Revista de Letras

“El golfo de los Poetas”, de Fernando Clemot

21 octubre 2009 Críticas

GolfoPoetas_portadaEl golfo de los Poetas. Fernando Clemot
Ediciones Barataria (Sevilla, 2009)

Leo Carver es un veterano novelista venido a menos que llega a una villa de alquiler cerca de Carrara. Al escritor le acompañan: Rocío, su jovencísima mujer; Mery, una hermética amiga de Rocío a la que Leo no soporta, y Selma, la única hija de Leo, todavía adolescente.

Estamos en los últimos días del verano y todo parece acompañar a unas vacaciones deliciosas pero pronto queda claro que no va a ser así de ninguna forma. Leo está nervioso, ha dejado su medicación y está próximo a la neurosis. Le obsesiona el alcohol y su absoluta falta de memoria reciente. Nada de lo que le rodea le ayuda a salir de esta pesadilla. Conoce el escenario (estudió en la Universidad de Pisa treinta años atrás) y los recuerdos más oscuros de aquel tiempo le asalten por donde quiera que vaya. De entre toda la memoria de aquel tiempo le perturba especialmente la imagen de Val Gale, una joven poetisa inglesa con la que salió en sus tiempos en la Universidad y cuya muerte se empeñará en aclarar treinta años después.

La novela discurrirá encajonada entre el dolor de los recuerdos que atormentan al protagonista y el hastío que le produce lo cotidiano. Leo Carver nos propone una aventura, un viaje a tumba abierta hacia las raíces de la memoria, de la reciente que se le escapa y de la lejana que lo acosa pero que también le sirve de acicate. En esta búsqueda febril topará con dos personajes que tratarán de ayudarle: Walter, un antiguo compañero de estudios que le acompañará en la investigación sobre Val, y Anna, que lo deslumbrará por su frescura. El personaje de Anna almacena todo lo que el protagonista ha ido perdiendo por el camino, promete una redención imposible, alumbrará con su deseo al final de lo oscuro. El relato abre en canal la memoria del protagonista que puede ser también la memoria de todos: la memoria desgajada como un puzzle, con sus laberintos y sus juegos, la memoria como dolor y vida pero también como engaño.

En lo estructural El golfo de los Poetas tiene una disposición peculiar: se divide en capítulos que tienen una correspondencia con los días de la única semana que el escritor permanecerá en Carrara. Domingo veintiocho, lunes veintinueve… cada día establece una sincronía entre el pensamiento del escritor y las anotaciones fracturadas en su libreta de desmemoriado.

El golfo de los Poetas es una novela cruda e íntima, exigente pero también con gancho puesto que el interés por el desenlace funciona en todo momento. Puede que esta combinación sea la clave de la novela… Cabe destacar por último la prosa cuidada (aunque no farragosa) en que se articula el relato.

La narración discurre paralela a dos ejes temáticos principales: la memoria y el absurdo existencial. Leo Carver es una figura lúcida que, lejos de aceptar la ausencia de sentido de la vida, se enfrenta al mundo desde una actitud trágica, a través del exceso alcohólico, sexual y social, aún sabiendo que su lucha ante el vacío está condenada al fracaso. Buscando algo que justifique su vida, se embarca en un viaje en busca de una memoria imposible. Incapaz de retener sus recuerdos recientes, lo que le obliga a apuntar todo en una libreta, trata de dar un mínimo sentido a su vida reconstruyendo un momento fundamental de su trayectoria vital a través del contacto con lugares y personajes del pasado.

Pero su visión deformada de la realidad se interpone constantemente y crea una historia distinta, una realidad subjetiva que se impone a la objetiva, creando un escenario paralelo, más real si cabe para la torturada mente de Leo Carver.

De esta forma, y a través de una singular interpretación de la novela memorialística, ya que se organiza en una compleja estructura –instalada en el tiempo subjetivo de la geografía mental del protagonista- de fechas, vivencias y anotaciones en las libretas, el punto de vista de Leo Carver lo invade todo y nos cuenta su propia realidad a través de su personal hermenéutica de los acontecimientos. El personaje se constituye en centro de la novela y de él emana la narración. De ahí que el lector, seducido por la personalidad de Carver, se deje arrastrar, llevado por su percepción del mundo, pero manteniendo siempre una sombra de duda, de sospecha de que es más la voluntad de Carver la que impone los hechos que estos por sí mismos. Dentro de este contexto Carver se exhibe a sí mismo como un ser torturado, en lucha constante contra un absurdo existencial que no comprende y que se niega a aceptar.

Un personaje de tragedia clásica en busca del error trágico que lo condujo a su caída, pero mantiene una dignidad titánica en su particular descenso sin retorno a los infiernos. Un personaje cuya talla moral no viene dada por sus obras y sus actos (que más bien resultan amorales) sino por su capacidad de rebelión ante lo que cree absurdo, aunque sepa que esa rebeldía solo le va a conducir al desastre.

Todo ello narrado con un estilo personal, de una coherencia impecable con hallazgos tan fascinantes como los “conceptos-bisagra” (conceptos que abren puertas a otros)- y con un fino manejo de la ironía que alcanza todo su esplendor en la parte final de la novela.

La obra fue finalista de los premios Logroño de Novela y Café Gijón en el año 2007 y del premio Ateneo de Sevilla en el 2008.

Jordi Gol Gorzo

Fernando ClemotFernando Clemot nació en Barcelona en 1970 y es escritor y editor. Su trayectoria literaria se había centrado hasta el momento en el relato corto habiendo obtenido una veintena de premios entre los mejores de la modalidad como el Premio Internacional Kutxa Ciudad de San Sebastián 2006, el Premio Internacional Barcarola 2002, Certamen Art Nalón 2003 y los premios Villa de Guardo 2006, Ciudad de Hellín 2005, Ciutat de Viladecans en los años 1999 y 2002, Villa de Benasque en el 2005 y San Isidoro en los años 2002 y 2003.

Otras narraciones del autor han sido también publicadas al quedar finalistas de premios como el FUNCAS (Hucha de Oro) en los años 2004 y 2005, el Premio Julio Cortázar del Instituto Cubano del Libro en 2006, el Premio Internacional Ciudad de Cádiz en 2006, el Premio Internacional de La Felgueran en 2004 y el Premio Internacional de la UNED en 2003.

También ha publicado junto a Klaus Zilles el recopilatorio En la frontera: I migliori racconti della lettaratura chicana ( Gran Vía Edizioni: Milano, 2008) y dos de sus novelas han quedado finalistas de los premios Ateneo de Sevilla y Ciudad de Logroño en 2008.

Colabora también en revistas literarias como Quimera, Barcarola, Literaturas, Paralelo Sur, La Jiribilla, El Otro Mensual y La Siega.

Etiquetas: Ediciones Barataria, El golfo de los Poetas, Fernando Clemot

Sobre el autor

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Revista digital de crítica cultural. Publicación bajo licencia Creative Commons. Edita: Albert Lladó y David Lladó. Coordinación: Olga Jornet. Patrocinador: Fundación Aquae. Colabora: CCCB

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