Sobre el hombre visual y los ecos de James

Giovanni Sartori escribió alguna vez que el animal racional que creemos ser está siendo atacado como nunca antes. “Somos la humanidad del postpensamiento”, subraya el sociólogo. Cada vez más distanciados –en tanto masa– de construir demostraciones lógicas y deducciones racionales, por contrapartida nuestra capacidad de ver y fantasear se fortalece día a día, página a página, byte a byte. Ese hombre ocular –y virtual– requiere altas dosis de estímulos sensoriales para mantener controlada su pulsión hacia esa fotonicotina. El chute debe ser siempre mayor, una inyección en la más gorda de sus venas para satisfacer las ansias de ficción, de