La mejor novela del camaleón: «El mapa y el territorio», de Michel Houellebecq | Revista de Letras
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recien termino de leer el mapa… y desesperar porque ya lei todoooo del sr MH
soy arq y ademas pinto, el sr MH sabe mas de esto que lo que lees en un libro de diseño,
tiene ideas y las cuenta genialmente!!!y soporta la traduccion al castellano
mis respetos,
d
[…] Michel Houllebecq tiene la extraña virtud de adaptarse y desgranar el contexto con pasmosa facilida… […]
Por mi parte decir que ha sido una absoluta decepción esta lectura. Aunque por momentos (sobre todo el primer tercio de la novela) parecÃa que MH apostaba por planteamientos alejados de sus anteriores novelas, y que la historia tenÃa visos de cierta originalidad, finalmente toda la trama y la filosofÃa que presumen algunos de Uds parece difuminarse y se queda en mero amago. Parece que el «alter ego» de MH en esta novela es Jed Martin, siendo Houellebeq un elemento distractor, probablemente marketing-carnaza, que al parecer ha funcionado perfectamente en el mundo editorial.
El epÃlogo es absolutamente infumable, precipitado e impropio de un escritor «de nivel».
Estimado Corominas i Juliá, el cuadro destruÃdo de Hirst y Koons corresponde a la segunda serÃe artÃstica del personaje Jed Martin, lo mismo que «La Conversación de Palo Alto». Y los mapas, no son «una segunda etapa» sino la primera. Se que esto no tiene demasiada importancia, pero tal vez trasluzca una lectura -si es que lo leyó- demasiado ligera.
Saludos desde Buenos Aires
Norberto
Estimado Norberto,
Olvida usted su primera etapa, en la universidad, fotografiando meros objetos, asà que no hay lectura ligera posible. No sea tan quisquilloso, no diga lo que los demás se toman a la ligera cuando usted se equivoca y por favor, la próxima vez que quiera hablar conmigo escriba bien mis dos apellidos, que son Corominas i Julián, no Juliá.
Atentamente desde Barcelona
JCJ
Por otra parte debe estar sumamente aburrido si se permite poner en duda mi profesionalidad preguntándose si he leÃdo el libro.
Vuelva usted cuando sean las calendas grecas.
saludos
JCJ
Muy completo el análisis, uno de los mejores que he leÃdo en la web.
con respecto al comentario de Norberto, le ratifico lo dicho por el autor de este espacio, aunque sean miseros detalles es bueno aclararlo, porque mas fan de Houllebecq, me hice seguidor de este artista imaginario llamado Jed Martin. Su primera obra y creo que fue sin duda la mejor, fue la serie fotográfica de objetos industriales. Entiendo que seguramente, lo que ha llevado al error de este lector, es el despliegue en el tiempo que hace Houllebecq, donde nos vuelca hacia el pasado o el futuro en un cerra de ojos, y a veces no lo logra de forma clara.
En esto si me detengo, porque creo que es más importante que si es tal cuadro pertenece a una fase de un artista inexistente, es en el error del autor al movernos y alternar el tiempo a su antojo, no logrando una progresión clara de la historia. Comienza en un punto, luego retrocede y luego viaja hacia un futuro lejano.
Digo esto porque la estructura de la novela, me recordó mucho a las obras Bolaño, donde sà creo que se ordenan de mejor manera los tiempos, incluso siendo novelas más complejas, extensas y con mayor número de personajes, como el caso de 2666. Esto no lo digo con ningún ánimo de comparación, sólo por hacer un parangón con otro escritor de lujo.
HolA! alguien que halla leido el mapa y el territorio de Michael Houellbecq por favor me podria decir en que página se encuentra el siguiente parrafo: «…la vida te ofrece una oportunidad a veces, se dijo, pero cuando eres demasiado cobarde e indeciso para aprovecharla, la vida recoge sus cartas, hay un momento para hacer las cosas y para abrazar una felicidad posible, ese momento dura algunos dÃas, a veces unas semanas e incluso unos meses, pero solo se presenta una unica vez, y si quieres rectificar más tarde es simplemente imposible, ya no quede sitio para la esperanza, la creencia y la fe, subsiste una resignación suave, una piedad reciproca y entristecida, la sensacion inutil y justa de que podria haber ocurrido algo, de que sencillamente uno se ha mostrado indigno del don que le acaban de hacer.» porque en facebook una persona publico ese parrafo, me gusta lo que dice y por eso quisiera leer ese capitulo. Desde ya si alguien me puede ayudar se lo agradesco.
Al terminar la lectura de la última novela de Michel Houellebecq tengo la sensación del que sale de una exposición pictórica contemporánea. O lo que es lo mismo, que al no poder aplicar los mecanismos “lógicos†de reconocimiento y análisis a este tipo de producciones artÃsticas, la intuición y la sensibilidad hacia lo dado toman protagonismo.
