Revista de Letras

Novela Negra: “Sangre derramada”, de Åsa Larsson

2 febrero 2010 Reseñas

Sangre derramada. Åsa Larsson
Traducción de Portus Sánchez Giménez y
Mayte Giménez
Seix Barral (Barcelona, 2010)

Narrada en su mayor parte en tercera persona, la última obra de Åsa Larsson publicada por Seix Barral, nos presenta un nuevo capítulo de la vida de la abogada Rebecka Martinsson que vuelve a su pueblo natal dónde se convierte, de forma involuntaria, en la espectadora de un macabro episodio sangriento. Como suele suceder en las novelas negras la obra presenta, asimismo, un fresco muy bien ambientado de la sociedad sueca y lleva la reflexión hacia cuestiones sobre el origen de la maldad y el discurso de género sin dejarse eclipsar, no obstante, por discursos ajenos.

Estructura y trama

A pesar de que el primer capítulo de la obra está narrado en primera persona, para el resto de la novela Larsson utiliza la tercera. Las novelas negras, no obstante seguir ciertos planteamientos del género policiaco (presencia de un crimen, investigación…) y una organización análoga en la estructura (relato a la inversa, uso de la analepsis, etc.), se diferencia de aquella en que el interés primordial no radica tanto en la resolución del enigma cuanto en la configuración de un cuadro de conflictos humanos y sociales, además de un cuidado estudio de caracteres, desde un enfoque realista y sociopolítico.

Bajo esta estructura se desarrolla la historia que comienza con el asesinato de la pastora protestante Mildred Nilsson en la ciudad de Kiruna, eje de la anterior novela de Larsson y ciudad natal de la protagonista Rebeka Martinsson. A partir de este momento la autora va desvelando, intercalando las tramas y haciendo uso de la analepsis, la historia de Mildred y el regreso de Rebeka Martinsson a Kiruna. De este modo, descubrimos el cuadro de conflictos humanos y sociales que mencionábamos que en la novela se encarnan en las desavenencias de género. A medida que vamos reconstruyendo la historia gracias a los recuerdos de los diferentes personajes, conocemos a una pastora enfrentada a medio pueblo por sus ideas liberales. En este sentido la obra se hace eco del discurso de género que planea sobre la literatura de los últimos tiempos,  concretamente en la novela negra desde Salander, pero no se deja eclipsar por el mismo. Vamos desvelando poco a poco como la pastora se granjea el odio de algunos hombres del pueblo por haber “liberado” a sus mujeres del yugo marital al que estaban sometidas. Este elemento, combinado con una serie de intrigas de carácter pecuario hacen del ritmo de la novela un ejemplo de buen hacer narrativo.

Estilo

Estilísticamente uno de los aciertos de la obra es el gran uso de la analepsis, técnica narrativa en la que se interrumpe el orden cronológico lineal de la narración de los acontecimientos para volver sobre unos hechos ocurridos en un tiempo anterior y que afectan a la historia que se está contando. La forma en que los recuerdos de los diferentes personajes llegan a componer la parte final para el lector está muy bien tramada.  Por ejemplo, una de las subtramas que subyacen en la obra es la que narra la historia entre Lisa y Mildred. Ambas se enamoran pero mantienen su relación en secreto, ya que la pastora está casada y no sabrían como enfrentarse a la situación de hacer pública su relación. Tras la muerte de Mildred Lisa se hunde y entra en una espiral autodestructiva. Leemos en las páginas 348-349:

Pero ahora están los cuatro dentro de casa mientras Lisa echa de todo en el fuego. Colchones y viejas mantas para los perros, libros y algunos muebles. Papeles, más papeles, cartas, fotos de antaño. La hoguera acaba creciendo. Lisa pierde la mirada entre las llamas.

Al final se hizo tan pesado amar a Mildred, ocultarse, no decir nada. Discutían. Montaban escenas al más puro estilo de Norén.

(Analepsis) Se están peleando en la cocina de Lisa. Mildred cierra las ventanas.

