Revista de Letras

Un ‘Mundo cruel’ lleno de humor y ternura

Luis Negrón | Malpaso Ediciones

Luis Negrón | Malpaso Ediciones

Tras su publicación en 2010 en el sello costarricense Germinal, Mundo cruel dispone finalmente de una edición española. Su autor, Luis Negrón (Puerto Rico, 1970), pese a contar con solo dos libros publicados a la fecha —Mundo cruel (2010) y Los otros cuerpos: Antología de temática gay, lésbica y queer desde Puerto Rico y su diáspora (2007)—, se está consagrando como una de las voces narrativas más célebres del Caribe. Desde este otro lado del Atlántico, estos últimos meses ha estado dando de qué hablar. Recordemos sus tres recientes apariciones en el País: por un lado, la entrevista realizada por Andrea Aguilar en la que habla, desde su faceta como librero, sobre la precaria circulación del libro latinoamericano en Hispanoamérica y cómo, en consecuencia, el “método maleta” sigue aún teniendo sentido y por otro, la reseña de Carlos Pardo sobre su obra publicada en el suplemento literario Babelia y el haber estado en el listado de “Ocho libros de esta semana” con las obras recomendadas para este verano junto a Wendy Guerra, Imma Monsó, Janet Lewis, Carlos Franz…

Su libro de relatos, Mundo cruel, ha tenido una gran recepción entre el público lector, tanto es así que, desde su publicación en 2010, ha sido reeditado numerosas veces en diferentes países latinoamericanos por editoriales como Germinal (Costa Rica, 2010), Agentes Catalíticos (Puerto Rico, 2011), Cielonaranja (República Dominicana, 2013), Libros AC (Puerto Rico, 2014), Páprika (Argentina, 2015)…  Cabe comentar también que su traducción al inglés, realizada por Suzanne Jill Levine y publicada por Seven Stories Press en 2013, ganó en 2014 el vigésimo sexto Premio Literario Lambda cuya finalidad es celebrar la literatura LGBT y honorar a aquellos escritores que utilizan su trabajo para explorar las vidas de los miembros de esta comunidad, convirtiéndose así, en la primera obra traducida en ganar dicho premio y que en 2013 fue incluida entre los mejores libros por Publisher’s Weekly y BuzzFeed.

Por otro lado, la obra ha motivado nuevas creaciones, pues varios de sus cuentos han sido adaptados al teatro por los directores Jacqueline Duprey en 2012 y Gil René en 2015. De hecho, recientemente se ha anunciado el estreno para el próximo mes de septiembre de El jardín, una pieza de teatro musical, dirigida por Gil René, basada en el cuento homónimo del libro. E incluso, los rumores dicen que algunos de sus relatos serán llevados al cine por Benicio del Toro.

Como vemos, y pese a haberse publicado por primera vez hace ya seis años, Mundo cruel continua atrayendo a editoriales jóvenes que buscan incorporarla en sus catálogos. Este es el caso del sello barcelonés Malpaso que el pasado mes entregó a los lectores peninsulares, con un delicado trabajo de edición y de diseño que lo caracteriza, la primera edición española de la obra, cuyo prólogo, Cuentos leves, está bajo la pluma del filólogo, editor y crítico literario Ignacio Echevarría. El crítico describe el libro como una recopilación de cuentos en los que “conviven y se confrontan maneras muy diversas de asumir —y repudiar— lo gay como identidad”, pero siempre desde el humor, idea que también aparece expresada en el prólogo de la escritora Ana Lydia Vega a la edición de 2011, de Agentes Catalíticos, donde señala que “los cuentos de Mundo cruel recogen con lucidez, con humor, con realismo y con simpatía las complejidades interiores del tránsito entre el underground de la closetización y la integración a los plenos derechos ciudadanos”.