Pequeños y grandes temas sesgados van apareciendo a lo largo de los capÃtulos llenos de elipsis temporales, de vacios necesarios, de realidades que se convierten en firmes por el paso del tiempo.
Dicho todo esto parecer esta novela caótica y desordenada, pero no lo es, ni mucho menos, al final queda todo extrañamente atado, con una lógica cercana a la contemporaneidad de un mundo difÃcil de comprender. Con el regusto que nos dejan todas las obras de Houllebecq, tan distante de la indiferencia, que agrada profundamente o provoca rechazo
recien termino de leer el mapa… y desesperar porque ya lei todoooo del sr MH
soy arq y ademas pinto, el sr MH sabe mas de esto que lo que lees en un libro de diseño,
tiene ideas y las cuenta genialmente!!!y soporta la traduccion al castellano
mis respetos,
d
[…] Michel Houllebecq tiene la extraña virtud de adaptarse y desgranar el contexto con pasmosa facilida… […]
Por mi parte decir que ha sido una absoluta decepción esta lectura. Aunque por momentos (sobre todo el primer tercio de la novela) parecÃa que MH apostaba por planteamientos alejados de sus anteriores novelas, y que la historia tenÃa visos de cierta originalidad, finalmente toda la trama y la filosofÃa que presumen algunos de Uds parece difuminarse y se queda en mero amago. Parece que el «alter ego» de MH en esta novela es Jed Martin, siendo Houellebeq un elemento distractor, probablemente marketing-carnaza, que al parecer ha funcionado perfectamente en el mundo editorial.
El epÃlogo es absolutamente infumable, precipitado e impropio de un escritor «de nivel».
Estimado Corominas i Juliá, el cuadro destruÃdo de Hirst y Koons corresponde a la segunda serÃe artÃstica del personaje Jed Martin, lo mismo que «La Conversación de Palo Alto». Y los mapas, no son «una segunda etapa» sino la primera. Se que esto no tiene demasiada importancia, pero tal vez trasluzca una lectura -si es que lo leyó- demasiado ligera.
Saludos desde Buenos Aires
Norberto
Estimado Norberto,
Olvida usted su primera etapa, en la universidad, fotografiando meros objetos, asà que no hay lectura ligera posible. No sea tan quisquilloso, no diga lo que los demás se toman a la ligera cuando usted se equivoca y por favor, la próxima vez que quiera hablar conmigo escriba bien mis dos apellidos, que son Corominas i Julián, no Juliá.
Atentamente desde Barcelona
JCJ
Por otra parte debe estar sumamente aburrido si se permite poner en duda mi profesionalidad preguntándose si he leÃdo el libro.
Vuelva usted cuando sean las calendas grecas.
saludos
JCJ
Muy completo el análisis, uno de los mejores que he leÃdo en la web.
con respecto al comentario de Norberto, le ratifico lo dicho por el autor de este espacio, aunque sean miseros detalles es bueno aclararlo, porque mas fan de Houllebecq, me hice seguidor de este artista imaginario llamado Jed Martin. Su primera obra y creo que fue sin duda la mejor, fue la serie fotográfica de objetos industriales. Entiendo que seguramente, lo que ha llevado al error de este lector, es el despliegue en el tiempo que hace Houllebecq, donde nos vuelca hacia el pasado o el futuro en un cerra de ojos, y a veces no lo logra de forma clara.
En esto si me detengo, porque creo que es más importante que si es tal cuadro pertenece a una fase de un artista inexistente, es en el error del autor al movernos y alternar el tiempo a su antojo, no logrando una progresión clara de la historia. Comienza en un punto, luego retrocede y luego viaja hacia un futuro lejano.
Digo esto porque la estructura de la novela, me recordó mucho a las obras Bolaño, donde sà creo que se ordenan de mejor manera los tiempos, incluso siendo novelas más complejas, extensas y con mayor número de personajes, como el caso de 2666. Esto no lo digo con ningún ánimo de comparación, sólo por hacer un parangón con otro escritor de lujo.
HolA! alguien que halla leido el mapa y el territorio de Michael Houellbecq por favor me podria decir en que página se encuentra el siguiente parrafo: «…la vida te ofrece una oportunidad a veces, se dijo, pero cuando eres demasiado cobarde e indeciso para aprovecharla, la vida recoge sus cartas, hay un momento para hacer las cosas y para abrazar una felicidad posible, ese momento dura algunos dÃas, a veces unas semanas e incluso unos meses, pero solo se presenta una unica vez, y si quieres rectificar más tarde es simplemente imposible, ya no quede sitio para la esperanza, la creencia y la fe, subsiste una resignación suave, una piedad reciproca y entristecida, la sensacion inutil y justa de que podria haber ocurrido algo, de que sencillamente uno se ha mostrado indigno del don que le acaban de hacer.» porque en facebook una persona publico ese parrafo, me gusta lo que dice y por eso quisiera leer ese capitulo. Desde ya si alguien me puede ayudar se lo agradesco.
