Revista de Letras

El autor más vitalista de los beats

30 noviembre 2014 Portada, Reportajes

Todas las novelas de Kerouak, el novelista más emblemático de la generación beat, tienen algo en común: el género autobiográfico. Y de todas sus obras, Los subterráneos es donde se percibe más claramente el yo del autor; la primera página empieza, sin dejar lugar a dudas: “en otros tiempos yo era joven”, situando a todos los lectores en su juventud para narrar con realismo la historia de los jóvenes subterráneos de San Francisco, los beats fríos.

Anagrama

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De todos los esquemas que se han inventado para explicar la generación beat, el más sencillo es la división en dos grupos: los beats calientes de la posguerra americana, (época que relata su obra En el Camino año 48) y los beats fríos de cinco años después, que reproduce Los subterráneos, un retrato igual de intenso pero más satírico.

Pero Kerouak cuando no quiere hablar abiertamente en primera persona utiliza un alter ego, de forma que siempre está presente. Como dijo su defensor, Henry Miller, “es el señor todo-el-mundo”.

El escritor canadiense se convirtió en el mayor representante de la generación bop por la sensibilidad con que bebió de su época y por dar testimonio de ello en sus obras, contando todo lo que sucedía, desde dentro, con tal autenticidad que el lector podría pensar que está sucediendo ahora.

Por encima de todo prima la espontaneidad, en sus novelas la prosa fluye sin cesar, al ritmo de la vida. De ahí que el escritor testificara su rechazo a las comas, a todo lo que finge una pausa, en Los principios fundamentales de la prosa espontánea.

Anagrama

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Por otra parte, Kerouak, quiso que su prosa recordara a la música jazz y escribió: “no hagáis períodos que separen frases-estructuras… y servíos de una enérgica abertura que separe la respiración retórica, (igual que el músico de jazz toma aliento entre las distintas frases ejecutadas)”. Su admiración por el jazz le hizo establecerse como representante de los beats de posguerra que aceptaban el dialecto de los jazzmen, lengua que para Kerouak era un medio expresivo.

En el decálogo que escribió para explicar su técnica estilística revela que no se identifica con la escritura automática de los surrealistas franceses sino con la hipnótica de Yeats. La norma que se impone es la de escribir con excitación y con prisa.

Pero sí tiene en común con la escritura automática el esfuerzo por eliminar todas las partes del discurso que no fuesen estrictamente indispensables y que dificultaran la adhesión a la validez de las imágenes. El gusto por las imágenes lo había extraído de cierta literatura oriental. Esta afinidad estilística está muy presente en la obra Los vagabundos del Dharma.

Lo que diferenció a Kerouak fue su gran capacidad evocadora. En Los subterráneos alude a una época que retrata de forma muy personal, pero con tanta intensidad que los lectores de ese momento y los posteriores se sumergen por completo en ese nacimiento de los hipsters, un término que ha vuelto a ponerse de moda.

Anagrama

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Pero a mí lo que más me gusta de este autor es el vitalismo que se esconde en todas sus obras. En En el camino encontramos el personaje del escritor que se siente obligado a acumular experiencias antes de escribir y para vivir es necesario amar la vida. Además de la ilusión de quien emprende un viaje esperando que lo mejor empiece a suceder. Deja clara esta idea en su decálogo, donde recomienda a los escritores: “Amad vuestra vida”.

Por otra parte, está latente el tema del autoconocimiento. En Los Vagabundos del Dharma se experimenta en la búsqueda espiritual, en En el Camino, en un viaje improvisado, cuando no había medios de transporte como el avión y en ocasiones era difícil pagar un autobús, y en Los subterráneos el conocimiento representa la comprensión del inconsciente. Encontramos el personaje de Mardou, una subterránea sonámbula que acude a un psicoanalista. La influencia de Freud es clara. Pero a Kerouak no le interesan esos asuntos filosóficos, prefiere que los hechos hablen por sí solos y no puede dar más muestras de ello.

Etiquetas: El Camino, Generación Beat, Henry Miller, Kerouak, Los subterráneos, Yeats

Sobre el autor

Noelia Ares

Noelia Ares (1987, Barcelona). Licenciada en Filología Hispánica especializándose en Literatura. Después decide hacer un curso de Periodismo Cultural (Revista de Letras) y un máster de Comunicación Creativa, relacionado con las nuevas formas de comunicación. Ha colaborado con 'Culturamas' y el 'Cotidiano'.

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1 Comentario

  1. Paula Baldrich 6 enero 2015 at 14:06

    Hola Noelia,
    Muy buen artículo. Soy una estudiante de último curso de Periodismo en la UAB. Llevo días intentando conseguir tu contacto porque me gustaría pedirte opinión sobre algunos aspectos de mi Trabajo de Fin de Grado, en referencia a la Generación Beat y estilos literarios actuales. De este modo, en un intento de desesperación, me he armado de valor para escribirte un comentario públicamente…
    Espero que veas esto. Gracias de antemano. Sigo leyéndote.

    Paula Baldrich

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