El amor divino en San Juan de la Cruz

La poesía, en este caso, es escala necesaria para llegar, con hondura, a un estudio de las transformaciones del alma y enseñarle cómo ver la realidad para sentir en ella la presencia del Amado; para soportar, con su música, el dolor y las privaciones; para ascender hasta donde el místico aspira a llegar: al éxtasis, a la presencia de Dios, al estado beatífico, cumbre de la abrupta montaña en cuya cima está la unidad.

Reportajes 11/02/2009