Revista de Letras

Un imprescindible: “El sonido de Los Beatles”, de Geoff Emerick y Howard Masey

21 septiembre 2011 Reseñas

El sonido de Los Beatles. Geoff Emerick y Howard Masey
Prólogo de Elvis Costello
Traducción de Ricard Gil
Urano (Barcelona, 2011)

Paradojas de la vida. Si hablara con el mago de la lámpara le pediría ser durante unas horas Geoff Emerick para descargar el disco duro de su memoria, plagada de recuerdos juveniles en los que aparecen cuatro veinteañeros de Liverpool enfrascados en sus genialidades. El autor de El sonido de Los Beatles, horrible apaño hispano que destroza el original Here, There and Everywhere de la edición británica, fue ingeniero de sonido del grupo más famoso del siglo XX entre 1966 y 1969. Vivió el giro copernicano de Revolver, la consagración del Pepper, las disputas del White Album y la rúbrica del Abbey Road, siendo pieza clave y fiel observador del auge que precipita la belleza de una decadencia gloriosa, inigualable por su anomalía, como si los discos no sufrieran los lógicos desencuentros propiciados por la madurez de George, Paul, John y Ringo.

La mirada de Emerick es nostálgica, como si quisiera reflejar un tiempo perdido que nunca volverá. Da en el clavo porque su narración produce empatía con el lector, ansioso por aprender anécdotas que por su trascendencia adquieren carácter histórico. El libro es un viaje a una Arcadia mitificada que marca el ritmo evolutivo de la sociedad en los sesenta. En Abbey Road la magia surgió por imperativo. Cuando el autor del volumen que nos concierne ingresó en EMI todos sus empleados debían vestir acorde con los requisitos de la cadena laboral. Camisa blanca y pantalón negro para perpetuar un orden de falso comunismo en la pirámide capitalista de la música. Los discos se vendían con otra intencionalidad. Los artistas eran estrellas con limitaciones horarias y profesionales en las que el endiosamiento pop aún no había cobrado su dimensión actual. En este sentido el flechazo entre nuestro protagonista y su foco de atención es significativo. The Beatles en 1962 eran unos pipiolos que sólo ostentaban frescura a raudales, sin más. El trato que recibían era el propio de quien es contratado para desarrollar su empeño estipulado en un papel. Tocar, grabar y a casa. Gracias.

George Martin y Geoff Emerick en los estudios Abbey Road, en 1995 (foto: yoursdaily.com, sin autoría)

Las cosas cambiaron por la dinámica de los acontecimientos. Los Fab Four se transformaron en una máquina de ingresar dinero que merecía privilegios absolutos. Lo aprovecharon para imponer su criterio artístico aliados con George Martin, quien supo ver el talento de los chicos y llevarlo hasta el paroxismo con los métodos de otrora, una verdadera proeza en la que colaboró Geoff Emerick. Imaginen que Lennon pide que su voz suene como mil monjes tibetanos en la cima de una montaña. Primero te quedas en blanco. Luego activas el cerebro y ofreces una solución. Así fue el debut del ingeniero en Tomorrow Never Knows, al que seguirían varios frenesíes heroicos que además le sirvieron para comprender la personalidad de esos extraños individuos que dominaban el mundo con guitarras, bajos y baterías, pregonando paz y amor mientras en su fuero interno luchaban por asimilar la vorágine, mediática y creativa. Sin ese combate no entenderíamos el porqué de Revolver al White Album se nada en un éxtasis que culmina en reproches, peleas y Yoko Ono, culpable de la ruptura hasta cierto punto. La vida toma caminos y es un constante río de descubrimientos y sorpresas. The Beatles eran una familia forjada en la adolescencia, donde los sueños compartidos son un acicate que el progresar de la existencia reforzó y diluyó. Harrison se interesó por la cultura india. Las mujeres irrumpieron con estrépito. La fama llevó a la protección y cada uno quiso cultivar su jardín. Pónganse en su piel. Doscientas canciones no pasan en balde. Nadie, absolutamente nadie ha generado tantos quilates de oro en tan breve período cronológico, lo que significa transcurrir muchos días con las mismas caras al lado, sin tener otra opción por confianza en la alquimia y la inercia de saberse en el paraíso. Hasta decir basta, lo que Emerick anticipó en el doble blanco al no soportar la tensión existente en el estudio y abandonar la sesiones de grabación para preservar su salud mental y tomarse un respiro de tanta intensidad.

