Revista de Letras

XXII Editores: Diana Zaforteza

Hay personas que nacen para esto de editar libros. Diana Zaforteza, siempre rodeada de ellos y de un ambiente intelectual de primer orden durante su infancia estaba, de alguna manera, predestinada. En apenas un año y medio, Ediciones Alfabia ha reafirmado su propósito de ofrecer obras que amplifiquen la diversidad de oferta, con obras aparentemente desconectadas, pero que dan entidad a un estilo de edición poco corriente: dando primacía a los textos y no a una línea editorial cerrada.

Hablamos con Zaforteza de su experiencia como editora (nada fácil). Nos transmite ilusión, cariño por sus libros y entusiasmo ante el futuro inmediato.

A modo de test…

¿Cuándo decidiste ser editora y por qué?

Desde pequeña viví muy de cerca el mundillo literario a través de mi padre, gran amigo de Jorge Herralde, al que dedica un capítulo en Por orden alfabético. En la Universidad surgió la oportunidad de iniciar la andadura editorial junto a Enric Cucurella y Carmen Balcells y montamos Alpha Decay. Más tarde vendí mi participación para iniciar mi propia andadura en solitario, Ediciones Alfabia.

¿Cuál es el criterio principal de tu catálogo?

Publico libros que me hagan temblar, que me toquen la fibra, que me hagan decir “¡Dios, qué maravilla!”, pero también que tengan una salida mínimamente comercial, no olvidemos que una editorial es una empresa.

¿Primer libro publicado?

Artemisia, de Anna Banti, con traducción y prólogo de Carmen Romero y ensayo introductorio de Susan Sontag. David, que trabaja conmigo, y yo siempre quisimos publicarlo.

¿El libro más difícil? (de editar, de conseguir, de vender… interpretación libre).

El libro más difícil se conseguir suele ser aquél que más quieres, el de vender el que más te gusta y el de editar, aún no conozco ese problema.

¿Qué libro te hubiera gustado publicar y has debido rechazar? (por estar ya editado, por problemas de derechos, por no encajar en tu colección…).

Me solapé con Acantilado con El barco de la muerte, de B. Traven. Aún me duele, sobretodo por la impotencia de no poder llegar a un pacto. Estuve a punto de dejar la profesión, tengo los libros en un almacén y no pienso quemarlos, tal como solicita el editor de Acantilado. Este tipo de cosas me indignan.

¿Qué te impulsa a publicar un libro, además de verlo en tu catálogo?

Impulsos múltiples. Son indescriptibles. Soy muy obsesiva, no paro y no paro. Luego olvido y le echo el ojo a otro libro.

¿Qué te impide publicar un libro?

El dinero, como siempre.

Por curiosidad: ¿Por cuántos correctores pasan tus libros?

Por uno, pero es inmejorable. Mi gran amigo y colaborador David Martín Copé, también escribe en Quimera.

¿Libro electrónico?

Confiesa: Vas a una librería. ¿Recolocas tus libros en las mesas de novedades o en los estantes cuando no están bien visibles?

Por supuesto, es como si no le pusieras bien los pantalones a tu hijo.

Imagina: En unos años, debido al éxito de la editorial, te ofrecen formar parte de un grupo o venderla. ¿Qué haces?

No lo sé, Alfabia es mi vida.

Jóvenes pero sobradamente preparados. Lo suficiente como para crear una editorial con criterios exigentes y formar un catálogo ya envidiado por otros sellos. ¿Cuál es el balance del tiempo que lleváis en marcha?

Estamos muy contentos porque poco a poco hemos consolidado, en tan solo un año, un catálogo sólido y autores como Pierre Michon o Anna Banti se han dado a conocer. Hemos llegado ya a terceras ediciones de muchos títulos. Ojalá todos los años fueran como éste. Además, Javier Cambronero ha sido mi gran ayuda. Alfabia le debe mucho, está en lo bueno y en lo malo, es un distribuidor que muchos quisieran tener. Colocar en los top ten del año a Pierre Michon también nos ha colmado de alegría. El otro día lo celebramos con él y un par de botellas de vino blanco.

No cualquiera puede comenzar con un libro de Enrique Vila-Matas. ¿Os marcásteis como primer objetivo empezar con un autor de referencia?

Por supuesto que sí, es de referencia y lo admiro muchísimo. Alfabia está encantada de tenerlo en catálogo, y más de él que habrá, ya que sacamos también para junio La Orden del Finnegans, un libro con textos escritos por los miembros de la orden que Vila-Matas y Lago crearon entorno a Joyce, y que presentaremos en Dublín el día del Bloomsday junto a Jordi Soler, Antonio Soler, Vila-Matas , Malcolm Otero, Garriga Vela y Eduardo Lago.

Casi todo vuestro catálogo se compone de volúmenes que incluyen dos obras de un mismo autor. ¿Qué os llevó a agrupar obras a pares?

Nos gusta hacer nuestras propias composiciones, es parte del oficio del editor, reinventar…

No es fácil darle forma a un catálogo en el que se incluyan a escritores de la talla de Junot Díaz, Cristina Fernández Cubas, William Faulkner o Pierre Michon, incluyendo a su vez a nuevas voces como Lourdes Iglesias. ¿Qué podríamos encontrar en común entre todos vuestros autores?

Todos nos gustan, nos gustan mucho y ahora incorporamos  a Lou Reed y a David Vann, el nuevo Corman McCarthy de las letras americanas,  tiene unas críticas estupendas, ya es un boom en Irlanda, Inglaterra, Francia e Italia. Lo compartimos con Mondadori. Es buenísimo… Os animo a visitar su web www.davidvann.com. También incorporamos al jovencísimo Daniel Gascón, genial escritor de la cantera zaragozana, hijo de Antón Castro y guionista de cine junto a Jonás Trueba. Pronto estrenan película.

