Revista de Letras

“Pájaros en la boca”, de Samanta Schweblin

2 marzo 2010 Reseñas

Pájaros en la boca. Samanta Schweblin
Almadía (México, 2010)

Con esta colección de cuentos, la joven narradora argentina Samanta Schweblin (Buenos Aires, 1978) ganó en Cuba el Premio Casa de las Américas 2008. Se trata de un volumen de catorce relatos emparentados por una preocupación común: explorar las conflictivas relaciones humanas valiéndose de lo sobrenatural, lo elíptico, lo extraño, lo ambiguo, como para reiterar que la realidad no es sólo lo que podemos ver y tocar, sino aquellas sendas subterráneas de miedo, deseo e imaginación conjugadas que nos atraviesan. En ese sentido, estas narraciones parecen delatar la influencia benéfica de autores como Franz Kafka y Haruki Murakami.

Como en la obra de estos dos grandes nombres de la literatura, los mejores cuentos de Pájaros en la boca nos comunican una inquietud difícil de explicar, pero cierta. En “El cazador”, el relato que abre el libro, sabremos que un personaje cava un pozo, pero nunca con qué fin lo hace. El dato más importante está oculto, pero la historia que sí se nos cuenta es suficientemente sugerente como para hacernos darle vueltas a aterradoras posibilidades o buscar simbólicas correspondencias. En “Mariposas”, se insinúa una extraña metamorfosis en un grupo de niños que puede evocarnos la fragilidad y la sobreprotección, sin que tengamos absoluta certeza de ello. “Pájaros en la boca” nos presenta a una niña que come sólo avecillas vivas. Nunca habrá explicación para esta singular conducta, pero sí seremos testigo del entorno de soledad e incomprensión que la rodea. ¿O se tratará de algo más, algo terrible que apenas percibimos?

Algunos otros cuentos, en cambio, abusan de las dosis de silencio o se confían demasiado en que la exposición de situaciones extrañas será suficiente para fulminar al lector. En “Conservas”, la narradora-protagonista se toma unos medicamentos para provocar que el hijo en su vientre se haga más pequeño hasta poder ser guardado en una lata. Sin duda, la idea es interesante y habría podido ser perturbadora si la autora no se limitara en el texto sólo a describirla. En “Irman” hay una muerte extraña y una discusión absurda que no alcanzan a decirnos gran cosa de los protagonistas.

En suma, estamos ante una obra cuyas mejores dotes, su indagación de lo inefable, su capacidad de provocar extrañamiento en el lector, cifran también sus excesos.

Javier Munguía
http://javiermunguia.blogspot.com

Etiquetas: Almadía, Pájaros en la boca, Samanta Schweblin

Sobre el autor

Javier Munguía

Javier Munguía (México, 1983) es papá de Marcela y Marisol, y amante de los libros. Ha publicado los libros de cuentos "Gentario" (Unison, 2006), "Mascarada" (ISC, 2007) y "Modales de mi piel" (Jus, 2011). También escribe novela y teatro. Es licenciado en Literaturas Hispánicas por la Universidad de Sonora y tiene estudios de maestría en Literatura Hispanoamericana por esa misma institución. Edita la revista "Letrarte".

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