Revista de Letras

Ivo Castro: “Pessoa fue un innovador lingüístico”

18 abril 2012 Entrevistas

Los más de 25.000 documentos que Fernando Pessoa legó a la posteridad hacen que constantemente se esté revisando la obra y la figura del poeta. Fragmentación, heteronimia, autoría son conceptos asociados al creador de un universo que parece estar en constante expansión. Ivo Castro, profesor de lingüística en la Facultad de Letras de Lisboa, lleva más de veinte años a cargo del Equipo Pessoa y trabajando en la edición crítica de la obra del poeta luso. El académico recibe a Revista de Letrasen Lisboa para hablar del escritor, de los procesos de gestación de la heteronimia y de la edición de su obra.

Ivo Castro (foto: Diego Giménez)

Lleva más de veinte años dedicado a la edición crítica de la obra de Pessoa ¿Cómo valora dicha etapa?

La pregunta llega en un buen momento, ya que en las últimas semanas he estado trabajando en los aspectos generales de la edición crítica. He preparado una nueva edición de un libro que publiqué hace veinte años y en el cual incluyo trabajos nuevos y un balance de todos estos años de trabajo.

Usted sostiene que para poder editar a Pessoa hace falta partir siempre de una duda metódica.

En todos los niveles. Incluso en los hechos que damos por sentado. Por ejemplo, dar por sentado como completo el edificio textual que representa el espolio Pessoa. No podemos decir que el espolio es un “todo” conocido y, dada la naturaleza del mismo, tendríamos que haber sido más inquisitivos de lo que fuimos (ríe).

Fernando Pessoa, en 1914 (foto D.P. / wikipedia)

¿Cómo se edita una obra tan fragmentaria?

No hay técnicas específicas para resolver todos los problemas que representan los manuscritos. Lo que significa que, en el análisis final, el descifrado de un manuscrito está condicionado por los trechos difíciles. En el caso de Pessoa, por ejemplo, se dan pasajes en los que lo específico de un trazo ondulado en el papel se superpone con otros puntos. Atribuir significado, interpretar uno de estos trazos como palabras o frases, en última instancia, depende de una intuición. El problema es cómo aprovechar esas intuiciones.

¿Cómo lo hacen en el Equipo Pessoa?

Una de las precauciones que tomamos es intentar multiplicar las posibilidades de intuición haciendo que un mismo fragmento sea leído por personas diferentes de manera aislada. Si varios de esos lectores tienen la misma intuición, entonces comenzamos a creer que la paloma del espíritu santo pasó por encima de nuestras cabezas (ríe).

¿Comparan el resultado con otras interpretaciones?

Cuando la lectura hecha por el Equipo Pessoa y por los editores de Assírio & Alvim, que trabajan de forma aislada, coinciden, entonces tenemos una nueva prueba de que la lectura sea la descifrada.

¿Se corre el riesgo de forzar las interpretaciones?

Cualquier investigador que descifre la escritura de Pessoa tiene que llegar a los pasajes difíciles, aquellos no incluidos en la primera edición, con una idea sintáctica y discursiva de conjunto. Por ejemplo, si se trata de un poema, ayuda saber si es un poema rimado, con métrica… Pero esta contribución de “envoltorio” del pasaje difícil tiene que ser limitada en sus concesiones. Es decir, es preciso evitar que dicho conocimiento se convierta en una opinión previa de lo que el pasaje significa.

El riesgo de prejuzgar…

Si un lector estuviese convencido de que un determinado texto pertenece a una obra o conjunto de textos y estuviese “cerrado” a otras alternativas, entonces, no aborda la tarea interpretativa de manera “pura”, sino que lo hace para confirmar la idea preconcebida que ya traía consigo.

¿Por qué es necesario una aproximación “pura”?

Porque Pessoa era un innovador lingüístico. Hacía construcciones sintácticas que no eran “normales” en lengua portuguesa; creaba estructuras para las que no tenemos referencias; inventaba palabras y usaba términos raros. Un investigador con ideas preconcebidas está bloqueado para descubrir. En el análisis final, dependemos de los dones de Dios y, cuando no creemos en él, es aún más inquietante (ríe).

¿Cómo entiende la heteronimia?

Nunca conseguí identificar el momento exacto en el que los poemas de Caeiro comenzaron a ser de Caeiro. Tengo la sensación de que los primeros escritos eran de Pessoa. Es decir, no había ortónimo. Sólo estaba Pessoa.

Manuscrito de "El guardador de rebaños"

¿Aproximadamente se puede fechar la aparición de las identidades literarias?

En la primera mitad de 1914 se da una abundancia de reescritura. Es un período en el que los poemas existentes son reunidos y son sometidos a una revisión textual. Tal vez, en ese proceso, de reunión, de aproximación textual de los poemas, es cuando emerge una escritura y un estilo característico de Caeiro. En un segundo momento, tenemos poemas que son escritos de raíz por el heterónimo.

¿Cómo la explica?

Se trata de un proceso de expansión del territorio textual, del territorio abierto a la creación por el escritor. No es preciso recurrir a explicaciones fuera de lo normal.

Fue un visionario…

Sí. Innovo no sólo dentro del texto sino en la fuente generadora del mismo. Hay análisis publicados sobre las diferentes fases de producción de los poemas que deben ser analizados de forma más detenida.

La respuesta siempre está en el texto.

Sobre todo cuando están tan fragmentados. Toda la narrativa sobre el día triunfal es una narrativa, es ficción. Nosotros, en el Equipo Pessoa, colocamos al heterónimo en el título de la obra y a Fernando Pessoa como autor. Los heterónimos, en el último análisis, son los fragmentos, son la escritura.

¿Cuáles son los retos del Equipo Pessoa?

Acabar (ríe) y está cerca. Falta publicar la edición de Caeiro y un tomo que contiene la poesía ortónima con los poemas hasta 1914. Un tomo voluminoso que va a concluir la obra ortónima. También vamos a publicar los poemas que publicó en vida. Asimismo, tenemos en tipografía un volumen sobre apreciaciones literarias. El volumen está basado en artículos de opinión sobre escritores concretos. También tenemos en tipografía un libro sobre métrica. A partir de este año vamos a publicar una edición “menor” de la edición crítica. Es una edición constituida por libros que tienen el texto, algunas notas e introducción. De tal manera que la edición crítica completa estará disponible online y la “menor” en papel.

Diego Giménez
http://entrefragmentos.wordpress.com

Etiquetas: Alberto Caeiro, Equipo Pessoa, Fernando Pessoa, Ivo Castro

Sobre el autor

Diego Giménez

Diego Giménez, doctor en filosofía y pensamiento (UB) con una tesis sobre "El libro del desasosiego" de Fernando Pessoa, ha realizado diferentes actividades relacionadas con la literatura y el periodismo. Ha trabajado como redactor de LaVanguardia.com y en 2008 cofundó Revista de Letras. Actualmente está terminando un proyecto de investigación que prevé la publicación del libro "História do 'Livro do Desassossego'" en la editorial Angelus Novus con una beca financiada por la Fundación Calouste Gulbenkian.

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1 Comentario

  1. Redactor Web 29 enero 2014 at 8:32

    Claro.
    El problema real del equipo es que prejuzguen.
    Dado que los trechos dificiles del manuscrito son analizados por grupos y personas diferentes, que no se ven, digamos, no saben lo que piensa el otro, ni lo que dedujo, asi logran saber si es correcto, si la intuicion coincide, claro.
    Muy bueno, saludos.
    Romina.

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