Revista de Letras

El editor Andreu Jaume recupera a Shakespeare para el siglo XXI

Raro es, en casa de cualquier amante de la lectura con una surtida biblioteca, no encontrar entre sus volúmenes las obras de William Shakespeare, uno de los clásicos por excelencia del teatro, la poesía y, por tanto, de la literatura.  Y siempre es motivo de celebración volver a tropezar con su nombre estampado en algún volumen expuesto en las mesas de novedades de las librerías. Andreu Jaume, responsable de una magnífica edición de la obra crítica de T. S. Eliot publicada hace escasos meses en Lumen, acaba de presentar el primer tomo de una nueva edición divulgativa de las Obras Completas de Shakespeare (Debolsillo). Con las “Comedias” se inicia el periplo que, en cinco volúmenes (le seguirán “Tragedias”, “Dramas Históricos”, “Romances” y “Poesías”) reunirán el corpus literario de El Bardo para España y América latina. Para ello, se han recuperado las mejores traducciones existentes en español: aquellas que respetan y diferencian el verso de la prosa. Agustín García Calvo, Vicente Molina Foix, María Enriqueta González Padilla, José María Valverde, Federico Patán, Hugo Chaparro Valderrama, Pablo Armando Fernández, Alberto Silva, Víctor Obiols y Edmundo Paz Soldán son los que firman las versiones que componen esta primera entrega.

En la introducción que acompaña al primero de los tomos, Andreu Jaume compone la biografía de William Shakespeare a partir de los datos que se conocen y remarca varios aspectos conflictivos, como la polémica, aún vigente, sobre la autoría de muchas de sus obras, y la problemática de datación de algunas de las treinta y ocho piezas que componen el canon shakesperiano.

Hemos querido aprovechar la oportunidad para entrevistar al editor que ha hecho posible el reencuentro de los lectores con el gran dramaturgo.

Casi es obligado preguntarte qué representa para un editor ofrecer a los lectores la Obra Completa de Shakespeare y hacerlo, además, fijándola en base a unos criterios que le dan un carácter propio y diría que hasta definitivo, en su formato.

En primer lugar, además de un placer y un privilegio, se trata de una enorme responsabilidad. Quisiéramos que esta edición se convirtiera en el Shakespeare hispanoamericano del siglo XXI. Para ello, hemos tratado de incorporar las mejores traducciones disponibles, muchas de las cuales, por cierto, habían circulado muy poco. Por otro lado, se trata de un edición meramente divulgativa, pero, al mismo tiempo, rigurosa, con criterios de fijación unificados, muy servicial.

Por sus características, a muchos les puede sorprender que esta edición se presente directamente en formato bolsillo, aunque hace tiempo que vuestro sello está dignificándolo con un catálogo de obras de referencia difícil de superar. ¿Se planteó desde el primer momento que debía publicarse en Debolsillo? ¿No hubo la tentación de presentarla en trade?

Como digo, queríamos que esta fuera la edición para una nueva generación y, en este sentido, el formato de bolsillo permite una difusión que el trade, ahora más que nunca, limita. Queríamos alejarnos de otras ediciones con una vocación, para entendernos, museística.

¿Cuáles han sido los criterios para seleccionar las traducciones que debían incluirse en esta edición?

En la selección de traducciones, hemos privilegiado aquellas que distinguían con buen oído el verso de la prosa, una diferencia fundamental para la cabal comprensión de Shakespeare, quien utiliza verso blanco, verso rimado y prosa de las maneras más distintas y con un creciente virtuosismo a lo largo de su obra. Respetar ese contrapunto estilístico constituye un reto para los traductores, muy bien asumido en esta edición. Por otra parte, queríamos que todas las traducciones estuvieran hechas, como muy tarde, a lo largo de la segunda mitad del siglo XX. Cada generación necesita renovar las traducciones de sus clásicos.

Presentación del "Primer Folio", o edición príncipe, publicado en 1623 (imagen: wikipedia)

La edición príncipe, agrupada por géneros, se ha establecido como la idónea para presentar sus textos, pero ¿el orden de publicación viene marcado también por la inicial del siglo XVII?

