Revista de Letras

“Travesuras de la niña mala”, de Mario Vargas Llosa

17 octubre 2010 Reseñas

Travesuras de la niña mala. Mario Vargas Llosa
Alfaguara (México, 2006)

La hasta ahora más reciente novela de Mario Vargas Llosa se publicó en 2006 bajo el título Travesuras de la niña mala. Sin duda, es esta una obra singular en la trayectoria novelística del escritor peruano. En primer lugar, sorprende la falta de planos narrativos alternados de los que Vargas Llosa suele echar mano con mucha frecuencia. Travesuras…, en cambio, es una novela lineal, relatada de principio a fin por un narrador en primera persona, a diferencia de la mayoría de las ficciones de su autor, contadas por narradores en tercera persona.

Otra de las novedades del libro: por primera vez, el vértice de una novela de Vargas Llosa es la relación de pareja entre los protagonistas. El argumento puede resumirse así: el peruano Ricardo Somocurcio, narrador de la historia, se enamora perdidamente de  la niña mala a los 15 años, cuando aún reside en Lima y sueña con vivir en París.  El objeto de su amor tiene la misma edad que él y una gracia y un desparpajo que sin duda lo arroban. La niña mala, como la apoda Ricardo, nunca acepta tener una relación formal con éste, pero no por ello dejo de salir con él y darle esperanzas.

Ese verano en que los protagonistas se conocen, que abarca el primer capítulo del libro, está plagado de nostalgia por los primeros amigos, por los primeros entusiasmos, por esa edad en que uno siente que puede comerse el mundo y que todo es posible, y sobre todo por el primer amor. El lenguaje corresponde a la jerga limeña de los años cincuentas y es muy parecido al de Los cachorros, relato de Vargas Llosa publicado en 1967 que también tiene protagonistas jóvenes y está ubicado por esos años. Este primer capítulo de Travesuras de la niña mala, aunque integrado con tino a la novela, tiene cierta autosuficiencia e incluso podría funcionar como cuento.

Por un incidente penoso, la niña mala desaparece repentinamente de la vida de Ricardo. Pero volverán a encontrarse en París, adonde el narrador habrá llegado por fin con un empleo de traductor. Sus destinos se cruzarán esa y muchas otras veces en distintas ciudades del mundo. Sus encuentros serán siempre fugaces, pero intensos, y dejarán en Ricardo un íntimo desasosiego y un vacío sentimental doloroso.

Como telón de fondo de su historia de amor, el narrador cuenta algunas de las convulsiones sociales de las que es testigo: los revolucionarios latinoamericanos radicados en París que vuelven a sus países a unirse a la lucha armada y que terminan consiguiendo lo contrario de lo que pretendían; el movimiento hippie londinense, que pierde su espontaneidad y frescura originales, y termina considerado como frívolo e incorporado a la cultura oficial, pulverizado por el tiempo. Aunque en ocasiones se excede el autor en la descripción del contexto histórico, estos pasajes cobran significación por contraste con la historia de Ricardo y la niña mala: mientras que el narrador, aun cambiando de país, idioma y situación económica, sigue persiguiendo su sueño de juventud, conquistar a esa mujer inaprensible, retenerla con él, en el mundo los proyectos colectivos fracasan, se suceden unos a otros. Esta idea corresponde a lo que el propio autor piensa sobre las utopías sociales, que serían irrealizables y efímeras, ya que la felicidad no es la misma para todos los seres humanos, sino más bien muy personal y egoísta.

Como para Ricardo, al principio la niña mala es un misterio para los lectores. Se dejará conocer muy poco a poco este fascinante personaje femenino, hasta la revelación del último capítulo, un golpe emocional directo a la mandíbula. Entonces cobrará pleno sentido su errancia y las muchas “travesuras” (en realidad, canalladas), que le inflige a Ricardo. Entonces accederemos a su conflicto central: la de ser una inconforme, de no aceptar su realidad y de querer fundar otra donde ella pueda ser más feliz, pisotear y no ser pisoteada.

La figura del narrador es bastante gris. Sólo cobra relevancia en relación con la niña mala. Y precisamente en este dato está, a mi parecer, el centro del libro: la vida de Ricardo, un hombre sin mayores ambiciones que vivir en París, está más o menos condenada a la mediocridad, a la grisura, a un silencio monótono. La niña mala, con sus travesuras, sus mataperradas, sus traiciones, su egoísmo, su ambición, le insufla vida y movimiento a esa vida modesta. Le inyecta incertidumbre, dolor  y felicidad, pues Ricardo reconoce que los encuentros esporádicos con la mujer son lo mejor que le ha pasado en la vida. De haberse quedado con Ricardo, el encanto de la niña mala se habría extinguido, absorbido por la costumbre, por la convivencia diaria. Del misterio, de la urgencia de estar con ella, no habría quedado nada.

La niña mala recuerda a los amorosos de Sabines: buscan la felicidad sin nunca encontrarla, pues encontrarla equivaldría a perderla sin remedio. Muy recomendable esta novela, en apariencia modesta, pero que en realidad rasca con saña exquisita en nuestros más íntimos deseos y frustraciones domésticas.

Javier Munguía
http://javiermunguia.blogspot.com

Etiquetas: Alfaguara, Mario Vargas Llosa, Travesuras de la niña mala

Sobre el autor

Javier Munguía

Javier Munguía (México, 1983) es papá de Marcela y Marisol, y amante de los libros. Ha publicado los libros de cuentos "Gentario" (Unison, 2006), "Mascarada" (ISC, 2007) y "Modales de mi piel" (Jus, 2011). También escribe novela y teatro. Es licenciado en Literaturas Hispánicas por la Universidad de Sonora y tiene estudios de maestría en Literatura Hispanoamericana por esa misma institución. Edita la revista "Letrarte".

¡Comparte este artículo!

2 Comentarios

  1. angela 19 diciembre 2010 at 4:26

    es una linda novela q trata del amor y me gusta mucho x ejm en el principio de las chilenitas es alguien q se enamora com nadies
    ricardo daba todo la lily siempre se jueban y estaban enamorados y asi da de enjtender el recuentro d3 amor una chica inquieta y asi es muy lindas experiencia

  2. mariana 6 abril 2011 at 23:46

    ME ENCANTO ESTE LIBRO ES EXCELENTE LA CLARIDAD, LA COMEDIA, EL AMORRRRRRRRR Y EL ENTUSIASMO PARA COPIARLO …….. MARIO VARGAS LLOSA : FELICITACIONES POR ESTE ÉXITO. LEERÉ MÁS LIBROS TUYOS, PORQUE SI ESTE ME ENCANTÓ YA ME IMAGINO LOS OTROS.

Envía tu comentario