Revista de Letras
12 años de Periodismo Cultural

Intervención literaria para un mundo artificial y absurdo

18 noviembre 2020 Críticas, Portada

Édouard Levé y Thomas Clerc | (Auto)portraits | Eterna Cadencia

Édouard Levé (1965-2007) desarrolló una carrera tan corta como intensa, moviéndose entre lenguajes: pintura, fotografía, literatura. Publicó tres libros de fotografías y cuatro títulos de narrativa, si bien, esta definición para su trabajo puede resultar muy reductora para unas ambiciones que tienen, en algunos casos, la forma de una intervención artística. Algo así se aprecia en Diario (2004; Eterna Cadencia, 2020), su segundo libro y el último en ser traducido al castellano para completar, en la misma editorial, la publicación de sus cuatro títulos narrativos: Obras (2002), Autorretrato (2005) y Suicidio (2008), esta última enviada a su editor pocos días antes de que Levé llevase a cabo el acto que indica su título.

En Obras Levé presentaba más de quinientas ideas sobre obras de arte que nunca llegó a realizar y explicaba de manera minuciosa en qué trataría cada una de ellas, experimentando con la palabra cómo dar forma a imágenes artísticas y, a su vez, escribir un libro que es tanto novela de una producción artística y su imposibilidad, como catálogo o ensayo artístico. En Autorretrato procedió de manera parecida, pero en esta ocasión a partir de sus ideas y sus pensamientos personales a modo de diario personal, en un trabajo de desnudo personal que surge durante un viaje a Estados Unidos para realizar fotografías de ciudades cuyos nombres remiten a otras ciudades europeas. En más de una ocasión ya habla del suicidio, tema central de su último libro y que Levé escribe después de que un amigo se quitase la vida. A partir de ideas tanto propias como ajenas, el escritor francés se desdobla a través de un monólogo para hablar del suicidio desde una postura abstracta, genérica, así como desde una mirada más personal, íntima, que aparentemente apunta hacia su amigo, aunque, en el fondo, se pueda percibir la voz de Levé, quizá porque, poco después de escribirlo, acabaría con su vida.

Eterna Cadencia

Diario, su segundo título, tiene más que ver con Obras que con las dos siguientes en tanto a que estamos ante un trabajo literario cuyo gesto está más cerca de la intervención artística, de lo conceptual incluso, que de una elaboración narrativa normativa. Levé parte de artículos de diferentes periódicos a los que borra toda referencia tanto espacial como temporal. No hay nombres personales ni países; tampoco fechas ni lugares. Así, el escritor divide el libro en secciones: Internacional, Sociedad, Policiales, Economía, Ciencia y tecnología, Avisos, Pronósticos del tiempo, Deportes, Cultura, Guía y Televisión. Y en cada una de ellas desarrolla breves crónicas o notas que conforman en su conjunto un collage textual que va variando, dentro de cada sección, pero que también busca proporcionar una idea de repetición: noticias similares o parecidas se suceden en ocasiones en una suerte de bucle interminable que produce una sensación de narración monótona; pero también algo narcotizada: las noticias pierden en muchos momentos su sentido original, carecen de razón de ser cuando algunas cuestiones, se repiten y repiten, como si con ello se anulasen.

Levé ofrece en Diario un amplio fresco de noticias que pueden resultar más o menos familiares o más o menos singulares y estrafalarias en algunos casos, creando con ello una mirada crítica, pero también irónica, sobre una realidad que resulta monocroma a pesar de la gran variedad de sucesos que acontecen a diario. El escritor francés crea una narración con esos fragmentos y conduce al lector hacia un itinerario que resulta reconocible a la par que produce la sensación de una gran abstracción: sin nombres ni fechas ni lugares, todo hecho queda suspendido en una posibilidad genérica que apunta a que, en verdad, el mundo, la realidad, deviene repetitiva. Un hastío que, sin embargo, posee algo de juego determinista que pone de relieve la artificialidad de las noticias y su relación con la realidad de la que, en teoría, informan. Pero también muestra la artificialidad de un mundo devenido en ficción, definido por hechos y acontecimientos que, relegados a su esqueleto, a su mínima definición, dan como resultado un absurdo mayúsculo. Levé interviene la realidad a través de la literatura en Diario ofreciendo un juego narrativo y conceptual del que, cada lector, podrá sacar una mirada muy precisa a partir de la relación que quiera/pueda establecer con lo real.

Etiquetas: Édouard Levé, collage, Crónicas, Diarios, Ficción, fotografía, Literatura, mundo, notícias, pintura, realidad, verdad

Sobre el autor

Israel Paredes

Israel Paredes (Madrid, 1978). Licenciado en Teoría e Historia del Arte es autor, entre otros, de los libros Imágenes del cuerpo y John Cassavetes. Claroscuro Americano. Ha colaborado en más de una treintena de libros colectivos. Colabora actualmente en varios medios como Dirigido por, Imágenes, y es coordinador de la sección de cine de Playtime, suplemento del periódico El Plural, y publicado en La Balsa de la Medusa, Clarín, Revista de Occidente y otros medios.

¡Comparte este artículo!


Envía tu comentario