Temas horacianos: el vino

Esta antología, que se propone presentar en forma general los testimonios clásicos y no clásicos de una constante búsqueda del placer, del olvido de la inspiración en el beber vino, no reviste carácter exhaustivo, y acaso sea el punto de partida de posteriores investigaciones...

Una nueva metodología para la enseñanza de la lengua

En un artículo periodístico aparecido en el diario La Nación, hace unos años, la Directora de un colegio afirmaba que relativizar la seriedad del proceso de aprendizaje  ha retardado los aprendizajes y el crecimiento psicológico de los alumnos. La docente se refería, es especial a los egresados del primer nivel, cuya capacidad de atención mermó en los últimos años, aspecto este  último  que incide directamente en la adquisición de conocimientos. No cabe duda  de que el que ingresa en el nivel medio, pocas veces domina las claves de la lecto-escritura. Y ni hablar de la comprensión del discurso o de

Don Quijote, Sancho y la justicia

En el capitulo XI  de la primera parte de la obra magna de Cervantes, “De lo que sucedió a Don Quijote con unos cabreros”, el caballero manchego dice, al referirse a la  Eda de Oro : “Dichosa edad y siglos dichosos aquellos que los antiguos pusieron  el nombre de dorados…” y expresa mas adelante: “No había la fraude , el engaño  ni  la malicia  mezclándose con la verdad y llaneza. La justicia se estaba en sus propios términos, sin que la osasen turbar ni ofender los del favor y los del intereses que tanto ahora la menoscaban, turban y persiguen.

El mito y lo deforme

Los antiguos mitos hablan de la creación del mundo como el paso del caos al cosmos, es a menudo simbolizado por las aguas ; también puede serlo por el desierto, donde toda forma parece diluirse. Las aguas del mar, las arenas del desierto son metáforas de la nada, de la ausencia de toda forma. Crear un mundo es, entonces, formarlo, darle coherencia, pasar de lo informe a lo formado. En la versión cristiana del Libro de Génesis Cap. 1ª vers. 1 y 2 puede leerse “Al principio creo Dios los cielos y la tierra. La tierra estaba confusa y vacía

El amor divino en San Juan de la Cruz

La poesía, en este caso, es escala necesaria para llegar, con hondura, a un estudio de las transformaciones del alma y enseñarle cómo ver la realidad para sentir en ella la presencia del Amado; para soportar, con su música, el dolor y las privaciones; para ascender hasta donde el místico aspira a llegar: al éxtasis, a la presencia de Dios, al estado beatífico, cumbre de la abrupta montaña en cuya cima está la unidad.