La pausa fue corta. A mediados de 1969 fue nuevamente solicitado para aportar su granito de arena a lo que sería el último disco del conjunto, Abbey Road, título nacido del hastío pero que simbolizaba el fin de una época y la importancia de esas cuatro paredes. En este sentido el libro publicado por Urano es fundamental porque ofrece detalles de un período muy mal estudiado en la trayectoria del cuarteto, quizá porque siempre se ha preferido el chismorreo de la debacle al análisis de la misma. ¿Qué ocurrió? ¿Cómo eran las relaciones entre los dos líderes de la banda? ¿Cuál era la actitud de Harrison en los meses del adiós? El cuadro deparaba síntomas de descomposición que quedaron, en parte, relegados por la entrega de Paul, George y Ringo en completar una obra que se equiparara al resto de sus perlas. Lennon remaba en otra dirección más egocéntrica, preocupándose sólo por sus canciones mientras desquiciaba a los demás con una cama para Yoko y caprichos de divo enloquecido salvo cuando se hacía su voluntad o las sesiones devenían un juego infantil, como acaeció con The End y su serie de solos de guitarra.

Geoff Emerick con The Beatles en la grabación de Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band (foto: jhamptone.com, autor desconocido)

En algún que otro instante parece que el núcleo de la narración sea Paul McCartney. En una reciente reseña Diego Manrique lo dice aún más claro. Emerick es un hombre de Paul, lo que explicaría el trato de favor que las palabras desprenden, fruto de lo intenso de su relación. El bajista es visto desde los primeros compases con un sutil bastón de mando al ostentar mayores dotes musicales. Lennon era la exuberancia y el descaro, pero quien manejaba los intangibles era el compositor de Eleanor Rigby, siempre atento al detalle melódico, siempre presente en su tesón por mantener al grupo unido y propulsarlo a latitudes desconocidas desde un afán perfeccionista inaudito y que la posteridad valorará en su justa medida, multiplicándose en varios ámbitos, dejándose los dedos con su instrumento y gestionando al monstruo de cuatro cabezas para que no se hundiera. Lo único que podía destruir al acorazado Beatle era su propia grandeza. Así terminó una aventura a la que siguieron carreras en solitario. El ingeniero pasó a ser productor,  y gracias a ese progreso decisivo podemos deleitarnos con su relato nigeriano de la grabación de Band on The Run en Lagos, cuando Paul sufrió lo que no está escrito entre desastres sin precedentes, robos de letras y un colapso respiratorio que hizo temer por su aún joven singladura. El pánico cedió a un renacimiento y el disco fue uno de los más celebrados de los setenta, cuando la alegría del decenio anterior era un miraje y la música popular viraba hacia espectros con otras tonalidades.

Para cualquier aficionado devoto a los de Liverpool El sonido de los Beatles es un libro que no puede faltar en su estantería. Contiene informaciones de alguien que vivió el septenio dorado desde dentro, por lo que los datos, pese a su necesaria subjetividad, transmiten más, lo que se palpa en cómo Emerick nos cuenta las cosas. Es de agradecer que algunas editoriales españolas, y no precisamente las de más renombre, publiquen lo esencial de la bibliografía sobre el conjunto. Pasito a pasito los huecos van llenándose, pero seguirán con la abundancia de los de Blackburn, Lancashire, hasta que no veamos en nuestro país volúmenes del calibre de Revolution in the head de Ian MacDonald, The Complete Beatles Recording Sessions de Mark Lewisohn o Many years from now de Barry Miles.

Jordi Corominas i Julián
http://corominasijulian.blogspot.com

Etiquetas: El sonido de Los Beatles, Geoff Emerick, Howard Masey, Urano

Sobre el autor

Jordi Corominas i Julián

Jordi Corominas i Julián (Barcelona, 1979) ha publicado dos novelas en catalán ('Una dona que sap jugar amb els peus' y 'Colors', editadas por Abadía Editors), una biografía histórica en italiano ('Macrina la Madre', 2005) y el poemario 'Paseos simultáneos' (Ed. Vitrubio, 2010). En 2009 coeditó la antología 'Matar en Barcelona' (Alpha Decay). En 2011 publicó 'Loopoesía(s)' (Descrito Ediciones) y el cuento 'John Wayne' (Sigueleyendo). Es integrante y fundador del proyecto poético-experimental Loopoesia. Como crítico coedita 'Panfleto calidoscopio', y colabora en varios medios, entre los que destaca RNE. En 2012 ha publicado los poemarios 'El gladiador silenciado' (Versos&Reversos), 'Oceanografías' (Vitruvio) y la novela 'José García' (Barataria). En 2013 salió su poemario 'Los lotófagos' y en 2014 aparecerá su suite 'Al aire libre', versos con los que el proyecto Loopoesía cumplirá un lustro de existencia.

