I
Es bien conocida la tesis de Adorno de que la poesÃa es imposible después de Auschwitz.
II
¿Es imposible?
No está siendo imposible ni la trivialidad, ni el consumo, ni el aburrimiento, ni la diversión, ni el olvido. ¿Por qué habrÃa de ser imposible la poesÃa?
III
¿Acaso se ha de ser un desmemoriado o un cÃnico para escribir hoy poesÃa?
IV
Adorno escribió en 1944: “Después de lo que pasó en el campo de Auschwitz hay que ser un desalmado para escribir un poemaâ€. En realidad habla de “bárbaro†en lugar de desalmado, pero me parece que él no me contradecirÃa. Repite esta tesis con toda su intensidad en 1961, añadiendo que no le quiere restar ni un ápice de su fuerza.
V
Wittgenstein habÃa escrito: “De lo que no se puede hablar, mejor callarseâ€. ¿Pero por qué callar? ¿Acaso frente a la pobreza de la palabra no se puede saltar, gritar, morder, escupir, acariciar, etc? ¿No se puede aullar lo que no se puede hablar?
VI
Adorno contesta en parte a esta pregunta en 1966: “El sufrimiento perenne tiene tanto derecho a la expresión como el martirizado a aullar, por eso quizás haya sido falso que después de Auschwitz ya no se puede escribir ningún poema. Pero no es falsa la cuestión menos cultural de si después de Auschwitz se puede seguir viviendo, sobre todo de si puedo hacerlo quien casualmente escapó y a quien normalmente tendrÃan que haber matadoâ€.
VII
Dejemos de lado la cuestión de si no hemos escapado todos de Auschwitz por casualidad. Centrémonos en el aullido.
VIII
¿Se puede aullar un poema sobre Auschwitz?
IX
Paul Celan lo intentó. Lo ensayó con palabras y, después, lanzándose al rÃo Sena desde el puente Mirabeau, en ParÃs, en 1970. Su suicidio es el último gesto del superviviente derrotado que no puede ni hablar ni permanecer callado ante la normalidad de la vida cotidiana tras Auschwitz.
X
Paradójicamente en su ensayo de hablar lo que no se puede decir escribió algunos de los mejores versos del siglo XX. Recojo como ejemplo imperecedero los primeros de Todesfuge (Fuga de la muerte, 1952):
Negra leche del alba la bebemos al atardecer
la bebemos a mediodÃa y en la mañana y en la noche
bebemos y bebemos
cavamos una tumba en el aire no se yace estrechamente en él
Un hombre habita en la casa juega con las serpientes escribe
escribe al oscurecer en Alemania tus cabellos de oro Margarete
lo escribe y sale de la casa y brillan las estrellas silba a sus
mastines
silba a sus judÃos hace cavar una tumba en la tierra
ordena tocad para la danza
XI
Se puede escribir poesÃa después de Auschwitz. Pero quizás esto no suponga para algunos una conquista. Quizás sea su logro más doloroso. En Alemania se estudiaba este poema de Celan en las escuelas por su belleza formal. Se pedÃa a los maestros que no se dejasen arrastrar en clase por los hechos del holocausto.
XII
La belleza que se interpone entre el lector y el holocausto, ¿qué tipo de belleza es?
XIII
Antes de morir Celan estuvo intentando escribir poemas en los que la belleza del lenguaje no se interpusiera. Escribió, de hecho, contra el lenguaje.
XIV
Celan, ha escrito Fackenheim, llegó al punto en que el poeta necesita al pensador. Y llegó a ese punto justo cuando Heidegger habÃa llegado a la conclusión de que su filosofÃa necesitaba el lenguaje del poeta.
XV
Inevitablemente sus caminos se cruzaron. Pero Celan no encontró la palabra que buscaba en la boca del filósofo y acabó con su vida. Heidegger siguió buscando y encontró el silencio. El silencio del claro del bosque.
XV
¿Y nosotros? ¿No habremos elegido la desmemoria y el ruido?
XVI
La cuestión de si la poesÃa es posible después de Auschwitz, por impertinente, por excesiva, porque está contradicha cada dÃa por los hechos, sigue estando presente para todo aquel que tenga conciencia de lo terrible. ¿Por qué sigue siendo posible escribir poesÃa?
XVII
Sabemos que en Auschwitz, en lo más crudo del ejercicio despiadado de deshumanización, también hubo poesÃa. Sabemos también que con la poesÃa se sacralizaba la vida entre la sangre del matadero. Entre los cadáveres, los montones de heces, las cenizas humanas de las chimeneas y la programación sistemática del odio a uno mismo, hubo quienes resistieron afirmándose con orgullo a ellos mismos y a la vida. Y lo hicieron por medio de la poesÃa.
XVIII
La pregunta de si es posible la poesÃa puede responderse de esta manera: ¿Sigue siendo necesario negarle toda posibilidad de victoria póstuma a Hitler? Si creemos que sÃ, entonces sigue teniendo sentido el esfuerzo de santificar la vida y de mantener encendida la llama sagrada de la poesÃa.
Doctor en FilosofÃa por la Universidad de Barcelona y Premio Extraordinario de Doctorado, es profesor de FilosofÃa en la UNED de Barcelona y en la Escuela Superior de Diseño de Sabadell. Coordinador del volumen La razón del mito (2000), es autor entre otros textos de El proceso de Sócrates (1998), Prometeos. BiografÃas de un mito (2001) y GuÃa para no entender a Sócrates (2004) obras publicadas en esta misma Editorial.
gregorioluri@telefonica.net
En el punto X debe decir:
Paradójicamente en su ensayo de hablar lo que no se puede decir escribió algunos de los mejores versos del siglo XX…
Solucionado Gregorio, gracias por la aclaración. Un abrazo!
Acabo de escribirlo en otro lugar, pero estaba pensando en este: «Quizás sea imposible hacer poesÃa después de Auschwitz, lo que no es imposible es hacer turismo a Auschwitz y hacerse una foto en grupo bajo el cartel “Arbeit macht frei※.
Completamente de acuerdo Gregorio. ¿Has leido el artÃculo de Judt en Le Monde Diplomatique? Habla de la banalidad que amenaza el estudio del holocausto cuando se hace un abuso del mismo, ya sea como moda literaria, como arma polÃtica, como espectáculo turÃstico… Te lo recomiendo.
Gregorio,
Te escribo desde Santiago de Chile. Hace un par de dÃas (y por casualidad) he visto una entrevista tuya en CNN sobre tu libro «La Escuela contra el mundo» y me ha parecido maravilloso. Ahora al buscarte en google llegué a esto, y aunque suene medio mal me emocioné hasta las lágrimas.
MuchÃsimas gracias por lo que haces, soy una gran admiradora de Claudio Naranjo y hace poco hice mi tesis de ingenierÃa en un modelo de gestión escolar, que coincide mucho con tu filosofÃa. Aquà en Chile el problema de la educación es un espanto, me imagino que eso no es novedad en ningún lugar porque estamos repletos de diagnósticos y quejas por doquier. Mi norte es en un futuro cercano dejar de hacer diagnósticos y poner las manos a la obra, y créeme que lo que visto y leÃdo de tà es una verdadera inspiración.
Un gran abrazo y mis agradecimientos,
Carla R.
[…] http://www.revistadeletras.net/gregorio-luri/ Share this:TwitterFacebookMe gusta:Me gustaBe the first to like this. […]