Revista de Letras

La poesía femenina actual. 6 poemas en voz de mujer

27 junio 2010 Reportajes

Hasta principios del S. XX, 1929 para ser exactos, Virginia Woolf reclamaba “una habitación propia” para poder realizar su labor como escritora. Sería la primera voz feminista literaria que se alzaba y era apenas escuchada. Ahora, en el S. XXI, ha llegado el momento de que los nombres de las poetas que se están significando por su calidad sean conocidas.

Desde aquella polémica antología que publicó Hiperión en 1985, titulada  Las diosas blancas, y que, en algunos casos, se utilizó para “agredir verbalmente” a las poetas que desfilaban por sus páginas, ya han pasado más de dos  décadas, y desde entonces se han ido repitiendo publicaciones de este tipo que intentan reflejar la realidad femenina dentro del mundo poético. Obviamente, ninguna antología por pretenciosa que sea conseguiría aglutinar a todas las poetas que deambulan actualmente por el panorama literario español.

Aunque muchas personas, la mayoría hombres, se empeñan en hacernos creer que nuestra situación ya está totalmente pareja con la suya, lo cierto es que cuando se dan listas de escritores, ellos siguen siendo mayoría. Además, es más probable que una editorial apueste por una campaña publicitaria de cierta envergadura si el promovido es escritor antes que a una escritora. Lo cierto es que hay una ecuación válida para reflejar esto: mujer+poeta-grupo de poder=invisibilidad.

La mujer se incorpora a la literatura oficialmente mucho después que el hombre. Una mujer que escribía en el S. XIX (nótese que hablo de 200 años atrás sólo) era poco menos que una libertina que debía ser castigada por su atrevimiento a tener pensamiento propio; o, directamente, es recluida al considerarse que su estado mental había sufrido un duro revés.

Safo fue tildada de lesbiana por crear una “escuela” para mujeres y tomar como eje central de su poesía a estas; se consideraba a Leonor de Aquitania una desequilibrada, además de puta, por ejercer de poeta (oficio de hombres) y proteger en Poittier a aquellos que practicaban este arte. Cecilia Böhl de Faber firmó con nombre masculino su obra (Fernán Caballero) y, ahora, algunos estudiosos ponen en entredicho la autoría de obras de escritores que son gloria de España señalando a sus mujeres como posibles artífices. De todos (los que la conocen, claro) es sabido que María Teresa León era mejor dramaturga que Alberti, pero fue él el que pasó como fundador del grupo teatral “El Búho”.

En nuestros días, el problema llega de lo que antes he señalado, no pertenecer a ningún “grupo de poder”. Las poetas que han decidido defender su habitación propia como un rasgo identificativos y singularizador quedan en demasiadas ocasiones fuera de las listas de los “40 principales”, sólo por no haber comulgado con ninguno de estos grupos.

Daremos aquí el nombre de seis poetas, aunque podrían ser mucha más: Begoña Callejón, Vanesa Pérez-Sauquillo, María Eloy-García, Ana Tapia, Carmen Garrido, Carmen Camacho… Doy seis por ser una parte del número maldito. Me quedo en este número para poder ofrecerle algunos datos sobre ellas:

Begoña Callejón (Almería, 1976). Tiene tres libros de poemas publicados hasta ahora: Suicidio de Libélulas (CELYA, Salamana,2006), Extraña Claridad (Devenir, Madrid, 2007), Caperucita en Sangre (El Gaviero, 2010). Su poesía desmenuza los límites entre la cordura y la locura. Con una poética cercana a Panero. La durezas de sus versos se contrapone abiertamente con la fragilidad de lo que expresa.

Leviatán. Cruza el muro entre los pequeños peces. Se tambalea. Orina sobre los pedestales. Hunde su mano en busca de algún atributo. Vuelan los ojos, los sueños. La ira se silencia. Deberíamos congelarnos junto al muro, así cuando pase podremos preguntarle a dónde va.

Vanesa Pérez-Sauquillo (Madrid, 1978) ha publicado hasta el momento Estrellas por la alfombra (premio “Antonio Carvajal”, Hiperión, 2001), Vocación de rabia (Universidad de Granada, 2002), Invención de gato (Calambur, 2006), Bajo la lluvia equivocada (Hiperión, 2006). Ha traducido a Dylan Thomas. Es, tal vez, la que ha sido más veces recogida en antologías varias, de las autoras que citamos. Su poesía es directa, sencilla, que plantea preguntas nada fáciles de responder.

dime,

si me frotabas

hasta romperme en hebras,

por qué  nunca pasaste los dedos

a través.

Por qué  no me agarraste.

Ana Tapia (Almería, 1974). Tiene publicados los libros Túnel de espejos deformantes (Andrómina Ediciones, 2006) y El polizón desnudo (El Gaviero, 2009). Sus poemas se caracterizan por el uso de un verso limpio, directo, que remueve al lector desde la cercanía de la expresión común.

(ANTI) EPITAFIO

Pobre siglo veinte

que ha visto morir tantas culturas

que ya nadie recuerda.

Yo nací en el siglo veinte. Eso me gusta.

Es como haber estado en los postres

de una última fiesta.

La fiesta del olvido de los hombres

y las lenguas

la finalización de una batalla

sin principio.

El siglo de la voz de las mujeres.

La muerte de bastantes tradiciones.

