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Maria Campbell: "Nadie debería tener el monopolio de la cultura"

10 noviembre 2020 CCCB, Portada

Maria Campbell conversa con Gemma Ruiz | Foto: CCCB, Miquel Taverna

Las editoriales Club Editor y Tránsito han hecho justicia tras demasiados años de silencio, tanto en catalán como en castellano, de unos de los libros —publicado originariamente a principios de los años setenta—que mejor ha explicado la situación de las comunidades indígenas en América. El Centre de Cultura Contemporánea de Barcelona ha celebrado la traducción —realizada por Marta Marín-Dòmine y Magdalena Palmer, respectivamente— con un encuentro, a través de streaming, con la autora de Mestiza, Maria Campbell.

El acto, dinamizado desde el teatro del CCCB por la escritora y periodista Gemma Ruiz, ha conectado con Canadá para dar voz a una de las activistas y autoras que han combatido con más intensidad y lucidez las heridas que la herencia colonial ha causado en las formas de vida como las de su pueblo, los métis.

“Nadie debería tener el monopolio de la cultura ni de la espiritualidad”, asegura Maria Campbell, muy crítica aún con la situación que atraviesa su comunidad en su país, Canadá. La escritora ha llegado a afirmar que el Estado les está “robando los niños”, que hay procesos encubiertos de esterilización de las mujeres, y que muchas de las personas de origen indígena reciben palizas indiscriminadas de la policía.  La autora de Mestiza también ha explicado que los métis, actualmente, están padeciendo con especial virulencia la pobreza, la indigencia, y altos índices de suicidio juvenil.

Club Editor

“Hace trescientos años, no había indigentes en nuestra cultura”, lamenta Campbell. Las familias se cuidaban unas a otras, pero la forma de vida en los entornos urbanos (aproximadamente, la mitad de su comunidad ya no vive en entornos rurales) ha ido dificultando esas redes de apoyo mutuo.

La primera edición de Mestiza apareció con un capítulo autocensurado, el de la violación de la protagonista por parte de un policía canadiense. En las nuevas ediciones, Maria Campbell ha querido que los lectores conozcan la brutalidad de unas prácticas que, asegura, siguen ocurriendo. “Los canadienses piensan que nos quejamos por vicio, nos ven como emigrantes en nuestro propio país”. “Nadie se ve a sí mismo como un racista”, advierte.

En la época pre-colonial, ha aclarado Campbell, las niñas y los niños pertenecían a sus madres, no a sus padres. “El patriarcado fue impuesto por los europeos”, ha recordado. “Nadie nos preguntó por nuestras ideas ni por nuestra cultura”. “Nuestra historia es una historia de lucha, de exilio. Se nos reconoce en la constitución de Canadá, pero seguimos siendo un pueblo sin tierra”, ha añadido.

Con el rostro pintado, en memoria de sus ancestros, como lo hacía su bisabuela —personaje importantísimo en el libro—, Maria Campbell ha conversado con Gemma Ruiz mientras escuchaba cómo caía la nieve al otro lado de su ventana, en Canadá. Le ha explicado a la periodista catalana de qué manera el teatro le ayudó a descubrir la “capacidad sanadora” del arte. Y, aunque a muchos indígenas no se les permitía ir a la escuela, en la actualidad la comunidad métis tiene entre sus miembros a doctores e ingenieros. Sin embargo, insiste en que “la libertad es algo que se consigue a largo plazo”.

Tránsito

“La colonización es como un puzle. Cuando alguien lo ha acabado, lo destruye. Y cada pieza queda aislada. Nosotros hemos ido recuperando esas piezas, y agrupándolas de nuevo”, ha dicho Campbell, quien reivindica la alegría que su libro transmite, pese al dolor que también contiene. “En nuestra cultura, creemos en los círculos entre generaciones. El odio viene de siete generaciones atrás. Y cada círculo tiene su luz y su sombra. Por eso es tan importante poner siempre en el centro a los niños”, ha defendido.

Un pueblo atravesado por las ideas de memoria y de sangre, como ha explicado Maria Campbell en el debate organizado por el CCCB, no puede olvidar que, en sus orígenes, no existía la violencia contra la mujer en una cultura predominantemente femenina. Para la escritora esa violencia se instaura con la aparición de los jesuitas. “Los hombres blancos llegaron con una botella de whisky y con una Biblia”, imponiendo, sostiene, “una institución cruel y patriarcal”.

Etiquetas: CCCB, Maria Campbell, métis, Mestiza

Sobre el autor

Albert Lladó

Albert Lladó (Barcelona, 1980) es editor de Revista de Letras y escribe en La Vanguardia. Es autor, entre otros títulos, de 'La travesía de las anguilas' (Galaxia Gutenberg, 2020) y 'La mirada lúcida' (Anagrama, 2019).

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