Revista de Letras

Una aproximación al “Canto general” de Pablo Neruda

pablo_neruda“El “Canto General” se convierte en una poesía popular, que será un arma del pueblo. Trataré de mostrar, entonces, cómo se repite el tema del poeta como portavoz de su pueblo y cómo ese mismo pueblo es el personaje central del “Canto General”…”

María Alejandra Crespín Argañaraz
I.N.E.S. Nº 2 “Mariano Acosta”
alejandracrespyn@hotmail.com

Este libro termina aquí. Ha nacido
de la ira, como una brasa, como los territorios
de bosques incendiados, y deseo
que continúe como un árbol rojo
propagando su clara quemadura
Entre los seres, como el aire vivo
y de la soledad acorralada
saldo a la multitud de los combates,
libre porque en mi mano ya tu mano
conquistando alegrías indomables.
Libro común de un hombre, pan abierto
en esta geografía de mi canto
y una comunidad de labradores
alguna vez recogerá su fuego
y sembrará sus llamas y sus hojas
otra vez en la nave de la tierra.

Así termina la magnífica obra de Pablo Neruda “Canto General”; publicado en 1955.

Neruda cumplió su propósito, apartándose de lo que había sido una etapa, llamémosle “romántica”, para convertirse en poeta testimonial.

El “Canto General” se convierte en una poesía popular, que será un arma del pueblo. Trataré de mostrar, entonces, cómo se repite el tema del poeta como portavoz de su pueblo y cómo ese mismo pueblo es el personaje’ central del “Canto General”.

La obra es una crónica histórica de América. Comienza con el acto de la creación, en el Canto I “La lámpara en la Tierra”, el poeta manifiesta el carácter netamente épico de todo el poema: “…Yo estoy aquí para contar la historia…”. Neruda va describiendo cómo los dioses crearon, en el “útero verde” de la tierra, las “Vegetaciones”.

Comienza el Canto II, “Alturas de Macchu-Picchu” donde el poeta expresará manifiestamente su nuevo camino poético. Hasta que “Alguien” le enseña el secreto de lo mineral como fuente posible con la que llenar la vida; es el primer indicio de salvación:

“… Alguien que me esperó entre los violines
encontró un mundo como una torre enterrada…”
“… Hundí la mano turbulenta y dulce
en lo más genital de lo terrestre…”

El poeta se presenta como una isla, en soledad, en sus ambientes cotidianos: “…Las calles de invierno de una ciudad  / o en / un autobús…”; o en la “soledad más espesa, la de la noche de fiesta…”. “… No pude asir sino un racimo de rostros o de máscaras…” o “… No tuve sitio donde descansar la mano…”

El yo poético se muestra a sí mismo fracasado ante las interrogaciones ontológicas por el Fundamento. “Qué era el hombre?”. Vive el hombre “entre los almacenes y los silbidos”, los rutinarios trabajos grises y la vida de la ciudad, pero siempre bajo la apariencia fugaz de los símbolos formales que la representan: auroras alfombra, vestimenta roja, actos o enterrados patrimonios de lágrimas.

El poeta plantea ahora tres temas que surgirán a lo largo de la obra: la miseria del hombre, el dolor que sufre por la pérdida de la tierra y de su identidad, y la guerra:

“. . . Macchu Picchu, pusiste
piedra en la piedra, y en la base harapo?
Carbón sobre carbón, y en el fondo, la lágrima?
Fuego en el oro, y en él, temblando, el rojo
goterón de la sangre?
“… Es más ancho que el mar y que sus islas,
y hay que caer en él como en un pozo para salir del fondo
con un ramo de agua secreta y de verdades sumergidas.

Es necesario aclarar que no realizo un trabajo lineal, ya que él “Canto General” no presenta una articulación rigurosa, ya sea cronológica o temática, sino que por el contrario, cada tema se va enlazando con otros, aparece y vuelve a desaparecer casi constantemente.

neruda_1971Es importante hacer un breve comentario sobre las imágenes que usó Neruda para describir a los conquistadores y sus acciones.