Pobre siglo veinte

vapuleado por nuestra tristeza.

Yo nací en él. Nací en él.

Y le he sobrevivido.

Carmen Garrido (Fernán Núñez, Córdoba, 1978). Esta cordobesa ganó en 2009 el Premio Andalucía Joven, gracias al cual publicó su libro La hijastra de Job (Renacimiento, 2009). Su poesía es la de Góngora en el S. XXI, barroca y de un andalucismo latente. El legado árabe-andalusí impregna cada una de sus imágenes, cada uno de sus versos.

NADIE SABE LO QUE UN CUERPO PUEDE AGUANTAR

NADIE sabe lo que un cuerpo puede aguantar,

pintada la frase en la puerta de la iglesia,

delante de la plaza donde los yonquis se destrozan el

tabique con los gramos de nieve.

Cada día paso por allí y aúllo.

Aúllo como si la boa fuera yo y me hubiera tragado mi peor pecado.

Aúllo porque me hicieron la ablación de todo placer epidérmico.

Aúllo porque me exiliaron a un lugar sin cicerones ni radios

donde también aúllen los Escorpions.

Aúllo porque me pincharon tantas agujas que mi esófago se

Rebeló  bailando como un cascabel.

Aúllo porque me robaron las sábanas de hilo y la dama de noche.

(…)

Carmen Camacho (Alcaudete, Jaén, 1976). Ha publicado hasta el momento, tres libros: Arrojada (Cangrejo Pistolero), 777 (Taller del hechicero) y Minimás (Baile del Sol, 2008). Es una agitadora cultural que a su temprana edad ha sido recogida en diversas antologías tanto españolas como sudamericanas. Si a Carmen Garrido podríamos compararla con Góngora, a Camacho podríamos hacerlo con Quevedo por el proverbial manejo de la ironía y el sentido del humor. Poemas cortos, directos, nada obvios y que hacen de revulsivo para un lector que está acostumbrado a ver a los poetas como seres serios y lejanos.

Es un sentimiento antiguo, supongo, que manifiesto entre palabras.

Es un llanto criatural, primero. Es el desconsuelo. Es lo clavado en el

Fondo. Y es el desorigen, lo que da la mismísima vergüenza poetizar, y

Poetizo. Es mi pena.

María Eloy-García (Málaga, 1972). Tiene publicados Diseños experimentales (Monosabio, 1997), Metafísica del trapo (Torremozas, 2001) y Cuánto dura cuanto (El Gaviero, 2007). Pasea una poesía inteligente, rupturista y capaz de convertir lo cotidiano en algo que trasciende el día a día y se convierte en el nexo de unión universal e indisoluble de los seres humanos.

EL MOVIMIENTO DE BROWN

tengo a veces la impresión de que pasas

dejándome

como el movimiento errático del polen en el agua

como las fluctuaciones bursátiles del mercado de futuros

oscilando

entre todas las formas de comprender a Einstein

tú eres el tomo que entendí

primero

espacio y tiempo relativos

después

el universo infinito

Carmen Moreno
http://letratlantica.blogspot.com

(Fotos de las autoras cedidas, excepto la de Ana Tapia –Ardromina.org- y la de Vanesa Pérez-Sauquillo –Letralia.com)

Etiquetas: Ana Tapia, Begoña Callejón, Carmen Camacho, Carmen Garrido, María Eloy-García, Vanesa Pérez-Sauquillo

Sobre el autor

Carmen Moreno

Carmen Moreno es licenciada en Filología Hispánica por la UCA, Máster en Contabilidad y Finanzas (Cerem), Máster en Edición (Universidad de Salamanca). Tiene siete libros de poemas publicados y uno de relatos. Ha trabajado de guionista para TV, gestora cultural, impartiendo talleres. Actualmente trabaja de A.T. Cultural para el Ministerio de Igualdad.

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6 Comentarios

  1. Valeria Chaos 3 julio 2010 at 16:17

    Un artículo muy bueno.
    Es un placer conocer a mis hermanas mayores literarias. Las pequeñas vamos detrás pisando fuerte 🙂
    ¡Gracias!

  2. grupo literario "QUETROazul" CHILE 16 octubre 2010 at 15:31

    Los mismos problemas que ustedes tienen en España , los tenemos acà “donde las estrellas vienen a morir”. Eso sì el Nobel , es equitativo para Chile . ¡¡Pero acà hay cada rata!. Vamos por buen camino, con los pies firmes.

  3. Carmen 29 agosto 2011 at 18:11

    Me gustó su comentario, es lo que realmente ha sucedido a las mujeres, el alcanzar su objetivo les ha costado el doble que al varón.
    Soy almeriensa como Begoña Callejón, he leido algunos de sus poemas y me gustaría contactar con ella. ¿Es posible que me pudiera dirigir un mail a mi correo?.
    Muchas gracias.

  4. laura 9 diciembre 2013 at 15:11

    parece que de madrid hacia el norte no hay poetas

  5. maria rodriguez 21 marzo 2015 at 0:20

    adhiero a Laura. El norte de España tiene mucho para que escuchemos. Y ni qué decir de las voces de las poetas americanas.

  6. Marìa del Carmen Perera Morales 12 febrero 2018 at 17:22

    Muy interesante. Soy escritora cubana. Le agradecerìa se pusiera en contacto conmigo. Saludos desde el Caribe.

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