¡Comparte este artículo!

18 Comentarios

  1. Alejandro 21 septiembre 2011 at 22:28

    El libro de MacDonald ya está traducido, en la editorial Celeste.

  2. jordi 21 septiembre 2011 at 22:47

    Sí,pero está descatalogado

  3. Alejandro 21 septiembre 2011 at 23:04

    Es un libro estupendo, aunque es imposible compartir a veces los juicios de MacDonald, que llega a ser muy despectivo con algunas canciones, como Helter Skelter y While my guitar gently weeps. En la misma editorial se publicó también ‘Los Beatles, Guía de canciones’, de Dowlding, que tiene un planteamiento similar (va recorriendo una por una todas las canciones).

  4. jordi 21 septiembre 2011 at 23:20

    Sí, también pierde la cabeza con I want you y otras, pero su visión de conjunto, sus interpretaciones son impresionantes, explica muy bien la evolución colectiva e individual de los cuatro.

  5. Alejandro 21 septiembre 2011 at 23:33

    Cuando la canción sí le entra (caso de Tomorrow Never Knows), es asombroso lo que el tipo le saca. Otras veces se cierra en banda y nada. Pero sí, es un libro imprescindible. Y éste de Emerick, por lo que cuentas, habrá que agenciárselo.

  6. jordi 21 septiembre 2011 at 23:57

    Sí, el de Emerick es muy interesante tanto por sus explicaciones técnicas como por anécdotas personales y los detalles que cuenta, no sé pq pero recuerdo mucho la de Abbey Road, realmente completa y diferente

  7. Agustin 4 octubre 2011 at 2:25

    Gran libro el de Geoff, me ha aclarado muchísimos temas y me ha hecho conocer aspectos del grupo que desconocía. Revolution in the head de Ian MacDonald ya está publicado en español, como, “Beatles, la revolución de la mente”, una fuente soberbia de información musical desde el enfoque de un músico. Nada que ver con los libros de Jordi Serra i Fabra, llenos de inexactitudes. Otro libro que recomiendo es el de Cyntia Lennon “John y yo”, que nos da testimonios en primera persona de los primeros años de John con los Beatles.

  8. Gines Cedres 7 noviembre 2011 at 18:28

    Estoy por la mitad y sólo puedo decir que estoy extasiado!! y creo que es de lo mejor que he leído sobre los Beatles. Me fascinan la cantidad de detalles técnicos que aporta, un diez!!!

  9. Al59 7 noviembre 2011 at 18:57

    Al final me hice con él, claro, y me lo devoré en un par de días. Además de ser competentes en lo suyo, qué bien escriben todos estos señores, y con qué fina ironía. Un placer enorme.

  10. Diego 29 diciembre 2011 at 18:24

    Pues será el próximo que me lea, tiene grandísima pinta, sobre todo porque los relatos de los que les rodeaban sin ser conscientes de que eran participes de la historia son los que por normal general más me interesan. Estoy de acuerdo con Jordi en que leáis John y Yo, pero si puedo aconsejar uno yo también, el libro que publicó Julia Lennon, “Imagine: growing with my brother John” es también apasionante.

  11. Gustavo 6 enero 2012 at 10:16

    Después de leer este libro y hace unos meses”Las muchas vidas de John Lennon” se hace difícil seguir “queriendo” al John Winston persona, además de aumentar mi antipatía por Yoko Ono, que ya era bastante. Y refuerza mi frase de que Harrison y Ringo son personas que han tenido mucha suerte de estar en el momento justo y en el lugar juesto.

    La traducción de este libro es bastante curiosa (por no decir mala). Hay dos frases que se repiten media docena de veces, son “A base de bien” y “Huelga decir”, quizá el traductor ha vivido en el siglo XIX.