Se refiere siempre a ellos como a seres del reino animal (hurones, garras, buitre iracundo, centauros) y sin sentimientos (matarifes de cólera y horca, carniceros, invasores, cuchillos, hermanos de planeta carnívoro, viento asesino, capitanes sanguinarios).

Podemos afirmar que el uso de estas imágenes demuestra el desprecio del poeta hacia los personajes reales que actuaron en la conquista y colonización del continente en el siglo XVI.

El tema de la conquista y la depredación a través del tiempo, como resurgió en épocas más recientes, se continúa en el capítulo V, “La arena traicionada”, donde el mismo Pablo Neruda explica cuáles son los motivos que lo llevan a escribir:

Por eso te hablaré de estos dolores que quisiera apartar,
te obligaré a vivir una vez más entre sus quemaduras
… para caminar conociendo, para tocar la rectitud
con decisiones infinitamente cargadas de sentido,
para que la severidad sea una condición de la alegría,
para que así seamos invencibles.
Uno a uno hablaré con ellos esta tarde,
uno a uno llegáis en el recuerdo,
esta tarde, a esta plaza.

En el Canto IV, “Los libertadores” su tema había sido anticipado por los últimos versos del canto anterior

“…no sólo llegó sangre, sino trigo
la luz vino a pesar de los puñales.

En orden cronológico, aparecen citados muchos personajes que lucharon por la libertad de América, y están anticipados por los siguientes versos:

En las entrañas de mi patria
entraba la punta asesina
hiriendo las tierras sagradas.
La sangre quemante caía …
… hacia los que iban a nacer.

Fray Bartolomé de las Casas “Quien te puso, mortal desnudo / entre los dientes de la furia?”; Tupac Amaru “sabio señor, padre justo”, Bernardo O’Higgins Riquelme “Eres Chile…”; San Martín “Eres extenso entre todos los héroes”, José Miguel Herrera “Dijiste Libertad antes que nadie”.

Y también son cantados Emiliano Zapata, Martí, Juárez, Sandino.

El canto que sigue, “América no invoco tu nombre en vano”, creemos que puede ser tomado como una justificación: por qué elige el poeta a América como tema de su obra. No es solo la geografía americana, sus paisajes y su gente: “en el otoño caen desde el álamo / las altas flechas, el renovado olvido…”

El último poema…
Cuando sujeto al corazón la espada …
…Soy y estoy en la luz que me produce,
miro en la sombra que me determina …
… empapado en esperma de tu especie,
amamantado en sangre de tu herencia.

“Canto General de Chile” es la descripción de su tierra y a la vez es una alabanza a esa misma tierra, a los oficios de sus hombres en “Talabartera”.

Y también habla de los males: “Inundaciones”: “Los pobres viven abajo esperando que el río / se levante en la noche y se los lleve al mar”. Y “Terremotos”: “Oh, máscaras bajo las viviendas arrolladas, sonrisas / que no alcanzaron el espanto seres despedazados / bajo las vigas, cubiertos por la noche.

Aparece la vegetación, especialmente la “Araucaria”:

El alto invierno besa tu armadura
y te cubre de labios destruidos;
la primavera de violento aroma
rompe su red en tu implacable estatua,
y el gran otoño espera inútilmente
derramar oro en su estatura verde

Habla de la hidrografía de su país: “Mar del Valparaíso, ola / de luz sola y nocturna / ventana del océano en que se asoma / la estatua de mi patria / viendo con ojos todavía ciegos”.

En el canto siguiente: “La tierra se llama Juan”, se refiere a distintos hombres del pueblo, trabajadores, con un denominador común: fueron luchadores por la patria y todos sufrieron muertes injustas en manos de los tiranos: Olegario Sepúlveda, Abraham Jesús Brito, Margarita Naranjo.

Entiendo que Juan es el nombre del pueblo, el símbolo del hombre simple, trabajador humillado, “el verdadero dueño de la tierra”

Detrás de los libertadores estaba Juan
trabajando, pescando y combatiendo,
en su trabajo de carpintería o en su mina mojada.
… Lo ataron, y es ahora decidido soldado.
Lo hirieron, y mantiene su salud de manzana.
Le cortaron las manos, y hoy golpea con ellas.
Lo enterraron, y viene cantando con nosotros.
Juan, es tuya la puerta y el camino.
La tierra es tuya, pueblo, la verdad ha nacido contigo, de tu sangre.

