Revista de Letras

“Todos los cuentos”, de Gabriel García Márquez

3 septiembre 2012 Reseñas

Todos los cuentos. Gabriel García Márquez
Diana (México, 2012)

Aunque había publicado sus primeros cuentos y poemas siendo alumno del Liceo Nacional de Zipaquirá, cuando era apenas un adolescente, Gabriel García Márquez dio a la imprenta el texto más antiguo de su bibliografía el 13 de septiembre de 1947, inmediatamente después de su deslumbramiento ante La metamorfosis, de Kafka. Según nos cuenta el biógrafo Dasso Saldívar, la escritura de “La tercera resignación” fue estimulada por una nota de Eduardo Zalamea Borda, director del suplemento literario de El Espectador, quien afirmaba que las páginas de la sección estaban abiertas a los nuevos poetas y cuentistas colombianos “desconocidos e ignorados por falta de una adecuada y digna divulgación de sus escritos”. Entusiasmado, García Márquez se apresuró a terminar el cuento y a enviarlo al editor, quien lo publicaría apenas quince días después de recibirlo.

Como otros grandes narradores, el mayor de los novelistas colombianos inició su carrera literaria como cuentista. Aunque es claro que sus aportaciones en el campo de la novela han sido mucho más trascendentales que sus exploraciones cuentísticas, nunca abandonó del todo el relato. Para celebrar sus 85 años de edad y los 30 años de que se le concediera el Nobel de Literatura, la editorial Planeta, a través de su sello Diana, ha reunido en un solo tomo sus 38 cuentos, publicados en un inicio en cuatro volúmenes: Ojos de perro azul (1974), Los funerales de la Mamá Grande (1962), La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada (1972) y Doce cuentos peregrinos (1992). Si bien no es la primera vez que se publica un libro recopilatorio de los cuentos de Gabo, sí es la primera que se reúnen sus cuatro cuentarios en un mismo tomo (al menos en México) (1).

Ojos de perro azul incluye los primeros relatos de García Márquez, publicados en suplementos y revistas entre 1947 y 1955, pero solo vio la luz como libro en una fecha tan tardía como 1974, cuando ya su autor era el celebrado fabulador de Cien años de soledad (1967). No es un volumen de cuentos que la crítica o el autor tengan en gran estima. En su estudio dedicado a García Márquez, Historia de un deicidio (1971), Vargas Llosa se refiere a los textos que lo componen como de mínimo interés literario y explica su fracaso aduciendo que en ellos el autor rechazó los materiales de trabajo que le ofrecía su experiencia y se impuso temas puros, inverificables, pese a tener poco que ver con su sensibilidad. Como también apunta Vargas Llosa, es muy difícil adivinar en estos cuentos al portentoso creador que llegaría a ser quien los firma. Son, en su mayoría, relatos abstractos, escasos de acciones, reiterativos en su regodeo en el árido mundo mental de sus protagonistas. Animados de forma usual por hechos fantásticos, no desarrollan sus premisas a cabalidad, sino que las asedian tautológicamente, para cansancio del lector.  En “La mujer que llegaba a las seis” y “Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo” se adivinan otras formas de asumir la escritura de relatos: el primero, escrito bajo la inspiración de Hemingway, prescinde de adornos y reiteraciones, recurre al diálogo y propone un misterio que se desgrana de forma eficaz; el segundo es una anticipación de Cien años de soledad en su recreación de un aguacero torrencial que no termina nunca. Pese a ello, ninguno de los dos tiene un interés que trascienda lo anecdótico o el establecimiento de antecedentes en el marco de la evolución del García Márquez cuentista.

Los funerales de la Mamá Grande supone una evolución, aunque no la culminación del trabajo cuentístico de su autor. La abstracción morbosa-masturbatoria (parafraseando a Vargas Llosa) ha quedado atrás en definitiva, pero García Márquez aún no logra entregar relatos redondos, con relativa autosuficiencia, como sí haría en su próximo volumen de cuentos. El propósito del libro parece ser ir apuntalando mejor el mundo desarrollado a plenitud en Cien años de soledad. Por tanto, estas narraciones (demasiado cortas o demasiado largas, con finales sosos o sacados de la manga) valen más como episodios de un mismo espacio ficticio (Macondo o un pueblo cercano) que como ficciones autónomas. Algunas son realistas y aluden a aspectos sociales de un pueblo, mientras que otros coquetean de manera discreta con lo fantástico. El mejor cuento del libro es, sin duda, el que le da título. Hay en él las hipérboles, las enumeraciones y la prosa abundante y musical que caracterizaría la novela protagonizada por los Buendía. Además, el relato explora un tema que sería caro y recurrente en la obra de García Márquez: los excesos del poder absoluto.

