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Artífice de lo múltiple simultáneo

Más allá del paisaje y la historia, las 'Crónicas completas' de Hebe Uhart muestran al lector su fascinación por el lenguaje hablado y escrito | Foto: Agustina Fernández, Adriana Hidalgo Editora

Se alterna la gama de material con la calidad multitonal de una destreza que nos mantiene involucrados: “Yo tengo la idea de que en el sur todo puede suceder. De hecho han sucedido y se han relatado cosas tan extraordinarias, que son difíciles de procesar”. El peligro acecha en esta exploración del horror incrustado en la realidad, deformada por el afectuoso desapego: “Los paisanos están sentados y quietos, bien agarrados a su bolso o valija (…) ¿Y por qué no circulan por la estación? Porque están esperando y acompañando el momento central, la partida”.

En estas Crónicas completas (Adriana Hidalgo editora),  la escritora Hebe Uhart (Moreno, 1936-Buenos Aires, 2018) redescubre la tristeza, el humor y la hermandad, tónicos para ojos lúcidos en oscuros tiempos. En la sección Viajera crónica (2011), se despierta la empatía a través de la morosa atención a una humanidad articulada por una vulnerabilidad compartida, que se traslada a través de los espacios de una exploración político-poética: “Por todos lados, la palabra quiere marcar un rumbo”.

Adriana Hidalgo editora

En el opúsculo Visto y oído (2012), la descripción resiste la digresión, el énfasis o la repetición mientras redunda en la rareza: “Volví a casa muy cansada, pero como si no hubiera viajado, como si me faltara todavía viajar”. En el apartado De la Patagonia a México (2015), interactúan la franqueza y la imprevisibilidad. Encarnaciones de la locura indexan la desigualdad, la impotencia de una crueldad traducida en los aforismos de una “artífice de lo múltiple simultáneo”.

Se explora el aislamiento en lo cotidiano fantástico. La extrañeza convive con el trauma en la obra de la docente y escritora argentina, cuyos flashbacks revelan la tensión emocional de un periplo a través de un territorio sobrenatural: “¿Qué comió Jonás en el vientre de la ballena? Peces en proceso de digestión”.

Nada escapa a los límites de la heterogeneidad del aparte De aquí para allá (2017): “Este mundo está hecho de mezcla y en todas las etnias que visité encontré lo antiguo mezclado con lo actual”. Se aporta solidez a una trama expansiva que serpentea hacia el tácito clímax: “Y así, sin hablar, con sonrisas nomás, nos entendimos. Y aprendí que no se necesita hablar para entenderse”.

El subapartado Animales (2018) evoca una alucinación que premia a quienes se entregan a sus excentricidades: “Hay aves que aún dormidas siguen piando en tono apagado”. El lenguaje trama un mundo reconocible pero fuera de nuestro alcance: “[El loro Perico] de noche ensaya palabras, como que deletrea”. El autoconocimiento y la decepción se miden contra un panorama de eventos ideales, donde “lo nimio se vuelve interesante y lo cotidiano, único”, sostiene la editora Julia Saltzmann en la presentación.

El misticismo local y el gusto por la transgresión definen a la Premio Iberoamericano de Narrativa Manuel Rojas 2017, una fisicalidad imaginativa que “siempre pone la dignidad en primer lugar”, según la periodista y escritora Mariana Enríquez en el prólogo (La de los demás y la propia), junto a una magia compositiva que superpone los detalles a modo de desafío.

José de María Romero

José de María Romero Barea (Córdoba, 1972) es crítico de narrativa, poesía, ensayo y novela gráfica. Es miembro de la AAEC-Asociación Andaluza de Escritores y Críticos Literario. Colabora con sus reseñas, entrevistas y traducciones en publicaciones de ámbito nacional e internacional.

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