En todo este canto, Neruda remeda la lengua popular para dar mayor poder de convicción a su mensaje. Son casi todos poemas donde hablan los mismos hombres y mujeres del pueblo.

En el canto IX “Que despierte el Leñador”, Pablo Neruda expresa una alabanza a la belleza del paisaje de Estados Unidos, como anteriormente lo había hecho con el paisaje de Sudamérica. El poeta se presenta a sí mismo ante el pueblo de Estados Unidos.

“. .. un poeta del extremo Sur de América
hijo de un ferroviario de Patagonia,
americano como el aire andino,
hoy fugitivo de una patria en donde
cárcel, tormento, angustia imperan
mientras cobre y petróleo lentamente
se convierten en oro para reyes ajenos.

En “El fugitivo” se ve claramente la propia experiencia personal de Pablo Neruda. Se refiere al itinerario que siguió en su huida de los tiranos.

Por la alta noche, por la vida entera,
de lágrima a papel, de ropa en ropa,
anduve en estos días abrumados.
Fui el fugitivo de la policía…
Nos da una definición de sí mismo, por la que sabemos que no es el

poeta hermético, de minorías:

No soy una campaña de tal lejos
ni un cristal enterrado tan profundo
que tú no puedas descifrar, soy sólo
pueblo, puerta escondida, pan oscuro…
Y como broche del canto, una nueva incitación al pueblo:
…juntemos todo el grano vivo
antes de que vuelva a la tierra,
y que el nuevo maíz que nace
haya escuchado tus palabras
y las repita y se repitan…

En el canto XI, “Las flores de Punitaqui”, en las ruinas de Punitaqui, Neruda reencuentra al hombre pleno, integrante de ese pueblo proletario, que

es el que en su unidad otorga dignidad y sentido a la vida:

Aquí el hombre era vida que juntaba
la intacta luz, el mar sobreviviente,
y atacaba y cantaba y combatía
con la misma unidad de los metales

pablo_neruda_1966Este hombre-pueblo se convierte, para Neruda, en el fundamento de toda poesía. Es concebido como una prolongación de la naturaleza; tendrá los mismos atributos energéticos, la misma capacidad generadora y transformadora que la tierra madre.

En el canto “Coral del Año Nuevo para mí patria en tinieblas” el poeta
asume también el papel del portavoz de su pueblo:

… vuela mi voz, golpea como un pájaro ciego
tu ventana, y te llama desde lejos…
y mi mano derecha le responde: “Nací
para golpear las puertas, para empuñar los golpes,
para encender las últimas y arrinconadas sombras
en donde se alimenta la araña venenosa”.

Hay también en el canto una marcada nota personal, subjetiva, en la
que el poeta deja entrever sus sentimientos claramente:

… yo no sufrí. Yo sufro
sólo los sentimientos de mi pueblo. Yo vivo,
adentro de mi patria, célula de su infinita y abrazada sangre.
No tengo tiempo para mis dolores.
Nada me hace sufrir sino estas vidas
que a mí me dieron su confianza pura,
y que un traidor hizo rodar al fondo
del agujero muerto, desde donde
hay que volver a levantar la rosa.

“El gran Océano”, penúltimo canto de la obra nos presenta una cosmogonía oceánica, en la que recuerda el origen del mundo:

Cuando se trasmutaron las estrellas
en tierra y en metal, cuando apagaron
la energía y volcada fue la copa
de auroras y carbones, sumergida
la hoguera en sus moradas,
el mar cayó como una gota ardiendo
de distancia en distancia, de hora en hora:
su fuego azul se convirtió en esfera,
el aire de sus ruedas fue campana,
su interior esencial tembló en la espuma,
y en la luz de la sal fue levantada
la flor de su espaciosa autonomía

Y es a la vez una descripción de la costa del mar de Chile. Citemos sólo algunos versos como ejemplo:

La ola viene del fondo, con raíces
hijas del firmamento sumergido.
Acapulco, cortado como una piedra azul,
cuando despierta, el mar amanece en tu puerta
irisado y bordado como una caracola,
y entre tus piedras pasan peces como relámpagos
que palpitan cargados por el fulgor marino.
Aves estercolarías de las islas,
multiplicada voluntad del vuelo,
celeste magnitud, innumerable
emigración del viento de la vida,
cuando vuestros cometas se deslizan
enarenando el cielo sigiloso.

