Revista de Letras

Albert Balasch: “«La caça de l’home» es la construcción de alguien que va a la búsqueda del verso”

24 febrero 2010 Entrevistas

Viernes por la tarde, un café en un bar de Gràcia en Barcelona con Albert Balasch, ganador del octavo premio Gabriel Ferrater. En la entrega de premios comentó “no conozco otra manera de escribir que no sea desde el final. Por tanto, todo son intentos. Con La caça de l’home he intentado escribir una piedra”. Cara a cara intentamos destruir la piedra para reconstruir el poemario y el poeta en forma de entrevista.

¿Cómo empezaste con la poesía?

No creo mucho en la vocación. Comienzo a escribir tarde, con dieciocho años empecé  a escribir imitando. De hecho quería escribir como Thomas Bernhard, como Kafka, Faulkner, Beckett (ríe). Llega un momento en que uno se da cuenta que sirve para unas cosas y para otras no, y esto es duro pero a la vez liberador, ya que ayuda a perfilar el camino. Me di cuenta de que no tengo capacidad de desarrollar, no la tengo. Soy más de distancia corta. Soy un poco vago (ríe). A partir de aquí hago una primer novela que me la autoedito, A fora, que es un monólogo interior, muy beckettiana, infumable (ríe). Intenté hacer de Bernhard y entonces, me doy cuenta que lo mío es la poesía y comienzo a escribir versos.

A partir de aquí…

La etapa de aprendizaje se da entonces. En estos momentos David Castillo me ayuda mucho, hago una selección de poemas les doy una estructura y hago Què ha estat això, me presento a los premios Recull y gano. Tuve también suerte porque por aquella época trabajaba para Lumen como lector y conozco a Esther Tusquets, a su hija Milena y a Andreu Jaume. Andreu, cuando Random House y Lumen se fusionan, se encarga de la parte de poesía, le gusta mi trabajo y entonces me publica Decaure y Les execusions. Con La caça de l’home, editado por Edicions 62, he tenido la suerte de encontrarme con Jordi Cornudella porque me está ayudando mucho, hemos establecido una relación muy cómplice.

Y tu proceso creativo, ¿cómo funciona?

Me apoyo mucho en estructuras externas que me ayudan a vehicular más o menos un discurso. Intento trabajar con estructuras cerradas en sí mismas. Por ejemplo, A fora (1999), la primer novela que mencionábamos, presenta una estructura sencilla: primer capítulo, sale; segundo capítulo, fuera; y tercer capítulo, vuelve. Què ha estat això (2002) no deja de tener tres partes: una sorpresa inicial; una reflexión; y unas conclusiones. Decaure (2003) se basa en el método Ignaciano de la Ratio Stodiorum. Les execusions (2006) es un cuento hacia atrás. Y La caça de l’home es una tragedia.  Son estructuras que no me invento, que recojo y que me sirven para vehicular. El proceso de escritura no lo sé explicar, varía mucho.

¿Hasta qué punto un artista puede hablar de su proceso creativo si éste se sitúa en los límites del lenguaje?

Sí, estoy de acuerdo. En mi caso voy haciendo, tomando notas, escribiendo y después hay un trabajo digamos de composición, montaje, reescritura, que es la parte que más me gusta.

Hablando de La caça de l’home, la estructura como comentas es la tragedia y concretamente El rey Lear de Shakespeare. Tanto a nivel estructural como temático, en la alusión a este hombre grande, que podría simbolizar la humanidad,  derrotado pero con ciertos visos de esperanza…

Sí, exacto. En el fondo la estructura de la tragedia es de pirámide invertida. El personaje en la tragedia clásica esta en una situación x y comienza a caer hasta llegar a tocar fondo. A partir de aquí hay un intento de recuperación que a veces es total y se forma la pirámide invertida que comentamos o se queda a medio camino como una raíz cuadrada, que es el caso de La caça de l’home. El rey Lear me interesa mucho por la idea del lenguaje, cuando Lear decide repartir su reino y preguntar a las hijas quien lo quiere más o cómo lo quieren. La pregunta se las trae, ¿es un cuento para niños o una perversión? Lo que a mí me interesa es que Cordelia no juega al juego del lenguaje, como no juega al juego del lenguaje se desata la catástrofe. Uno por hacer la pregunta que no ha de pronunciar, el rey Lear, que en el fondo está preguntando por su vida, está pidiendo que le digan quién es; y las otras, Gonerill y Regan, dicen lo que han de decir pero Cordelia dice lo que no ha de decir y que, por contrapartida, tiene que ser. Así no juega al juego del lenguaje, cuando digo esto quiero decir que no se ajusta a las formas, lo que crea el drama, la tragedia.