<<Eso es lo más importante –piensa Lisa-. Que nadie nos oiga.>>

Lisa empieza a sacar todo lo que tiene dentro. Está  harta de que las palabras sean siempre las mismas. Que si Mildred no la quiere, que si está cansada de ser su pasatiempo, de tanta hipocresía…

– Y ¿la congregación, qué? –pregunta Mildred-. ¿Y el grupo Magdalen? Si hiciéramos pública nuestra relación…

Siguiendo esta estructura la autora va reconstruyendo poco a poco la historia de todos los personajes de la obra con mayor atención en la de Mildred en la que el odio que creaba en un sector de su pueblo tendrá un factor determinante.

Valoración

A todo esto cabe preguntarse qué es de Rebeka Martinsson. Este es uno de los puntos de la obra que pueden hacer decantar la novela por una valoración positiva o negativa. El protagonismo de la abogada es absolutamente tangencial en relación con el núcleo de la trama, teniendo una incidencia del todo casual en la misma pero de una trascendencia crucial, ya que, sin su intervención, por somera que esta sea, no se podría llegar al desvelamiento del asesino. Este elemento azaroso puede resultar poco convincente para algunos lectores, tanto por la tangencialidad como por la explicación del por qué vuelve a Kiruna y da con la historia de Mildred. No obstante, se encuentra una explicación de la poca participación de la abogada en la obra en la coherencia del personaje, ya que el mismo pasa por una etapa de recuperación tras los brutales incidentes de Kiruna que la llevaron a asesinar a tres personas (véase Aurora Boreal, publicada por Seix Barral en 2009). Por eso, su historia en Sangre derramada, narra sesgadamente cómo decide volver al pueblo para enfrentarse al trauma. A pesar de intervenir, como decimos, de una forma tangencial, y de no querer involucrarse ni en la investigación de Mildred ni en ningún otro tipo de problemas que la pudiesen perturbar, justo cuando empieza a resarcirse de su pasado, y aún sin buscarlo, la muerte la encuentra. De este modo la fuerza del personaje tiene menos relación con la trama y la coherencia narrativa que con la certeza como lectores de que el personaje está pasando por un momento de profunda importancia existencial. En resumen, una gran obra para los amantes de la novela negra que no busquen un protagonista enfocado.

Diego Giménez
http://entrefragmentos.wordpress.com
http://www.diegogimenez.com

Åsa Larsson (Uppsala, Suecia, 1966) es una escritora sueca de novela negra. Aunque nació en Uppsala, se educó en Kiruna (remoto norte de Suecia) y actualmente vive en Mariefred. Antes de trabajar como escritora a tiempo completo, trabajó como abogado especializada en derecho tributario, profesión que comparte con la protagonista de sus novelas, Rebecka Martinsson.

Etiquetas: Asa Larsson, Aurora Boreal, Sangre derramada, Seix Barral

Sobre el autor

Diego Giménez

Diego Giménez, doctor en filosofía y pensamiento (UB) con una tesis sobre "El libro del desasosiego" de Fernando Pessoa, ha realizado diferentes actividades relacionadas con la literatura y el periodismo. Ha trabajado como redactor de LaVanguardia.com y en 2008 cofundó Revista de Letras. Actualmente está terminando un proyecto de investigación que prevé la publicación del libro "História do 'Livro do Desassossego'" en la editorial Angelus Novus con una beca financiada por la Fundación Calouste Gulbenkian.

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1 Comentario

  1. Patas doradas 2 octubre 2010 at 22:04

    Mucho mas que una novela “negra” con crimen de por medio.
    Un relato devastador sobre la naturaleza humana en el que todos nos vemos reflejados mas veces de las que nos gustaria, de profundo contenido simbólico que, una vez acabada su lectura y una vez repuesto del demoledor desenlace, te hace volver a leer los pasajes que mas te han impresionado.
    Un libro que me ha reconciliado con la lectura despues de muchas decepciones disfrazadas en ediciones de lujo y calificadas como “el libro del año”.

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