Revista de Letras

“El coche de bomberos que desapareció”, de M. Sjöwall y P. Wahlöö

10 abril 2010 Reseñas

El coche de bomberos que desapareció.
Maj Sjöwall y Per Wahlöö
Traducción de Martin Lexell y Manuel Abella
RBA (Barcelona, 2010)

Al matrimonio conformado por Maj Sjöwall (1935) y Per Wahlöö (1926-1975) se le atribuye la paternidad de la novela negra sueca. De 1965 a 1975, este par de narradores escribieron a cuatro manos diez novelas, de 30 capítulos cada una, todas ellas protagonizadas por el inspector de policía Martin Beck, las cuales publicaron a un ritmo de una por año. Algunos de esos títulos son El hombre del balcón (1967), El alegre policía (1968), Un ser abominable (1971) y Los terroristas (1975).

La editorial RBA ha emprendido la reedición completa de esta serie, cuyo quinto tomo es El coche de bomberos que desapareció, publicado por primera vez en 1969. Esta novela cuenta los esfuerzos de un grupo de policías por desentrañar el misterio en torno a dos suicidios y al incendio de un edificio; al mismo tiempo, el relato se introduce en las vidas privadas de sus protagonistas, que, aun sin estar relacionadas de forma directa con la investigación, brindan un nuevo ámbito que enriquece y redondea la configuración de los personajes. El resultado es cada uno de ellos es diferenciable del resto, ya sea por minucias de su carácter o por sus pequeños dramas domésticos.

Si bien el inspector Martin Beck tiene un papel relevante en la novela, y gracias a su honestidad y simpatía conquista nuestra aprobación desde el principio, no sobresale demasiado del resto de sus compañeros. Quizá el más atractivo de los personajes sea Gunvald Larsson, un huraño gigante rubio que se ve convertido en héroe tras salvar a algunas de las víctimas del incendio y a la vez no duda en valerse de los métodos más violentos para llevar a los delincuentes tras las rejas.

El coche de bomberos que desapareció es una novela muy eficaz: desde sus primeras páginas abre interrogantes que irá resolviendo paulatinamente, hasta la revelación final. Aun cuando no hay grandes sorpresas ni giros inesperados en la trama, el lector no lamentará seguir los descubrimientos y palos de ciegos de estos servidores del orden, bien administrados para retener al lector. Sin embargo, el libro no llega a ser apasionante. Quizás esto se deba a que ni las vidas ni las visiones de mundo de los protagonistas suelen verse amenazadas por el caso que se traen entre manos: todos ellos terminan su aventura tal como empezaron.

Tampoco encontramos aquí la demoledora crítica a las taras y prejuicios de una sociedad que uno espera de una novela negra.  La búsqueda se centra en un grupo de modestos ladrones de coches cuya muerte es tan poco gloriosa como su vida, y que no arrojan mayores señas de identidad sobre la sociedad recreada. En suma, es esta una novela bien ejecutada, por las sabidurías de su trama y la buena configuración de sus personajes, que parece no tener intención que rebase la de hacer pasar unas horas entretenidas a sus lectores.

Javier Munguía
http://javiermunguia.blogspot.com

Etiquetas: El coche de bomberos que desapareció, Javier Munguía, Maj Sjöwall, Manuel Abella, Martin Lexell, Per Wahlöö, RBA

Sobre el autor

Javier Munguía

Javier Munguía (México, 1983) es papá de Marcela y Marisol, y amante de los libros. Ha publicado los libros de cuentos "Gentario" (Unison, 2006), "Mascarada" (ISC, 2007) y "Modales de mi piel" (Jus, 2011). También escribe novela y teatro. Es licenciado en Literaturas Hispánicas por la Universidad de Sonora y tiene estudios de maestría en Literatura Hispanoamericana por esa misma institución. Edita la revista "Letrarte".

¡Comparte este artículo!

Envía tu comentario