Revista de Letras

Entre perchas

Armario“Sí… No… ¿Y si…? ¡Dios! ¿Cómo se me puede pasar por la cabeza? En el fondo aquí se está bien… ¿No? En el fondo… De lo que no soy. Nadie me ve, nadie repara en mí ni me miran con desprecio o rechazo. Nadie me da de lado, no hacen comentarios con doble sentido respecto a mí… Pero quizá sea, porque no saben quién soy. ¿Vale la pena? ¿Compensa el tener que fingir una vida con este sucedáneo de felicidad? A veces creo que no… Estoy harto de tener que callar lo que pienso, de tener que reír lo que no me hace gracia, de no poder defender a quien sufre lo que yo estoy evitando. ¿Y Marcos, Luis, Alex? Para ellos ahora soy un actor ¿Volveríamos a pasar esas noches viciados a la consola si dejara de lado esta pantomima? ¿Sacrificaría amistades de toda la vida por ser yo mismo?.

Pero… ¿Y si me equivoco? ¿Y si yo tampoco los conozco del todo y los estoy juzgando? Podría no cambiar nada e incluso mejorar la confianza que construimos día a día. No sé…¿Y Laura, Patri? Esas chicas a las que he besado. Esas primeras experiencias sin sentir nada más que dudas. Podría herirlas… Se sentirían utilizadas. No quiero hacer daño a nadie, no juego con la gente. ¿Lo entenderían? De veras lo siento.

Roxy 1Qué estrecho estoy. Me ahogo. Pero me da miedo el mundo, me da miedo la verdad… La justicia. Porque a veces no la hay. ¿Leyes? ¿Constitución? ¿Todos iguales? No, no siempre. Palizas, insultos, asesinatos… Y podría quedarme solo. Pero, ¿Y qué hay de todas esas personas que han muerto luchando? ¿De dónde sacaron ese valor que yo no consigo reunir? Pero… Si ellos pudieron, yo también podría ¿No? La unión hace la fuerza. Y nadie me pisoteará si yo no quiero, no si yo no lo consiento. Habrá gente a mi lado, contaré con apoyo y, llevaré la cabeza bien alta por todos los que cayeron reivindicando un derecho, un respeto.

No puedo moverme, me siento aprisionado por un millón de cosas que se me clavan en el cuerpo. Dudas, miedos, pensamientos que me animan y otros que me echan atrás. Voces en mi cabeza que me llaman cobarde y otras que dicen que continúe como ahora si quiero vivir. ¡Aaaah! ¡Callaos! No puedo aguantarlo. Me volveré loco si sigo luchando conmigo mismo. Nadie tiene consciencia de esta batalla que se libra en mi interior, de las ganas que tengo de liberarme y acabar con todo. Del temor que me produce el qué dirán y la vergüenza que me provoca mi propio comportamiento. Al final me quedaré ciego en esa oscuridad. La vida es arriesgarse ¿No? Estoy cansado de vivir con miedo. De no ser yo. De llorar sin derramar un lágrima. Del silencio que me mata. Con la luz lo veré todo más claro… Anda, abre la puerta.

– Mamá, soy gay.”

Roxanne S. Nightmare
http://myfishbowlofthoughts.blogspot.com

Etiquetas: Crónicas, Roxanne S. Nightmare

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1 Comentario

  1. Juan Benito 4 julio 2009 at 19:17

    Como siempre, un relato magnífico.

    Sigue así, al mundo le hace falta autores como tu.

    Juan Benito

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