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Roa: "La auténtica función de la literatura es conmover"

Sebastián Roa | Foto cedida por el autor

Sebastián Roa es, en palabras de Santiago Posteguillo, el mejor escritor de novela histórica del siglo XXI. Su trayectoria literaria, que comienza hace algo más de una década, avala esta afirmación. Roa es autor de El caballero del alba (Delibrum Tremens, 2008; Ediciones B, 2015) y Venganza de sangre (Tropo 2009, con prólogo de José Luis Corral; Ediciones B, 2012), ganadora del certamen de novela histórica Comarca del Cinca Medio y premio Hislibris al mejor autor español de novela histórica 2010; La loba de Al-Ándalus (Ediciones B, 2012), El ejército de Dios (Ediciones B, 2015) y Las cadenas del destino (Ediciones B, 2016), premio de novela histórica Los cerros de Úbeda en su edición de 2017. A la trilogía almohade sigue Enemigos de Esparta (2018), ediciones B. En su nueva obra Némesis, editada por Harper Collins, Sebastián nos habla de Artemisia de Caria, conocida como la centinela de Asia, una mujer que, además de reina es navegante y comanda su propia nave, Némesis.

¿Por qué Artemisia, una mujer, como protagonista de Némesis?
El personaje me llamó la atención desde que leí los Nueve Libros de la Historia de Heródoto por primera vez. Es una mujer, sí, pero podía haber sido un hombre. El hecho es que me interesó mucho desde ese momento y sabía que terminaría escribiendo sobre ella, del mismo modo que supe que escribiría sobre Epaminondas cuando conocí al personaje, y de ahí salió Enemigos de Esparta. Es cierto que últimamente el cine ha sacado a flote a Artemisia con 300, The Rise of an Empire; aunque la Artemisia de Némesis poco tiene que ver con el personaje de Eva Green o de sus antecesoras en la gran pantalla. Mi última novela, Enemigos de Esparta, publicada hace dos años, me llevó hasta la antigüedad clásica. Eso también me motivó: quería quedarme literariamente en los alrededores.

Hay una tendencia a reivindicar el papel de las mujeres en la historia y escribir sobre ello. De hecho hay abundantes ejemplos de mujeres protagonistas de novelas muy comerciales. ¿Entronca Némesis con esta corriente?
Es cierto que se ha puesto de moda la literatura que reivindica el papel de la mujer en la historia, y hay un deseo incluso comercial de rescatar heroínas y colocarlas en el lugar que les corresponde. Es perfectamente legítimo sumarse a esa moda, pero no es mi intención con Némesis. De hecho esa tendencia casi llega a frenar el proyecto, porque mi interés con Artemisia no es reivindicar un lugar para ella en la historia ni que se reconozca su valor, que es indudable, sino narrar una ficción sobre un personaje formidable que vive en el siglo V a. C. Aparte, yo siempre he escrito sobre personajes femeninos. Sin ir más lejos, en todas las novelas de mi Trilogía Almohade hay mujeres que protagonizan sus propias tramas. Tampoco será el último personaje femenino al que coloque como protagonista. De hecho ya tengo alguno en mente.

Tu libro está dedicado a una mujer que podría ser de la edad de Artemisia, tu hija Yaiza, una de las mujeres más importantes en tu vida. De hecho a ella está dedicada este libro. ¿Cómo ha influido ella en Némesis?
Ella me ha ayudado a encontrar la voz de Artemisia y saber cómo pensaría o hablaría una mujer que además se expresa en primera persona. Me refiero al reto que supone para un hombre colocarse en el alma de una mujer. Tras la lectura de Yaiza, Némesis cambió bastante, tuve que hacer una buena revisión siguiendo su consejo. Por otro lado Yaiza, que estudia un máster sobre investigación de género en la UJI, me ha ayudado a huir de los arquetipos femeninos más frecuentes en cine y literatura y a perfilar un personaje que literariamente no encaja en cierta clase clichés, como el que propone 300, The Rise of an empire, con Eva Green, aunque al menos esa Artemisia no es una heroína tan pasiva como sus antecesoras en el cine. En la novela, de todos modos, también aparecen reflejadas mujeres de su tiempo, mujeres que han de hacer el papel que entonces se esperaba de ellas.

