El título es el umbral de una novela: «El silencio de tu nombre»

Siempre me ha resultado muy sugerente el título con que un autor bautiza su novela.  Es  la tarjeta de presentación, el portal que invita a entrar según las expectativas de cada lector. El título contiene una orientación clara o simbólica de lo que hay tras el umbral, una información que sirve al lector para ordenar y almacenar la novela en su lista de lecturas previstas. Es además, por su valor evocador de un mundo ficticio, la clave que sirve de enganche al lector y le incita a la lectura. Aunque los títulos, como las modas, van cambiando y adaptándose a