Revista de Letras

Adriana Serlik Straschnoy, una escritora de calle, de asfalto y de soledades

15 julio 2009 Entrevistas

Adriana SerlikLa carrera poética de Adriana Serlik (Avellaneda, Argentina, 1945) comienza en 1968 con la publicación del libro Improntus 6, libro al que seguirán: Los espejos (1972), Desde nosotros, los niños (1978), La silla de paja (1984), Poemas del amor y la soledad (1996), Andaremos, amor, andaremos (2005), El gran devorador y otros relatos (2006), Las sonrisas gastadas (2006) y La esfera dorada (2006), además de participar en diversas antologías. Ha realizado programas de radio en Argentina, Paraguay, Italia y España. Colabora desde 2006 en Radio Gandía-Cadena SER con su espacio Retazos, leyendo sus poemas y relatos, algunos de los cuales están recogidos en Haz de luz, del que nos habla para Revista de Letras.

¿Cómo y cuándo supo que lo suyo era escribir?

Comencé  a escribir poemas y relatos con trece años y lo he seguido haciendo, para mí es una tarea necesaria, imprescindible.

¿Cuáles son sus referentes?

Cuando era joven Neruda, Vallejo, Paul Eluard, André Breton, especialmente los surrealistas  luego García Márquez, Pavese, Walter Benjamin, Gordimer, Kafka, Cortázar.

Haz de luz¿Cómo surge Haz de luz?

En marzo de 2008 me comprometí con Legados Ediciones  para enviarles  un libro de relatos. Seleccioné un grupo de los  relatos que desde el 2006 escribo y leo  semanalmente en mi programa Retazos para Radio Gandía Ser, otros  sobre  la guerra civil y la postguerra en Gandía y sus alrededores: El río, El Viaje, Saturnino Pablo y Serafín y agregué los que tenía escritos sobre personajes como Walter Benjamin (Silencio de redonda), Tina Modotti, Hemingway y Sant Exupery (El Colorao)  o Rosa Chacel. Quería hablar sobre las víctimas obligadas de las guerras injustas: las mujeres y los niños.

En el prólogo se la define como una escritora de calle, de asfalto y de soledades, ¿está de acuerdo?

Mi prologuista Antonia J. Corrales conoce muy bien mi obra poética y mi narrativa: ambas son diametralmente diferentes. Mientras en mis relatos  invento y vivo  personajes con problemáticas dramáticas o tragicómicas, en mi poesía emerge la Adriana solitaria y dolorosamente sensible.

La obra presenta como dos partes una más sobre la cotidianidad y la otra más reivindicativa. ¿El escritor ha de elegir entre la pluma o el fusil?

No  debe elegir entre una y otro, lo fundamental es escribir, y escribir lo mejor posible. Como cuestiono constantemente el mundo que me rodea, todos mis escritos tienen elementos reinvindicativos. Lo que diferencia las dos partes del libro es la época en que transcurren y su extensión. Mientras que en la primera parte los relatos son muy  cortos ya que están escritos para ser leídos en la radio en unos pocos minutos y hablo del maltrato de género, de los prejuicios,  del amor o del dolor  en un tono tragicómico, en la segunda parte hablo de personas que se mueven y son víctimas en  las guerras pero en escenarios reales, para ello partí de mis recuerdos e investigué en el Archivo Histórico de Gandía, en periódicos, revistas y libros porque queria hablar de una realidad que había sucedido.

¿Cómo funciona su proceso creativo?

A veces parto de  un sonido o una palabra y otras de un comentario que escucho o de una imagen que veo en la calle.

¿Qué encontrará el lector en Haz de luz?

Espero que encuentre relatos que le hagan sonreír, reir o le hagan reflexionar sobre un período muy doloroso de España y Argentina.

Su web: www.lalectoraimpaciente.com

Diego Giménez
www.entrefragmentos.wordpress.com

Etiquetas: Adriana Serlik, Haz de luz, Legado Ediciones

Sobre el autor

Diego Giménez

Diego Giménez, doctor en filosofía y pensamiento (UB) con una tesis sobre "El libro del desasosiego" de Fernando Pessoa, ha realizado diferentes actividades relacionadas con la literatura y el periodismo. Ha trabajado como redactor de LaVanguardia.com y en 2008 cofundó Revista de Letras. Actualmente está terminando un proyecto de investigación que prevé la publicación del libro "História do 'Livro do Desassossego'" en la editorial Angelus Novus con una beca financiada por la Fundación Calouste Gulbenkian.

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