¿Qué puede aportar la historia de Artemisia en Némesis a las mujeres del siglo XXI? O, mejor dicho, ¿qué puede aportar en general tu novela a cualquier lector con independencia de su género?
La confrontación entre destino y libre albedrío, que es el tema principal de la novela. A veces nos dejamos llevar por el fatum, el destino, el azar, pero mi creencia es que hemos de ser ante todo los constructores de nuestra propia vida. No siempre podemos elegir o no sabemos cómo hacerlo para escoger el camino y llegar al objetivo. En ocasiones estamos como encerrados dentro de un laberinto, dando vueltas, no sabiendo qué bifurcación hemos de tomar, y entramos en un juego de prueba y error. En el caso concreto de Némesis, Artemisia navega entre dos aguas. Hemos de pensar que es una mujer que accede a un puesto de poder y que está sujeta a una serie de influencias, pero ojo: no tanto como mujer sino como ser humano, y no puede decidir exactamente lo que quiere en el momento que quiere. Ha de esperar la ocasión oportuna para forjar su propio destino y ha de hacerlo de forma contundente, embistiendo.

¿Cuánto ha influido en tu evolución sobre el tratamiento de esta confrontación destino / libre albedrío, que también tocas en otras novelas, tu acercamiento al mundo griego? ¿Ha evolucionado tu concepto de destino desde El caballero del alba hasta ahora?
Sí. Como ya he mencionado antes, creo ante todo en el libre albedrío, en nuestra capacidad de escoger para forjar nuestro destino, pero me he hecho algo más flexible al aceptar que, a veces, no puedes hacer nada más que dejarte llevar. ¿Es eso el destino? Probablemente. Lo aceptaremos hasta que llegue el momento de imponer el libre albedrío.

Harper Collins

En tu novela haces referencia a abundantes mitos, mesopotámicos, babilónicos, judíos... ¿Qué tipo de novela es Némesis? ¿Novela histórica? ¿Novela mitológica?
Podríamos calificarla como novela histórica, o tal vez novela de aventuras en un contexto histórico. Ambientada en el Mediterráneo del siglo V a. C., un período muy interesante, pero escrita para lectores del siglo XXI. En cuanto a los mitos, son importantes para orientar a la protagonista y hasta podríamos aprovecharlos en nuestra vida, y también sirven para darnos cuenta de que las inquietudes humanas, las que crean los mitos y crean la literatura, no cambian aunque procedan de lugares y tiempos muy distintos. Ante todo Némesis es una novela, sin más, y la auténtica función de la literatura es conmover y, si se puede, abrir puertas que conduzcan al placer estético. A la verdad literaria.

En Némesis adquiere especial protagonismo la figura del laberinto, una imagen que tomas de la película de los ochenta, Dentro del Laberinto, y que tiene un significado especial para ti. ¿De qué laberinto hablamos? Porque en la novela hay laberintos interiores y también laberintos de islas.
Los laberintos se prestan mucho a la simbología. Todo lo que hace Artemisia desde el principio es buscar la forma de orientarse en un laberinto que se manifiesta a tres niveles. El primero sería el universo histórico y geográfico, definido por el momento convulso y por el intricado escenario marítimo; el segundo se transita a través de su peripecia vital, y se forja a través de historias de mujeres que no siempre hacen lo que se espera de ellas. El tercero llega a ser una experiencia física concreta, una prueba muy personal en la que tal vez Artemisia deba usar un hilo para no perderse, y para enfrentarse a su propio minotauro en el centro del laberinto.