Al terminar la lectura de la última novela de Michel Houellebecq tengo la sensación del que sale de una exposición pictórica contemporánea. O lo que es lo mismo, que al no poder aplicar los mecanismos “lógicos†de reconocimiento y análisis a este tipo de producciones artÃsticas, la intuición y la sensibilidad hacia lo dado toman protagonismo.
Supongo que el francés ha pretendido lo mismo con su novela, es decir, tratarla como una obra plenamente contemporánea y, en consecuencia, arriesgada y difÃcil de interpretar. Su funcionamiento con grandes pinceladas temáticas alrededor de las relaciones del protagonista con su padre, las mujeres, el mundo, el arte y el propio escritor como personaje literaturizado, sitúan al lector en la posición difÃcil del que está acostumbrado a racionalizar primero y dejarse llevar después.
En esta obra se cuenta la historia del artista Jed Martins, con dureza y sin sentimentalismos. Una vida extraña, atÃpica, repetición de la del padre, incrédula ante la valoración de su obra, que no sabe gestionar el amor de pareja, sin problemas pero sin riesgos… una vida que pasa como muchas otras, sin pena pero sin gloria, aunque sin deber nada a nadie.
La normalización de la soledad heredada, el individualismo sin finalidad, la dedicación al trabajo, las puntuales crÃticas a la sociedad -aunque menos ácidas que en novelas anteriores-, el miedo siempre elevado, duro, pero coherente; la defensa, no exenta de crÃtica, de lo francés; la resolución de un asesinato en las antÃpodas de la novela policiaca; la conversión del propio autor en personaje catártico y burlesco…
Pequeños y grandes temas sesgados van apareciendo a lo largo de los capÃtulos llenos de elipsis temporales, de vacios necesarios, de realidades que se convierten en firmes por el paso del tiempo.
Dicho todo esto parecer esta novela caótica y desordenada, pero no lo es, ni mucho menos, al final queda todo extrañamente atado, con una lógica cercana a la contemporaneidad de un mundo difÃcil de comprender. Con el regusto que nos dejan todas las obras de Houllebecq, tan distante de la indiferencia, que agrada profundamente o provoca rechazo
Pequeña curiosidad a señalar:
Existe un gran fallo argumental en la novela, que si bien, puedo no entorpecer el relato ni restarle valor literario a la obra, es un error demasiado obvio que no deberÃa cometer un gran escritor.
En la trama policial es muy importante la revelación de la existencia del cuadro por parte de Jed Martin a los investigadores de la policÃa. El estancamiento de la investigación y la incapacidad de resolver el delito tiene una gran influencia en la novela. Sin embargo, después de resuelto el delito en las páginas posteriores el cuadro es entregado al propio Jed Martin para cumplir el deseo del escritor al haberlo reflejado de esta manera en su testamento. De esta forma la existencia del cuadro ya está reflejada en el testamento del escritor. Sin duda alguna, en cualquier investigación criminal uno de los primeros pasos para encontrar pistas es la lectura del testamento para dilucidar posibles sospechosos por ser beneficiarios. Resulta pues inverosÃmil que unos investigadores profesionales no detecten la existencia de un cuadro presente en el testamento de la vÃctima. Es en mi opinión, un error demasiado obvio para una novela de este nivel. Es una señal inequÃvoca de la inapropiada decisión de haber incorporado esta trama policial exagerada dentro de una novela en mi opinión más profunda que este hecho aislado. Presta demasiada atención a esta historia policial que además, está mal estructurada
En respuesta a «Miriam», el párrafo que le atrajo se encuentra en el capÃtulo XIII de la segunda parte. No sea perezosa, la novela toda vale la pena.
Concuerdo con Ness en el sentido que la trama policial está mal resuelta, si bien es de una plasticidad asombrosa. Me pregunto ¿cómo supo el cirujano que Houellebecq poseÃa un valioso cuadro y quién dió el aviso a la policÃa de su muerte?, siendo que vivÃa en absoluta soledad.
Es una enorme novela cuya maestrÃa técnica, investigación, conocimiento del arte, y corrosiva ironÃa no se dan con frecuencia.
[…] te interesa el libro, échale un ojo a esta reseña de Jordi Corominas, muy recomendable Si te gustó, ¡compártelo! This entry was posted in Novela […]
[…] del sociólogo anglosajón Richard Sennett o es apreciable en el éxito indiscutible de la novela El Mapa y el territorio de Michel Houllebecq, que describe de una manera preclara la realidad contemporánea de la cultura. […]
[…] del sociólogo anglosajón Richard Sennett o es apreciable en el éxito indiscutible de la novela El Mapa y el territorio de Michel Houllebecq, que describe de una manera preclara la realidad contemporánea de la cultura. […]
[…] el poeta y novelista francés Michel Houellebecq en sus obras (Las partÃculas elementales, El mapa y el territorio y La posibilidad de una isla) o el novelista estadounidense Walker Percy, además de toda la […]