    Hay que leerlo.

  12. Álvaro 8 enero 2012 at 14:27

    Acabo de terminar el libro de Geoff Emerick, creo que es imprescindible para cualquiera que esté interesado en la verdadera historia de los Beatles.

    Aunque a veces me parecía que podría haberse detenido más en ciertos aspectos… pero bueno, me ha encantado.

    Y también encantado de encontrar aquí a gente que ha leído “Revolución en la mente”, y que piensen parecido a mí. Un libro imprescindible, aunque no compartas las opiniones del autor. Alguna inexactitud, una traducción bastante mejorable (como ocurre en muchos libros de música), pero buenísimo.

    Me parece que da una muy buena visión de cómo fueron los años sesenta, presentando a los Beatles como unos currelas de la música (como él mismo dice, trata de una de las cosas de las que apenas se habla en los libros de los Beatles: de su música). Unos tipos que partieron de cero y que llegaron a cotas inimaginables en la música…

  13. Diego 8 enero 2012 at 16:02

    Tan sólo quería deciros que ya llevo bastante avanzado el libro y que para mí es de los mejores que he leído hasta la fecha. Por cierto, tengo un blog donde hablo de los libros sobre los Beatles que he leído, pero hace tiempo que me gustaría recibir colaboraciones para poder abarcar más. Si alguien desea añadir algún comentario sobre algún libro que haya leído que me escriba a dapascualg@gmail.com

    Saludos
    d

  14. José Valenzula Gordo 7 julio 2012 at 12:40

    Tras dedicar casi toda mi vida a coleccionar y saber de mis idolos, aparece este libro que narra desde dentro las vicisitudes del cuarteto de Liverpool en la fase creativa de sus discos.He vuelto a escuchar al detalle toda su obra despues de las mil y una anecdotas que el autor revela en el.Atención beatlemaniacos como yo, libro IMPRESCINDIBLE .¡ Gracias Geoff !

  15. Fernando 30 julio 2012 at 1:25

    Que tal? Ni bien salió el libro lo vi y al ver la taba y el título en castellano, no me pregunten porque, pero no me pareció interesante.
    Luego, al ver los comentarios de todos… me entraron muchas ganas de leerlo.
    Teniendo en cuenta que habla sobre las sesiones de grabación, alguien puede decirme si se parece a “The Beatles Recording Sessions”? Ya que ese libro lo compre cuando salió y al día de la fecha es uno de mis libros preferidos de Los Beatles.

    Alguien sabe si esta disponible en inglés? Me gustaría leerlo en su idioma original (particularmente por la cantidad de terminología técnica que seguramente tendrá). Muchas veces los traductores (por desconocer del tema) terminan traduciendo cosas que no tienen un significado puntual o que no tienen el significado que el autor quiso darle.

    Espero poder conseguirlo…
    Muchas Gracias!
    Saludos!

  16. Fred 12 agosto 2012 at 9:03

    Un libro que narra muchas anécdotas sobre la banda, describiendo a los personajes uno por uno, desde la visión del ingeniero. Expone a un Lennon desconocido y enigmático, pero interesante en su fondo. A un Harrison callado, aislado, frio y sin tanto que aportar a la banda, y a un Ringo silencioso, inseguro y sin mucho que aportar. Al que deja muy bien es a Paul, a quien muestra como un músico genial, organizado y consistente en su misión de hacer que la banda siguiera, aunque a veces fuera recalcitrante con sus compañeros. No cuento más, mejor léanlo y saquen sus propias conclusiones en torno a la banda. ¡No se lo pierdan!

  17. Lucas 16 agosto 2012 at 2:27

    El libro “Revolución en la Mente” es muy bueno en aspectos técnicos y da excelente información…pero en la parte crítica a veces le pifia mucho, dice cualquier cosa sobre grandes canciones!! no le gusta across the universe! es sordo!asesina con pavadas cada temazo, que parece que no le gusta casi nada de lo Beatles

  18. Yomero 17 marzo 2014 at 20:30

    Es un librazo… lo que me queda es que todos los Beatles llegaron al punto de abandonar, George Martin abandonó en Let It Be y Emerick también en el álbum blanco… todos regresaron menos McCartney que cuando se fué lo hizo para siempre…

Envía tu comentario