¿Cómo ayudan los mitos de los que hablas en el libro a Artemisia para guiarse dentro de ese laberinto que se mueve en tres planos?
En ellos encuentra respuestas a las grandes preguntas existenciales. Hay cuestiones que la mente humana se plantea por naturaleza, pero que por sus propias limitaciones no puede contestar. Muchas de esas respuestas se encuentran en los mitos, que contienen grandes verdades y soluciones a esas inquietudes, aunque narradas metafóricamente. Uno de mis mitos preferidos es el de Innana y Ereshkigal, un relato recurrente de muerte y resurrección. Un mito que guía a Artemisia pero que también puede guiarnos a nosotros en ciertas fases de nuestra vida.

¿Y la música? ¿Cómo ayuda al lector a guiarse dentro del laberinto de páginas que componen la historia de Artemisia?
La novela está marcada por citas musicales modernas o muy recientes, que encabezan cada una de las fases narrativas y la estructuran en un viaje heroico a medida. Así, una cita está relacionada con la acción que la sucede, y también enraizada en un patrón de narración mítica. Más que una guía para el lector, es una forma de acompañamiento, un fondo musical para unir el pasado lejano con el presente, sobre todo porque los grandes enigmas de la vida son ahora los mismos que hace veinticinco siglos.

¿A toda hybris sigue su némesis, toda injusticia merece un castigo?
Esa es la idea, aunque no siempre obtiene uno lo que merece. Es una constante la desmesura, el desequilibro, y también la consiguiente búsqueda del equilibrio. Némesis corrige el desequilibrio. ¿Qué es Némesis? ¿La diosa o el trirreme que comanda Artemisia? Hay una diosa que se llama Némesis pero el restablecimiento del equilibrio original no sucede por sí solo. Volvemos de nuevo a la tensión entre destino y libre albedrío. ¿Qué pesa más?

Has renunciado en tu novela a recrear en detalle la batalla de Salamina. ¿Por qué?
Otros autores antes que yo han contado muy bien la batalla de Salamina, hay ya grandes escenas al respecto. Si en Enemigos de Esparta dedico muchas páginas a la batalla de Leuctra es porque nadie se había recreado en ella, y eso me motivaba. Aquí solo hay catorce páginas dedicadas a Salamina. Me he limitado a narrar la batalla desde una óptica individual, en primera persona. Es un planteamiento distinto respecto de la visión cenital y omnicomprensiva de la batalla. En este caso me interesa más la guerrera que la guerra. De todos modos, la novela va bien surtida de escenas bélicas y de acción en general.

¿Existió Artemisia, como escribe Heródoto, o ella misma es un mito?
Historiográficamente existe, pero no podemos saber si fue y actuó tal como describe Heródoto. Es llamativo que Esquilo, coetáneo de Heródoto y de Artemisia, y muy implicado en las Guerras Médicas, no la mencione en su tragedia Los persas, aunque coincide con Herótodo en detalles muy específicos, como el número exacto de barcos en la armada persa. Y Heródoto recordemos que no es un historiador en el sentido actual, porque en su obra recoge lo que le cuentan, incluso aunque la fuente no sea fiable o la propia información tienda a la inverosimilitud. Las referencias a Artemisia reaparecen con Aristófanes, que vivió bastante después; y Pausanias describe una estatua suya que al parecer se erigió en Esparta. Para no dejarte sin una respuesta clara: la Artemisia de Némesis es real, si no como persona histórica, sí como personaje, al modo que lo pueden ser Romeo y Julieta.

Etiquetas: Artemisia, Asia, Heródoto, mujer, Némesis, novela histórica, Sebastián Roa

Sobre el autor

Alicia García-Herrera

Alicia García-Herrera es doctora en Derecho por la Universitat de València y máster en mediación y gestión de conflictos por ICAV-CEU. Es autora de de numerosas publicaciones jurídicas, de trabajos de crítica literaria, cuentos y relatos. En 2017 obtuvo dos premios literarios: el segundo premio de relato histórico Iber, con el relato 'Los cuatro inmortales', basado en el escritor J.R.R. Tolkien, y el primer premio de narrativa de la Dirección General de l’Institut Valencià per les Dones i per la Igualtat de Génere, con el relato 'Calle Progreso 36, se vende'.

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