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Carson dialoga con los muertos

La gran poeta norteamericana reflexiona sobre la escritura a la luz de sus lecturas de Simónides de Ceos y Paul Celan en el ensayo 'Economía de lo que no se pierde'

Anne Carson | Foto: Vaso Roto

Difícil encontrar un género mejor que el ensayístico para diagnosticar el impasse al que hemos llegado, “abstraídos del espacio y del tiempo como trozos de valor comercializable, [mientras los objetos] se transforman en mercancías y pierden su vida de objetos”. Encerrados en casa sine die, esperando la colisión de los valores liberales del secularismo contra el conservadurismo fundamentalista, “el dinero desarraiga los gestos elegantes de la economía aristocrática y los inscribe en la superficie de los utensilios”. Si de encontrar una salida se trata, tal vez no haya que acudir al individualismo partidista de un Tweet o una entrada de Facebook, sino a la expansiva comprensión generosa, autoconsciente, de un tratado de poesía.

“El poeta es una suerte de bisagra. Mediante cantos de alabanza, organiza una continuidad entre la vida mortal e inmortal”. Al dejar atrás la argumentación osificada en estructuras coercitivas, la urgente, prolija voz de la canadiense Anne Carson (Toronto, 1950), deambula por las ideas, “afirmaciones acerca de lo que es la poesía y de cómo funciona. Parece creer que los mundos visible e invisible existen lado a lado”; si “la tarea del poeta consiste en realizar la transacción de quienes ya no hablan a quienes aún pueden leer (y habrán de morir)”, la esencia argumental del volumen Economía de lo que no se pierde (1999; Vaso Roto, 2020), rechaza el artificio en beneficio de la autenticidad, no para detallar nuestras distancias, sino para celebrar nuestras conexiones, “una manera de pensar la muerte y de recibir consuelo”.

Vaso Roto

Versiona al castellano la Premio Nacional de Poesía Efraín Huerta, Jeannette L. Clariond, esta recopilación de perspectivas, este transvase de información, ocasionalmente penetrante, ampliamente reivindicativo, a cargo de la profesora de lenguas clásicas en la Universidad de Michigan, que “confronta un lugar vacío (…) acepta la conmoción de lo borrado”, mientras apunta las convergencias y divergencias de Simónides de Ceos (556 a. C. – Siracusa, ca. 468 a. C.) y Paul Celan (Rumanía; 1920-París 1970), poetas de culto que “se orientan hacia la realidad (…) por medio del negativo”, creadores que proyectan su inversa luminosidad sobre la sensibilidad vinculante de un experimento que valora la escritura mediante sus capacidades de resistencia y reparación.

Contra la toxicidad de la idolatría, “un significado que se niega a malgastar una sola palabra con el fin de escribirse sobre el mundo”, una forma de expresión que puede y debe cambiar todo, “mediante la alquimia, mediante la memoria, mediante las reglas de la métrica (…) el sueño, la plegaria y el intercambio de mercancías”; al dejar constancia de la peripecia ajena, la finalista del National Book Critics Circle Award promulga nuevas formas de existencia: “¿Qué perdemos exactamente cuando las palabras se malgastan?”, se cuestiona en el prólogo, “¿Dónde se encuentra el depósito humano en el cual están bien almacenadas?”.

Ambiciosa la naturaleza de este libro que, a través del estudio de la obra del autor en alemán de la segunda posguerra, en paralelo a la del creador griego, considera el lírico fenómeno, “centra su atención en el objeto”, argumenta en el epílogo L. Clariond, “observa, anota, contrasta. Confiere presencia a lo visible para el ojo común”, lo diferencia de la magia, añadimos, lo conecta a la filosofía, lo aparta de la superstición, lo ubica en esa tierra de nadie entre la estética y la metafísica. “La buena literatura es diálogo con los muertos”, concluye la traductora mexicana, “intento de conciliación, rescate”. Una reflexión informada, en definitiva, sobre la experiencia lectora, que, en opinión de la Premio a la mejor traducción de la NY Book Fair “gana siempre en significados, en sentido”.

Obsesionada con la inquietud de nuestra la soledad en línea, la debacle posmoderna nos ha acostumbrado, tristemente, a desterrar la objetividad de nuestras preferencias. En la escritura ideológica de la actualidad, nuestros burdos argumentos digitales subrayan analógicas obviedades. El vademécum​ de la Premio Princesa de Asturias 2020 invita, por el contrario, al aprendizaje prolongado: emplea la erudición para romper expectativas, nos muestra cómo lo que parece ser una cosa puede ser algo muy distinto. En el centenario del nacimiento de Paul Celan, Anne Carson se enfrenta a la distorsión de los hechos, a la ausencia del manejo crítico de las fuentes, privilegia la fidelidad cronológica, su revelación nos alude directamente, mientras nos aleja de la palabrería.

José de María Romero

José de María Romero Barea (Córdoba, 1972) es crítico de narrativa, poesía, ensayo y novela gráfica. Es miembro de la AAEC-Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literario. Colabora con sus reseñas, entrevistas y traducciones en publicaciones de ámbito nacional e internacional.

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