Revista de Letras

Últimas cartas de un Cortázar triste

10 mayo 2009 Críticas

portadaCon el 25 aniversario de la muerte del genial escritor argentino, siguen llegando propuestas editoriales. Ahora,  Alpha Decay publica Correspondencias. Julio Cortázar, Carol Dunlop, Silvia Monrós-Stojakovic.  Se trata de las cartas que Cortázar y su esposa compartieron con la traductora de Rayuela al serbocroata. Son líneas que mezclan esperanza y miedo, llenas de confidencias y temores, que acaban con la inesperada y trágica muerte de Dunlop.

Durante Los autonautas de la cosmopista

Las casi veinte cartas, escritas en su mayoría durante la realización del libro Los autonautas de la cosmopista – que Dunlop no llegó a ver publicado – sirven de testimonio de los días más tristes de Julio Cortázar. Comienza a estar enfermo de la leucemia que acabaría con su vida, pero además tiene que sufrir la muerte de su mujer, mucho más joven que él. Tampoco puede escribir todo lo que querría ya que su compromiso político con América Latina le consume todo el tiempo del que dispone.

concarolEl proyecto  de Los autonautas es una aventura, su última aventura juntos, que la viven como un juego apasionado. “Hace nueve o diez días que estamos viviendo en el camioncito, en la orilla de la autopista del Sur”, le escribe Dunlop a Silvia Monrós en una carta de agosto de 1981, en pleno viaje entre París y Marsella. Se han propuesto parar “un día en cada parking y escribir juntos un libro alrededor de la experiencia, tomándoles el pelo a los antiguos exploradores y gozando de la ironía de tomar el camino más rápido y más ‘civilisado’ para hacer un viaje realmente de torturas”.

cortazar-dunlop1El secreto de Carol Dunlop

Dunlop pronto se sincera con Monrós: “ha sido uno de los años más bellos y más horribles de mi vida”. Es un viaje  de escritura, música, lectura y erotismo. Pero hay algo que la inquita profundamente: “Hace casi un año que sé, y soy la única en saberlo fuera de los médicos, que Julio tiene una leucemia crónica. El no lo sabe ni lo tiene que saber”, cuenta Dunlop unos párrafos antes de confesar que a ella también le diagnosticaron un cáncer y que “tampoco podía decir la verdad a Julio”.

Valor testimonial

con-carolQuien espere encontrar en este libro la prosa elegante, genial y brillante de Julio Cortázar se equivoca. De hecho, las nueve cartas que se incluyen de él son realmente breves y, en algunos casos, meras respuestas de cortesía. Incluso, el autor se disculpa ante Monrós porque “nunca he sido un buen corresponsal con vos”. Pero la complicidad entre  la traductora y su mujer testifican el último Cortázar, el que aún tenía ganas de buscar el lado más fantástico de la realidad, aunque fuese en medio de una autopista. De todas formas, cualquier amante de la obra y la vida del escritor argentino agradece este tipo de testimonios, y sabe apreciar el valor documental de esta correspondencia.

La desolación

El momento más intenso del libro, y más claramente dramático y desolador, es cuando Cortázar informa a Silvia Monrós que Dunlop ha muerto por culpa de una enfermedad fulminante (el 2 de noviembre de 1982). En una respuesta a una postal de la traductora, le comunica: “Estoy en un pozo negro y sin fondo. Pero no pienses en mí, piensa en ella, luminosa y tan querida, y guárdala en tu corazón”. Ya en marzo de 1983 le vuelve a escribir: “Silvia, no te escribiré más por hoy, me cuesta hacerlo, estoy tan solo y tan deshabitado (…) Me concentro en la terminación del libro que Carol y yo hicimos juntos y que reseña ese viaje de París a Marsella que duró más de un mes y que nos trajo tanta felicidad”.

Juntos, para siempre, en Montparnasse

julio_cementerioJulio Cortázar moriría el 12 de febrero de 1984, en París, rodeado de sus amigos y de su primera mujer, Aurora Bernárdez. En el cementerio de Montparnasse se puede visitar su tumba, compartida con Carol Dunlop, y que está compuesta por un Cronopio en forma de círculos y dos bloques de mármol blanco- que simbolizan las dos páginas de un libro abierto – en el que sus lectores le dejan mensajes, cigarros Gitanes y muestras de agradecimiento por su manera de revolucionar la literatura.

Etiquetas: Albert Lladó, Alpha Decay, Carol Dunlop, cuentos, Julio Cortázar, Rayuela, Silvia Monrós-Stojakovic

Sobre el autor

Albert Lladó

Albert Lladó (Barcelona, 1980) escribe en La Vanguardia y es editor de Revista de Letras. Es autor de la obra de teatro 'La mancha' (Arola, 2015), estrenada en el TNC. Su último libro publicado es 'Los singulares individuos' (La Isla de Siltolá, 2016)

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2 Comentarios

  1. Nicole 25 junio 2009 at 10:46

    Por siempre juntos..

  2. Adrián 29 agosto 2012 at 16:24

    Bello libro, intimista.

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