La increíble y triste historia de la cándida Eréndida y de su abuela desalmada es, con probabilidad, el más destacado volumen de cuentos entre los de García Márquez. Nació con el propósito de ser un libro de cuentos infantiles, al que después se le sumó un largo relato o novela corta que le da título al libro y que fue fraguado como guion cinematográfico, así como otras narraciones. Aunque estos textos están ubicados en un mismo espacio ficticio (un pueblo marítimo) y la mayoría comparte la índole fantástica, cada uno vale por sí mismo y no como capítulos de un proyecto más amplio. Son cuentos en los que la imaginación se desborda y tiene preminencia sobre las ideas; relatos narrados sin mayores pretensiones que embrujar con su cuento a sus lectores. Ángeles caídos, ahogados gigantes y brujos se pasean por sus páginas, compuestas por historias esféricas, sin cabos sueltos y con finales contundentes. El libro, además, constituyó un ejercicio de su autor previo a la escritura de su novela más compleja formalmente: El otoño del patriarca (1975); por ello, no es extraño encontrar en el cuentario súbitos cambios en la voz narrativa sin indicaciones formales.

Veinte años después de la publicación de Eréndira… aparece Doce cuentos peregrinos, el libro de cuentos más próximo al que el autor siempre quiso escribir, según sus palabras en un prólogo que es tan cuento como los doce que precede. Estos relatos tienen en común el ser protagonizados por latinoamericanos que viajan al viejo continente o residen en él y el estar narrados en su mayoría por una figura que podemos identificar, que no confundir, con su autor. De extensiones y temas diversos, estos cuentos, realistas o fantásticos, cumplen con abducir a su lector a través de contrariedades bien desarrolladas a base de epifanías o sucesos curiosos. No siempre el resultado es satisfactorio, como en el caso de “Espantos de agosto”, entretenido pero previsible relato de terror, o “El avión de la bella durmiente”, buena nota de prensa que no fue trasladada de forma convincente a cuento. Doce cuentos peregrinos también incluye dos de los más bellos relatos de García Márquez: “La santa” y “María Dos Prazeres”.

Leer juntos los cuentos del genio de Aracataca significa, por un lado, confirmar que su contribución a la literatura universal se la debe sobre todo a sus novelas, y por otro, percatarse de que sus mejores cuentos, si bien menos ambiciosos y sustanciales que sus ficciones largas, exhiben el poderío verbal y el instinto de narrador excepcional que le ganaron el favor de millones de lectores y los más altos galardones literarios.

Javier Munguía
http://javiermunguia.blogspot.com

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NOTAS:

(1) En mayo de 2012, la editorial Mondadori publicó en España una edición de Todos los cuentos en la que se incluyen tres relatos, añadidos en Ojos de perro azul, sumando un total de cuarenta y un cuentos.

Etiquetas: Editorial Diana, Gabriel García Márquez, Todos los cuentos

Sobre el autor

Javier Munguía

Javier Munguía (México, 1983) es papá de Marcela y Marisol, y amante de los libros. Ha publicado los libros de cuentos "Gentario" (Unison, 2006), "Mascarada" (ISC, 2007) y "Modales de mi piel" (Jus, 2011). También escribe novela y teatro. Es licenciado en Literaturas Hispánicas por la Universidad de Sonora y tiene estudios de maestría en Literatura Hispanoamericana por esa misma institución. Edita la revista "Letrarte".

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7 Comentarios

  1. Fernando Jaramillo 4 septiembre 2012 at 1:01

    Los dos cuentos adicionales que faltan son: Tubal-Cain forja una estrella y De como Natanael hace una visita

  2. Javier Munguía 7 septiembre 2012 at 19:15

    Son tres, Fernando: además de los dos que mencionas, “Un hombre viene bajo la lluvia”. Saludos.

  3. catalina piamba 9 octubre 2012 at 0:56

    faltan otros 3
    - el rastro de tu sangre en la nieve
    - el verano feliz de la señora forbes
    - espantos de octubre

  4. Javier Munguía 28 octubre 2012 at 0:23

    Esos tres vienen en el volumen, Catalina. Están incluidos en Doce cuentos peregrinos.

  5. faliemar gisslla 8 marzo 2013 at 0:11

    Me encanta leer y me encantan los cuentos de Gabriel García Márquez.

  6. kathia 19 abril 2013 at 2:09

    muy bueno me emseño mucho

  7. ANGELA RODRIGUEZ GARCIA 22 abril 2014 at 22:55

    Alguien me puede informar donde quedo el Cuento de Eva esta dentro de su Gato ????? :)

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