El Primer Folio, que es como se suele denominar a la edición príncipe del teatro completo de Shakespeare, agrupaba las obras en comedias, tragedias e historias, con un criterio bastante laxo. A finales del XIX se segregó de las comedidas un grupo de obras tardías, problemáticas y de difícil clasificación, como Cimbelino o La tempestad, bajo el nombre de ‘romances’. Desde entonces esa ha sido la taxonomía shakespeareana canónica, con el añadido de las ‘comedias sombrías’, como Medida por medida. Lo cierto es que Shakespeare subvirtió y remodeló todos los géneros, de manera que cualquier clasificación genérica es, en su caso, siempre insatisfactoria. La mejor manera de viajar por la obra de Shakespeare es cronológicamente. Por ello, en esta edición, hemos incluido también una cronología aproximada de la composición de todas las obras, de tal manera que el lector pueda, en cuanto tenga los cinco volúmenes, hacer una lectura diacrónica si así lo prefiere.

Según se anuncia, el volumen dedicado a las composiciones poéticas nos ofrecerá alguna sorpresa. ¿Puedes avanzarnos algo al respecto?

Ese volumen será el único bilingüe y contará con traducciones inéditas. Creo que es un volumen fundamental para entender a Shakespeare, quien, por encima de todo, fue sobre todo poeta. Para comprender a Shakespeare hay que juzgarlo desde el punto de vista del poeta. Esa teoría de que hoy en día Shakespeare sería novelista es, además de un consuelo fútil, un completo disparate.

Hay expertos que recomiendan acercarse a los clásicos en ediciones como esta, divulgativa y no crítica, sin anotaciones, para no dejarse influenciar por la lectura de otros. ¿Te sumarías a esta idea en el caso de Shakespeare?

No, creo que uno puede aprender mucho de las ediciones críticas y de las ediciones anotadas. Son absolutamente necesarias, pero también deben convivir con ediciones que proponen, digamos, una primera lectura.

Una cuestión difícil y comprometida: toda la obra de Shakespeare, como sabes, está disponible de manera libre y gratuita en formato digital, algo que puede echar para atrás a muchos editores al plantearse comercializar una nueva edición impresa. Con este proyecto, ¿ves cerrada la posibilidad de nuevas ediciones divulgativas de la obra de El Bardo de Avon en formato económico?

A pesar de los cantos de sirena, creo que veremos, durante muchos años todavía, una alternancia entre el papel y el digital. Y sobre todo en los clásicos. Y sobre todo con Shakespeare.

José A. Muñoz

Etiquetas: Andreu Jaume, Debolsillo, Obras Completas de Shakespeare, William Shakespeare

Sobre el autor

José A. Muñoz

José A. Muñoz (Badalona, 1970), periodista cultural. Licenciado en Ciencias de la Información, ha colaborado en varias emisoras de radio locales, realizando programas de cine y magazines culturales y literarios. Ha sido Jefe de Comunicación de Casa del Llibre y de diversas editoriales.

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3 Comentarios

  1. Alfredo 28 junio 2012 at 16:55

    ¿Traducciones inéditas…?? ¿Las de Chaparro Valderrama y Paz Soldán no son las misma de la excelente y hoy inhallable colección “Shakespeare por escritores” dirigida por el argentino Marcelo Cohen y editada por Editorial Norma hace más de diez años?

    http://www.lamaquinadeltiempo.com/shakespeare/colecc02.htm

  2. José A. Muñoz
    José A. Muñoz 28 junio 2012 at 17:01

    Gracias por el comentario, Alfredo. La única mención en toda la entrevista respecto a “traducciones inéditas” se refiere, como habrás podido advertir, al volumen “Poesías”, en el que se recogerán algunos versos de Shakespeare que no habían sido traducidos. Por supuesto, para el resto del “corpus”, como se advierte en el volumen y en la misma entrevista, se han recopilado las que, a juicio de Andreu Jaume, son las mejores traducciones en español publicadas hasta la fecha.

  3. Federico 15 mayo 2013 at 16:52

    Es muy decepcionante que ni siquiera se mencione en la nota (y sí en el comentario de Alfredo) la colección de la Editorial Norma. Prácticamente todas las traducciones de esta edición han sido tomadas de allí. Es una alegría, por otro lado, que Andreu Jaume haya dado tal protagonismo a una colección muy valiosa, que corría el riesgo de volverse inhallable.

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