La Semana Negra de Gijón arranca en Madrid

La terraza de Casa de América es tan chic que me cuesta acostumbrarme al entorno. Menos mal que Fernando, impregnado del glamour de la editorial que representa, flamante y cómodo,dentro de su despreocupado aspecto, contrarresta mi actitud de recién llegada a la sofisticación. Hay árboles rodeando el espacio reservado a las mesas, barras metálicas habitadas por atractivos camareros (me apetece saludarlos a todos), sillas de diseño un tanto bajas y un banco corrido, con almohadones blancos, en el que nos acomodamos sin darnos cuenta de que, justo detrás, nos acecha un aspersor. Cero perturbación: hace tanto calor que nos quedamos