ha legado, más allá de gustos literarios, debería ser ejemplo del poder y la influencia que la palabra escrita ejerce aún hoy en millones de personas.

14FrankMcCourtFrank McCourt (Nueva York, 1930-2009), vivió desde los 4 a los 19 años en Limerick (Irlanda), lugar al que regresó su familia tras una temporada en la “tierra de las oportunidades” que no fueron tales, ya que coincidió con la fuerte depresión económica. Malviviendo, con penurias económicas y con la experiencia de tener un padre alcohólico, McCourt comenzó a destacar como un chico con recursos al dejar la escuela a los 13 años y realizar trabajos de todo tipo para sacar adelante a su familia. A los 19 años decidió regresar a los Estados Unidos para cursar estudios universitarios y obtener sus primeros trabajos como profesor.

Tras jubilarse, dedicó su tiempo libre a la escritura, primero con su hermano Malachy, con quien escribió la comedia autobiográfica Un par de sinvergüenzas, que se estrenó en Nueva York en 1984 y Los irlandeses y cómo llegaron a ser lo que son.

En 1997 obtuvo el Premio Pulitzer por su célebre novela Las cenizas de Ángela, a la que siguieron Lo es y El profesor, completando un tríptico autobiográfico que ha inspirado a milones de lectores de todo el mundo y son de lectura obligatoria en institutos norteamericanos. En 2007 publicó el cuento Ángela y el niño Jesús.

Las cenizas de Ángela fue adaptada al cine en 1999, en una producción dirigida por Alan Parker.

Recluido en una clínica para enfermos terminales en la que permanecía, McCourt falleció el 19 de julio debido a un melanoma, el cáncer de piel más severo.

Etiquetas: Frank McCourt, Las cenizas de Ángela

Sobre el autor

Revista de Letras

Revista digital de crítica cultural. Publicación bajo licencia Creative Commons. Edita: Albert Lladó y David Lladó. Coordinación: Olga Jornet. Patrocinador: Fundación Aquae. Colabora: CCCB

¡Comparte este artículo!

1 Comentario

  1. isabelbarcelo 21 julio 2009 at 20:59

    Lo que más me impresionó de “Las cenizas…” fue, sobre todo, que estuviera completamente limpio de rencor. Con una niñez menos desgraciada que la suya, otros habrían destilado odio, victimismo, autocompasión… Creo que esa limpieza de espíritu llegó profundamente a todos los lectores, además de transmitir la idea de que una infancia desastrosa no aboca necesariamente a una vida adulta de fracasos. Saludos cordiales.

Envía tu comentario