Ediciones Malpaso

Ediciones Malpaso

Los nueve relatos que componen la obra tratan sobre la homosexualidad masculina en el barrio marginal de Santurce, de la capital de Puerto Rico. Sus personajes, tal como expresó el propio autor en la entrevista realizada por Miguel de Mena, con motivo de la edición del sello Cielonaranja en 20131, se caracterizan por ser “los menos asimilados a la sociedad, a los que la sociedad tiene más dificultad por aceptar”. Precisamente es a partir de la selección de estos personajes provocadores, que Luis Negrón consigue mostrar la hipocresía de aquellos que defienden que la colectividad ya está preparada para su asimilación y al mismo tiempo generar diversión al lector y “celebrar la mariconería”, como él mismo expone. Quizá aquí radica la propuesta de Negrón al elaborar una obra que no busca problematizar la representación de la comunidad gay en la literatura desde la victimización y el llanto, sino desde de la aceptación, la sensibilidad y el goce mismo de la sexualidad. Resultando, así, un texto rompedor e innovador y una buena apuesta para combatir la mirada conservadora de aquellos que todavía velan por mantener las estructuras heteronormativas y patriarcales.

Y pese al drama, la victimización no impregna el relato, pues, a pesar de ser testigo de las crudezas y penalidades que han tenido que vivir estos personajes, el lector no tiene la sensación de estar lidiando con subjetividades marginadas cuya situación vital es digna de lamentar, sino más bien a celebrar. “Son personajes que están en busca de la felicidad, que no le piden permiso a nadie para vivir” dijo el autor en una entrevista de 2012 para RedCultura. Son locas, chismosas que anuncian y gritan a los cuatro vientos que son “PA-TO” y que buscan vivir su deseo y afecto con orgullo y disfrute.

En cuanto a los argumentos, el libro de relatos posee una gran riqueza y diversidad, ya que las historias que se nos ofrecen son de lo más variadas. Así, podemos encontrar miradas irónicas y críticas dirigidas a la religión a partir de figuras de la iglesia que reprimen sus impulsos homosexuales (El elegido), tragicomedias de patos viejos que se dejan engañar por bugarrones (El vampiro de Moca), melodramas de locas ilusas y sufridas que buscan disecar a su perro, fruto de una relación fracasada (Guayama), el poder de los chismes en torno a otro gay u otro inmigrante y la hipocresía de los involucrados (“La Edwin”, “Muchos”), padres que la vida los ha concientizado y llevado a buscar la tolerancia (Junito), asesinatos irresueltos (Botella), drama y dolor de una pareja en el que uno de ellos está enfermo de VIH/SIDA (El jardín) e incluso textos que bordean lo paródico ante las diferentes reacciones de personajes homosexuales frente a una eventual integración en la sociedad (Mundo Cruel).

Al mismo tiempo, la obra destaca por el extraordinario uso de la oralidad acompañado de ese lenguaje coloquial cargado de regionalismos propios de Puerto Rico que permite transportar al lector al ambiente y a la realidad puertorriqueña. Sin embargo, este último rasgo ha sido en ocasiones objeto de crítica, ya que, como ha comentado el propio autor acerca de su experiencia a la hora de publicar el libro, algunos editores le decían que era demasiado puertorriqueño y que en consecuencia, otros países de Hispanoamérica así como la península ibérica no lo leerían. No obstante, Negrón, como defensor de las posibilidades que tienen las palabras, se resiste a reducir el lenguaje a lo considerado correcto. El autor vela más bien por una escritura que da cabida a una realidad literaria en la que el personaje no está  limitado o restringido por las convenciones lingüísticas normativas, y esta libertad de expresión es clave también en la caracterización de sus personajes y sus contextos socioculturales.

La obra de Luis Negrón se distingue por su intención literaria en tanto que busca “celebrar la mariconería”, destacar la posibilidad subversiva y no-normativa del margen sexual en el que se posicionan todos los personajes patos/mariconas/locas del barrio de Santurce así como darle un lugar a esas otras masculinidades y visualizar las distintas formas de amar que existen en el mundo y que, desgraciadamente, siguen siendo condenadas. Después de los lamentables sucesos ocurridos en Orlando el pasado 12 de junio, Mundo cruel se presenta como una propuesta, desde la literatura, para problematizar la discriminación, la tolerancia y las desigualdades entre los seres humanos a partir de la sensibilidad, la ternura, el humor, la locura, la pasión y las ganas por vivir.

Etiquetas: Benicio del Toro, Caribe, gai, Luis Negrón, Mundo cruel

Sobre el autor

Raquel Lanaspa Rodríguez

Raquel Lanaspa Rodríguez (Barcelona, 1994) es graduada en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Barcelona y actualmente trabaja codificando textos para CORPES XXI, un organismo de la Real Academia Española.

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