Miradas sobre la ciudad (Acantilado, 2021) recupera treinta y un escritos del arquitecto y urbanista Manuel de Solà -Morales, prologados por Rafael Moneo y seleccionados y editados por Oriol Clos.
Escritos ente 1969 y 2011, los treinta y un textos que componen este volumen ofrecen una visión general del pensamiento de unos de los grandes nombres de la arquitectura en España, discÃpulo de Josep LluÃs Sert y de Ludovico Quaroni. El libro se divide en seis bloques: De la teorÃa urbanÃstica: Hacia una definición; Espacio y tiempo; Sin modelo; Coincidencia y diferencia; y Campo de cosas; además del prólogo de Rafael Moneo y un texto a modo de epÃlogo de Oriol Clos, copilador del volumen. Cada bloque está compuesto por una serie de textos de distinta procedencia -conferencias, artÃculos para revistas especializadas, crÃticas de libros sobre arquitectura- y que se suceden en riguroso orden cronológico y dan cuenta de, a pesar de la diversidad de origen, extensión o espacio de publicación, el trabajo a lo largo de años de Solà -Morales para conformar una teorÃa que tiene más de apertura de ideas, de búsqueda de caminos, que de asentación de unos principios cerrados.
«Los espacios colectivos son la riqueza de las ciudades históricas y son también, seguramente, la estructura principal de la ciudad futura».

AsÃ, texto a texto, el lector puede encontrar una serie de reflexiones alrededor de la ciudad y su organización con una mirada polÃtica en tanto a que comprende cualquier proyecto urbanÃstico desde una postura abierta y viva de integración de todos los elementos que conforman el tejido urbanÃstico, de nueva construcción o remodelación, bajo una idea plenamente de bien social. Solà -Morales, siguiendo de cerca las ideas y reflexiones de Lewis Mumford o Henry Lefebvre, entre otros, sitúa a la ciudad y a todo aquello que la conforma en el interior de un pensamiento que atiende a lo urbano desde una consideración amplia, plural y colectiva, ahondando en el pasado, pero atendiendo al progreso, pensando tanto en el individuo como, sobre todo, en las diferentes comunidades sociales que convergen en el interior de las ciudades.
En los diferentes textos de Miradas sobre la ciudad, Solà -Morales habla de cada presente (los textos ocupan varias décadas y, por tanto, las variaciones de unas épocas a otras son más o menos evidentes) y de diferentes ubicaciones (con la ciudad de Barcelona como una presencia constante), con algunas corrientes o movimientos arquitectónicos como centro de sus reflexiones como el racionalismo, el organicismo, la Bahaus o el funcionalismo, y con nombres como Le Corbusier o Raymond Unwin como figuras sobre las que pensar. Destaca también su atención sobre el trabajo del ensanche barcelonés de Idelfonso Cerdá o el trabajo de Domenico Fontana en Roma.
«En el mundo contemporáneo, donde más de la mitad de la población vive en la ciudad, y el resto no tardará en considerarla como la única garantÃa de progreso económico y social, las ciudades son las máquinas fantásticas que permiten transformar la soledad en intercambio y la ignorancia en progreso».
Los textos y el pensamiento de Solà -Morales ayudan -e imponen durante la lectura de muchos de los textos- a que pensemos en nuestro entorno urbano, en nuestras ciudades, como construcciones históricas, pero de necesario futuro; en todo aquello que engloban en su interior y en la necesidad, atemporal, de fundamentar las construcciones bajo una teorÃa que no solo ordene el espacio habitable, sino que lo haga realmente habitable. Una mirada social, humana en tanto a concebir el espacio urbano bajo el prisma de la funcionalidad entendida esta como la mejor manera de organizar la ciudad para sus habitantes sin con ello olvidar elementos estéticos. Una mirada que, se percibe con el paso de los años, rehúye la idea de construcciones meramente funcionales para albergar individuos y expandir las ciudades bajo el influjo de la especulación y el capitalismo más salvaje. Solà -Morales entendÃa el urbanismo desde una cierta organicidad. Y, por tanto, las ciudades como espacios vivos que debÃan levantarse para facilitar la vida de sus ciudadanos.