Sin un sentido

La lectura de «Ensayo sobre la ceguera» comenzó unos días antes de qué un médico me dijera que debía hacerme una biopsia, fueron dos semanas que nunca olvidaré, los sentimientos sobre la muerte y la vida no se fueron de mí un instante, inducido por una posibilidad remota y por el libro del escritor portugués más humano que conozco. La narrativa nos invita a devorar cada página con ansiedad y gula, es que no nos importa hacer otra cosa mas que comer sus palabras, masticarlas en el ideario común del cerebro y digerirlas en pensamientos nuevos. En su contra portada