Revista de Letras

No todo es fado en Portugal

18 octubre 2013 Crónicas, Portada

Cuando llegué a Coímbra encontré, escondido en la baja de la ciudad, un local de jazz cuyo nombre me llamó la atención. El Salão Brazil se había abierto no hacía mucho, el 19 de octubre de 2012. Cuando entré por primera vez, después de subir las escaleras de madera, di con una escena lyncheana: una sala rectangular y oscura con mesas que cubrían el espacio entre el escenario y la barra del local situados a los extremos. Barmans y músicos guardando al público. Una cortina de terciopelo que cubría unos ventanales enormes detrás del escenario. Fue comenzar la música y comprender que lo que sostenía todo aquello no era casualidad.

De izquierda a derecha: Pedro Rocha Santos, José Carvalho, Martina Pospisilova, José Miguel Pereira, Afonso Bastos, Paulo Cortesão, Štěpánka Huláková, Pedro Seixas, José Martins. Foto: Fernando Fontes

De izquierda a derecha: Pedro Rocha Santos, José Carvalho, Martina Pospisilova, José Miguel Pereira, Afonso Bastos, Paulo Cortesão, Štěpánka Huláková, Pedro Seixas, José Martins. Foto: Fernando Fontes

El JACC (Jazz Ao Centro Club) de Coímbra (Portugal) es una asociación con diez años de trayectoria cuyo empeño se define en tres objetivos: promover, divulgar y enseñar el jazz. La situación económica del país, y de todo el sur de Europa, la afectó como a muchos y tuvo que reinventarse para seguir llevando música a los portugueses. José Miguel, nuevo presidente del JACC, me recibió en el Salão Brazil, la sala de conciertos que sirve como centro de operaciones, para hablar de su trabajo.

La asociación JACC (Jazz Ao Centro Club) lleva diez años trabajando para promover el jazz.
Sí, exacto. Hizo diez años el 30 de abril de 2013. La asociación fue creada oficialmente en 2003 pero hay un trabajo anterior importante. La principal razón fue organizar el festival Jazz ao Centro Encontros Internacionais de Jazz de Coimbra que da origen el Jazz Ao Centro Club. Al principio, en 2003, fue un núcleo de personas más o menos definido quien dio forma a la asociación.

¿Cuál es la filosofía del JACC?
Los estatutos prevén que la asociación se dedique a la promoción, divulgación y enseñanza del Jazz. Esta es la base, son los objetivos y la misión.

¿Cómo se desarrolla dicha misión?
La promoción y la divulgación estuvieron siempre muy ligadas. Promover y divulgar el jazz pueden ser la misma cosa. Pero hay matices. El acto de divulgar es importante para dar visibilidad al jazz. Uno de los mejores canales de divulgación al principio fue la revista, que nace en 2005. Hasta 2008 la revista tiene un crecimiento exponencial cuando a la crisis del papel se le suma la crisis en Europa y la revista pasa a ser online en 2012. Ahora el JACC asume mayoritariamente la función de divulgación con el Salão Brazil como dinamizador central.

¿En estos diez años que otras actividades destacarías?
Uno de los proyectos que unía promoción y divulgación fue el ‘Festival Itinerante Portugal Jazz’ que nació en 2007 y cuyo objetivo era llevar la música al mayor número de municipios posibles. El primer año fue muy bien, hicimos muchas actividades para todo tipo de públicos, desde niños a adultos. Era un día en que los pueblos a los que íbamos vivían el jazz desde primeras horas con conciertos didácticos para los críos y finalizaba con un concierto principal. Pudimos organizar el festival hasta 2011.

¿Cómo se reinventa la asociación después de la crisis?
Aún trabajamos en ello. Tiene que haber un cambio de paradigma. Es difícil llevar a cabo los proyectos de la misma forma que años atrás. Asumimos un papel de servicio público, sin ánimo lucrativo. Portugal tiene muchos músicos jóvenes buenos a los que queremos ayudar a tocar, grabar… Aquí entra el papel de la Jacc Record, una discográfica con la que pretendemos que dichos músicos puedan tener la oportunidad de grabar un disco y difundirlo. La discográfica funciona desde 2010. Desde entonces hemos editado veinte discos.

Foto: Cropless Photography

Foto: Cropless Photography

¿Y el Salão Brazil funciona sólo como Sala de conciertos?
El Salão Brazil era una necesidad para poder tener un centro logístico desde el que programar y trabajar. Nos faltaba un lugar, ligado a la ciudad, que sirviese como base. Ya desde los inicios uno de los objetivos principales de los socios fundadores era tener un local en Coímbra. Nos sirve para recaudar dinero con las entradas a los conciertos y con lo que recauda el Bar. Ahora desde aquí programamos, traemos músicos, les ofrecemos un local donde tocar y la posibilidad, en muchos casos, de grabar un disco.

¿Cuántas personas trabajan en el JACC?
Ahora mismo hay seis colaboradores con vínculos diferentes trabajando a tiempo entero. Después hay cuatro voluntarios fuertemente ligados al club.

¿Cómo se presenta el futuro?
Toca reformular una serie de proyectos. Jacc Record tiene que cambiar de forma de funcionamiento. Ahora mismo funciona más como una forma de ligar a músicos nacionales con músicos internacionales en los que lanzamos propuestas e intentamos establecer lazos. Es una forma de dar a conocer a los músicos del país fuera y de enriquecer la oferta musical aquí. Es más fácil presentar un disco fuera si te conocen.

¿En lo que llevamos de año cuántos músicos han pasado por el Salão?
En el último año pasaron por el Salão cerca de 450 músicos, de los cuales 47 fueron internacionales.

¿Y la revista qué planes de futuro tiene?
La revista online tiene un camino definido que pasa por la internacionalización a través de países en los que también se hablen portugués. El editor, Rui Esudardo Paes, seguirá siendo el responsable e intentaremos contar con la colaboración de otros países.

¿Músicos internacionales pueden proponeros tocar aquí?
Los músicos pueden hacer propuestas. Recibimos varias. Son analizadas y decidimos. Lo complicado es intentar ofrecerle al músico que venga un circuito en el que pueda tocar en más de un local. Con la crisis la colaboración entre entidades y personas tiene que ser mucho más fuerte. Entre músicos y salas donde tocar, si no hubiese esa colaboración, sería imposible hacer algo.

¿Entonces hay una red de locales?
Estamos en contacto con otras salas. Tenemos socios en Lisboa, Oporto, Aveiro, Viseu, Guarda con los que constantemente intentamos ofrecer un recorrido a los músicos que vienen. Intentamos crear un circuito de música. No nos agenciamos ningún tipo de tour, sólo facilitamos los contactos para que algo acontezca. Hoy es la única forma. Al final, los músicos y las personas que vienen a oír los conciertos son los mejores embajadores del trabajo que estamos haciendo.

Diego Giménez es periodista e investigador de la obra de Pessoa. Autor del blog Entre Fragmentos.

Etiquetas: coímbra, JACC, jazz, Salão Brazil

Sobre el autor

Diego Giménez

Diego Giménez, doctor en filosofía y pensamiento (UB) con una tesis sobre "El libro del desasosiego" de Fernando Pessoa, ha realizado diferentes actividades relacionadas con la literatura y el periodismo. Ha trabajado como redactor de LaVanguardia.com y en 2008 cofundó Revista de Letras. Actualmente está terminando un proyecto de investigación que prevé la publicación del libro "História do 'Livro do Desassossego'" en la editorial Angelus Novus con una beca financiada por la Fundación Calouste Gulbenkian.

¡Comparte este artículo!

Sin comentarios

Envía tu comentario