Sorprende ver, entre vuestros libros, una primorosa edición de Bearn o La sala de las muñecas, de Llorenç Villalonga, un libro que había sido maltratado en anteriores ediciones. ¿Debilidad de editora?

Creo que Bearn es una de las obras maestras del siglo XX, nunca me cansaré de defenderlo. Por fin tiene la edición que merece. El otro día Jorge Semprún se quedó maravillado cuando se lo regalé. Dijo “¡Al fin!”.

¿Tienes previsto hacer justicia con alguna otra recuperación importante?

Eso es secreto…

Un volumen también importante es México, en el que se reunen varios textos de prestigiosos autores entorno a aquél país. Pienso ahora en vuestra presencia en América Latina. ¿Qué tal funcionan los libros allí?

Estamos encantados, la distribuidora de la editorial Sexto Piso está en nuestro barco, piensa como nosotros y venden nuestros libros como si se tratase de los suyos.

¿Crees que un editor debe encontrar su camino o tenerlo claro desde el principio y mantenerse fiel a sus criterios?

Manteniéndote fiel te abres a otros caminos.

En Alfabia pesa más la calidad que la cantidad. Diez títulos al año, teniendo en cuenta la cantidad de novedades que aparecen a diario, parece poco. ¿Os interesa más fidelizar a los lectores que buscar el éxito con un libro estrella?

Nos interesa la fidelidad y dentro de esa fidelidad también encontrar un libro estrella. ¿Quién se negaría a eso?

¿Aceptas originales o, por las características de vuestro sello, declinas los ofrecimientos?

Intento declinarlos pues no disponemos de tiempo, aunque nos encantaría.

Las editoriales independientes están generando mucha expectación. ¿Has notado un aumento en las exigencias de los lectores o, tú misma, como lectora, encuentras más interesante lo que están haciendo tus compañeros de trinchera que lo que se publica en las grandes empresas del sector?

Mis compañeros están haciendo un gran trabajo es increíble estoy muy orgullosa de la trinchera.

¿Veis efectivas las redes sociales y la comunicación 2.0? Parece que los pequeños editores han sabido introducirlas para difundir su trabajo. ¿Lo habéis notado en el feedback con los lectores?

Ayudan  a comunicar lo que estamos haciendo, las novedades que tenemos, los libros en preparación. David es un experto en eso…

William Faulkner

Para terminar, y como estamos pidiendo al resto de editores, estando cerca el Día del Libro y la Feria del Libro de Madrid, ¿tenéis previstas novedades para estos días o nos puedes recomendar algunos de vuestros libros más recientes?

No puedo dejar de recomendaros Mosquitos, de William Faulkner. Es un Faulkner de juventud muy satírico y divertido , como dice Michon Faulkner “en estado puro”, y también para los amantes de Lovecraft recomiendo fervientemente a Lord Dunsany, quien se adelantó a Tolkien y que fue maestro de Lovecraft… Es puro Tolkien.

José A. Muñoz

Más información: Web de Ediciones Alfabia

Etiquetas: Anna Banti, Antonio Soler, Artemisia, B Traven, Bearn o La sala de las muñecas, Bloomsday, Carmen Romero, Cristina FERNÁNDEZ CUBAS, Daniel Gascón, David Martín Copé, David Vann, Diana Zaforteza, Ediciones Alfabia, Eduardo Lago, Enrique Vila-Matas, James Joyce, Javier Cambronero, Jordi Soler, Jorge Herralde, Jorge Semprún, José Antonio Garriga Vela, Junot Díaz, La Orden del Finnegans, Llorenç Villalonga, Lord Dunsany, Lou Reed, Lourdes Iglesias, Malcolm Otero, México, Pierre Michon, Susan Sontag, William Faulkner, XXII Editores

Sobre el autor

José A. Muñoz

José A. Muñoz (Badalona, 1970), periodista cultural. Licenciado en Ciencias de la Información, ha colaborado en varias emisoras de radio locales, realizando programas de cine y magazines culturales y literarios. Ha sido Jefe de Comunicación de Casa del Llibre y de diversas editoriales.

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4 Comentarios

  1. ana 31 Mayo 2010 at 21:21

    hola, escribi un libro, pero no se como publicarlo me podria ayudar??? que es lo qu debo de hacer
    gracias, espero su respuesta.

  2. Sadet Delgado 13 Agosto 2010 at 16:17

    Hola Ana

    Soy bibliotecaria y quisiera adentrarme en el mudo de las editoriales, pudieras darne orientaciones de hacia donde debo dirigirme.

    Gracias,

    Espero tu respuesta

  3. Sadet Delgado 13 Agosto 2010 at 16:20

    Interesante todo lo que he leido en tu pagina, me motiva a seguir explorando sobre el trabajo que realiza el editor. Y quizas pueda en un futuro llegar a ser editora de libros infatiles.

  4. Juan-A. Yuste Gómez 15 Febrero 2012 at 23:00

    Diana: Hace un tiempo que a través del País Semanal, conocí a esta valiente, decidida, intrépida mujer joven, que con su espíritu abierto y su coraje, decidió crear su editorial. Es de elogiar. Su valor al lanzarse al azaroso mundo editor, refleja el ánimo luminoso que merece que su nergía triunfe y permanezca.
    Le deseo que deje su impronta duradera en la edición.
    Que la buena fortuna le acompañe siempre, a Diana y a su equipo.
    Yo, maduro por la edad, joven de espíritu y novel para escribir.
    Sinceramente, Juan A. Yuste

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