Un Borges humano, demasiado humano

Montale dijo en alguna ocasión que Jorge Luis Borges será recordado por ser el hombre que fue capaz “de meter el universo en una cajita de fósforos”; no menos cierto es que debería ser recordado como el escritor que –prácticamente sin proponérselo- construyó las bases de la “moderna” narrativa latinoamericana: la “constitución” borgiana, como la denomina Fuentes en Valiente mundo nuevo. Pero en estas líneas deseo recordar no al celebrado creador de Ficciones y El Aleph sino “al otro”, al Borges punzante e irónico, al crítico demoledor que intentaba atemperar un tanto la ponzoña de sus dardos literarios disfrazándose de