Revista de Letras

Don Quijote, Sancho y la justicia

quijote1En el capitulo XI  de la primera parte de la obra magna de Cervantes, “De lo que sucedió a Don Quijote con unos cabreros”, el caballero manchego dice, al referirse a la  Eda de Oro : “Dichosa edad y siglos dichosos aquellos que los antiguos pusieron  el nombre de dorados…” y expresa mas adelante: “No había la fraude , el engaño  ni  la malicia  mezclándose con la verdad y llaneza. La justicia se estaba en sus propios términos, sin que la osasen turbar ni ofender los del favor y los del intereses que tanto ahora la menoscaban, turban y persiguen. La Ley del encaje-sentencia que el Juez dicta, por lo que él ha pensado (encajado en la cabeza) sin tener en cuenta lo que las leyes establecen),aun no se había asentado en el entendimiento del Juez , porque entonces no había entrado en la senda de la perversión.

En el capitulo XLII de la segunda parte, “De los consejos que dio Don Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar a la ínsula…”Cabe destacar la importancia que nuestro personaje da a la administración de la justicia, pues muchos de ellos advierten el futuro gobernante acerca de las dificultades  que tendrá para resolver  los casos que se le presenten.

Después de los primeros consejos que se inician con la invocación a Dios, fuente de toda sabiduría y, ante todo, tener en cuenta la máxima “Conòcete a tí mismo” y no olvidarse ni avergonzarse  de sus orígenes   humildes, menciona otra vez la Ley de encaje “que suele tener mucha cabida en los ignorantes que presumen de agudos”. Es una exhortación a ceñirse  a las leyes, respetarlas y no ceder a los propios   impulsos, pero esto no exime de tener compasión , “pero no más justicia”, por las lágrimas del acusado  para que éstas no sean velo  que   oculte  las razones de la denuncia.

Y comienza Don Quijote a  indicarle a Sancho cual debe ser la postura del juez ante los litigantes  y sus exigencias:

350_don-quijote-y-sancho-panzaLa verdad, para impartir con rectitud la justicia , debe ser buscada sin pausa y desentrañada de las razones que ante el árbitro  expongan las partes  , sin que nada, ni dádivas, promesas o lamentos influyan en la decisión que se tome para cerrar la causa.

Al impartir justicia con la debida equidad, el Juez debe ser algo más comprensivo que riguroso , lo llevará, al aplicar la  Ley a no cargar todo su rigor en el inculpado. Buscar siempre, entonces, el camino legal que permita al juzgador  ver mas allà del hecho en sí, el momento, las motivaciones, el medio social, y todo aquello que permita  atenuar, si cabe, la gravedad del delito. Ello permitirá “doblar la vara de la justicia” no con presentes o donaciones sino con el peso de la indulgencia , sujeta a los preceptos generales  de las normas legales.

También el enemigo  debe administrársele justicia en el término  correcto de las leyes. En tal situación  no debe influir la enemistad; apartar el pensamiento  de los agravios, si los hubiera, y buscar  solo la verdad para dirimir el pleito. “No  te ciegue la pasión  propia de la causa ajena” dice Don Quijote a Sancho, porque un juez cabal no puede perder el equilibrio que la rectitud de su juicio exige y que es lo que  de él esperan quienes están en el estrado. Nada debe turbar  la conciencia del magistrado que tendrá siempre presente  el interés de la justicia, y no el propio.

También el Juez debe cuidarse y no favorecer a la belleza que a veces se presenta con gemidos y con lágrimas para conmover  el espíritu del juzgador, cegar su sensatez y no dejar que valore con ecuanimidad lo que  pide.

Quien dicta sentencia no debe maltratar de hecho ni de palabra al condenado  pues, “sin malas razones”, le basta pensar en el destino que  le espera, con la cárcel o con  trabajos… No olvidar que el inculpado  es hombre y, por lo tanto, sujeto a las falencias  de su condición humana y esto basta para mostrarse con èl “piadoso y clemente”: Como todos somos iguales ante  Dios es mas respetable la misericordia con justicia. De seguir estos consejos, según Don Quijote, Sancho tendrá vida feliz, colmada de bienaventuranza que durará hasta el fin de sus días para trascender  a su descendencia.

quijoteEstos son algunos de los consejos que Don Quijote da a su escudero a punto de asumir el gobierno , y que se refieren a la administración de la justicia, importante tarea del mandatario de la ínsula. De seguirlos, indudablemente, su gobierno  será recordado con admiración y respeto por sus súbditos. Sera la época de Sancho Panza. La justicia a la que se refiere Don Quijote es la justicia práctica, la que se resuelve los casos usuales de la vida diaria. Así se exponen en los pleitos que Sancho resuelve: deudas impagas, disputas entre familiares desavenidos o vecinos y que se resuelven recordando casos similares por la perspicacia del hombre común ha observado y apela a ese conocimiento de las peleas del ingenio popular, para resolver lo que se le plantea. Los consejos están dictados no para definir sino para valorar la justicia, especialmente la práctica, e indicar la mejor forma de aplicarla sin menoscabo ni sombras que hagan dudar de la integridad o de la sapiencia  de quien  debe administrarla.

Alejandra Crespín Argañaraz

Etiquetas: Alejandra Crespin Argañaraz, Don Quijote, Sancho y la justicia

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