Y en el último canto “Yo Soy”, podemos considerar como una cronología de la vida del poeta y la enumeración de sus ideales.

Entre los estudiantes pasé sin comprender,
reconcentrando en mí las paredes, buscando
cada tarde en mi pobre poesía las ramas,
las gotas y la luna que se habían perdido …
… Fueron tinieblas, fueron
sólo escondidas, húmedas hojas del subsuelo?.
De qué materia herida se desgranó la muerte
hasta tocar mis miembros, conducir mi sonrisa
y cavar en las calles un pozo desdichado?.

Suenan estos versos casi como una justificación, una disculpa por la despreocupación de su juventud.

En el poema “Voy a vivir” se nos brinda una nueva imagen: la del poeta eternizado en su obra, más allá de la muerte corpórea:

Yo no voy a morirme. Salgo ahora
en este día lleno de volcanes
hacia la multitud, hacia la vida
… Aquí me quedo
con palabras y pueblos y caminos
que me esperan de nuevo, y que golpean
con manos consteladas en mi puerta.

Hemos comenzado nuestra exposición con los versos finales del Canto General. Creo conveniente recordar, para finalizar ahora el trabajo, que este libro “ha nacido de la ira”. Y veremos entonces cómo pudo Pablo Neruda cumplir sus objetivos: ser el poeta que transmite el sentimiento de todo un pueblo, el de América.

Bibliografía

·Alonso, Amado: “Poesía y estilo de Pablo Neruda”. Bs. As. Sudamericana, 1975.

· Loveluck, Juan: “Alturas de Macchu Picchu: Cantos I-V” (en Revista Iberoamericana Nº 82/83, enero/junio 1973).

· Neruda, Pablo: “Canto General”. Bs. As. Losada, 1965.

· Rodríguez Monegal, Emir: “El sistema del poeta” (en Revista Iberoamericana, Nº 82-83 enero/junio, 1973).

· Yurkievich, Saúl: “Mito e Historia: dos generadores del Canto General” (en Revista Iberoamericana Nº 82-83, enero/junio, 1973).

María Alejandra Crespín Argañaraz
I.N.E.S. Nº 2 “Mariano Acosta”
alejandracrespyn@hotmail.com

Etiquetas: Amado Alonso, Fray Bartolomé de las Casas, Loveluck, María Alejandra Crespín Argañaraz, Neruda, Rodríguez Monega, Yurkievich

¡Comparte este artículo!

4 Comentarios

  1. oscar 27 junio 2010 at 2:25

    lo tenia en su mochila el che al morir junto a piedra de horno de nicolas guillen;…me doy cuenta el tiempo que le dedico a su lectura porque disponia de tiempo,es extenso y denso y muy rico renglon a renglon,debería ser de estudio obligatorio en literatura

  2. MIGUEL 20 diciembre 2010 at 19:41

    QUE MARAVILLAS PRODUCE A VECES LA NATURALEZA Y LA CULTURA;LA OBRA DE NERUDA,..LOS LIBERTADORES.VOY A LEERLA OTRA VEZ,Y A ESCUCHARLA EN LA MUSICA DE THEODORAKIS.

  3. prudencia gonzález 9 septiembre 2011 at 9:46

    En estos tiempos de avaricia insaciable , de falta de valores colectivos, de falta de referentes, el Arte de Neruda, su proyección humana, nos es más necesaria que nunca.La Lámpara de la Tierra.

  4. mvalerio 3 noviembre 2011 at 4:46

    me encanta, me encanta, me encanta, pero más me encanta compartir y construir con mis estudiantes este hermosos legado universal.

Envía tu comentario