O sea, que si no se ajusta a las formas, podemos decir que Cordelia, en este situarse en los límites del leguaje, es la poesía en tanto fuerza órfica, creadora de ser, y en este caso, de identidad…

Esta es una interpretación interesante. En el fondo La caça de l’home es la construcción de alguien que va a la búsqueda del verso definitivo. La búsqueda no puede ser de otra forma que ésta. Yo siempre lo comparo con un topo, que se arrastra y se arrastra y de repente saca la cabeza a al superficie para tomar aire. Mi intención con el poemario es que el lector vaya leyendo y poco a poco se encuentre esos momentos de luz o de aire. En este sentido, la interpretación me gusta porque Lear va en la búsqueda de su identidad y Cordelia no deja de ser el aire o la luz. De ahí la cita del inicio del poemario “Vuelve a hablar”, vuelve a intentarlo.

En el fondo es un intento por vaciarse de la acción dramática y quedarse con la voz que va diciendo constantemente. El último canto intenta ser un canto a los desesperados que asumen el silencio que les toca vivir, los que han visto y ahora callan, por eso “que siguin, que sumin, que diguin, com nombres perseguint l’eternitat”.

La obra tiene un punto de abstracción que para muchos pude ser un obstáculo…

Mi intención es ser abstracto, de hecho cuando recibí el Gabriel Ferrater comenté  que quise hacer una piedra con el poemario. Pero no se tiene que relacionar abstracción con artificio. No intento hacer una obra complicada por que si, sino hacer una piedra para que cada lector la pueda destruir y reconstruir como pueda.

¿A qué te refieres con el silencio de los desamparados?

Hay un momento en la tragedia de Shakespeare que Lear habla de los desamparados. Son aquellos que han visto y una vez han visto callan porque no pueden hablar. El primer y segundo episodio del poemario son caídos, el tercero es un cambio de voz, habla el profeta que es Thomas que en la tragedia seria el bufón, que puede decirle la verdad. Es el momento más duro porque es el momento en el que caen los velos y se descubre cierta identidad. El cuarto episodio es la búsqueda de la madre, que es Cordelia. Y el quinto es el canto a los desamparados.  Me interesa mucho la idea del testimonio y la posibilidad o imposibilidad de hablar después de haber testimoniado algo.

Y el éxodo ¿qué simboliza?

Cuando preparé  el éxodo, había leído La carretera de Cormac McCarthy y hacia el final tiene un fragmento aparentemente desvinculado de la historia principal pero que arroja luz sobre la historia. De la misma manera que Argos, el perro de Ulises, puede morir cuando su amo vuelve, intento situar esta odisea personal por la búsqueda del verso, que es la búsqueda de identidad a través de la poesía, en la misma situación en la que hay un perro que espera, pero no sabemos si hay un hombre que aparecerá. En este sentido hay esperanza en tanto que hay espera pero no sabemos si hay esperanza en tanto que llegada.

“També aquest cop esperaria que tornés. D’altres vegades havia trigat més que ara. Ara tan sols feia cent anys que no tornava. Per tant, aquest cop també esperaria. Entre les potes, el morro i les dents aguantava pedres que li servien, sense ell saber-ho, per comptar les branques d’un arbre. Estava ajagut damunt la terra en ombra que l’acariciava. Va comptar branques amb pedres fins que es va fer de nit. Després van venir les paparres, va començar a ploure i va deixar de comptar perquè no hi havia branques per comptar. Però no es va moure. Xuclava les pedres plenes d’humitat. ¿O eren ossos? Tant és, aquest cop també esperaria que tornés. Cent anys més o els que fossin. Comptant, xuclant, un gos esperaria un home”.

Diego Giménez
http://entrefragmentos.wordpress.com
http://www.diegogimenez.com

Albert Balasch (Barcelona, 1971) ha publicado una novela –A fora (1999) -, tres libros de versos- ¿Què ha estat això? (2002), Decaure (2003) y Les execucions (2006) – y el CD Hans Laguna y Albert Balasch Fan dissabte (2008). Es el ganador del octavo premio de Poesía Sant Cugat a la memoria de Gabriel Ferrater con el poemario La caça de l’home.

Etiquetas: A fora, Albert Balasch, Andreu Jaume, Cormac McCarthy, David Castillo, Decaer, Decaure, Edicions 62, El rey Lear, Esther Tusquets, Jordi Cornudella, La caça de l'home, La carretera, Las ejecuciones, Les execusions, Lumen, Milena Busquets, Què ha estat aixó, William Shakespeare

Sobre el autor

Diego Giménez

Diego Giménez, doctor en filosofía y pensamiento (UB) con una tesis sobre "El libro del desasosiego" de Fernando Pessoa, ha realizado diferentes actividades relacionadas con la literatura y el periodismo. Ha trabajado como redactor de LaVanguardia.com y en 2008 cofundó Revista de Letras. Actualmente está terminando un proyecto de investigación que prevé la publicación del libro "História do 'Livro do Desassossego'" en la editorial Angelus Novus con una beca financiada por la Fundación Calouste Gulbenkian.

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2 Comentarios

  1. Marc 18 febrero 2010 at 18:49

    No coneixia Albert Balasch però ja tinc ganes de llegir-lo!!

  2. Roser Padrós Canals 4 marzo 2010 at 16:24

    Tinc ganes de llegir a l’Albert Balasch. He llegit l’entrevista i m’ha semblat molt interesant tot el què diu. M’agradarà llegir els seus poemes.
    Roser

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