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Miradas en la distancia y literatura del desarraigo

Mercedes Monmany dirige ahora, en 'Sin tiempo para el adiós', la mirada hacia los creadores europeos que se vieron obligados a emigrar | Foto: Adrián Vázquez

En Sin tiempo para el adiós, Mercedes Monmany, autora del monumental Por las fronteras de Europa, también publicado en Galaxia Gutenberg, lleva a cabo un recorrido por los exilios literarios del siglo XX creando con ello un fascinante crisol de la gran literatura europea.

Sin tiempo para el adiós puede verse como la tercera pieza de un tríptico emprendido por la autora con el monumental e imprescindible Por las fronteras de Europa (Galaxia Gutenberg, 2015), en el que llevaba a cabo un amplio y muy completo repaso por la literatura europea del siglo XX y del XXI. Después publicó, Ya sabes que volveré (Galaxia Gutenberg, 2017), abordando la obra de Etty Hillesum, Gertrud Kolmar e Irène Némirovsky, tres escritoras que fueron asesinadas en Auschwitz. Ahora, para seguir ahondando en la literatura europea del pasado siglo, Monmany se introduce en una cuestión transversal al siglo desde finales del XIX: el exilio, forzado o electivo.

Monmany estructura su ensayo en cuarenta capítulos que, a partir de un nombre propio, amplia dentro de su contexto en busca de otros nombres con los que han compartido destino de alguna manera; una mirada extensa que busca abarcar una infinidad de escritores y de escritoras que, por distintos motivos, sufrieron el exilio. Gran parte de Sin tiempo para el adiós lo compone la diáspora literaria ocasionada por las persecuciones nazis antes y durante la Segunda Guerra Mundial, desplazando a un gran número de literatos de descendencia judía; también a otros que, desde la disidencia política; tuvieron que marcharse. Por otro lado, asistimos a exilios del régimen soviético a comienzos del siglo XX tras la revolución bolchevique; y, años, después, de los países del este de Europa en la órbita de la Unión Soviética; escritores italianos huyendo de la Italia de Mussolini y españoles de la dictadura franquista.

Galaxia Gutenberg

Un recorrido en el que no importa tanto el desarrollo cronológico como el ir trazando un viaje que Monmany desarrolla a través de un ensayo narrativo en el que la escritora despliega su amplio conocimiento sobre el tema, detallando minuciosamente las vidas de los escritores, ampliando en su contexto, ahondando en fuentes, para poder establecer un relato tan preciso como profusamente detallado. El desfile de nombres es abrumador, algunos más conocidos o con más popularidad que otros, pero atendiendo a todos de una manera similar para dar cuenta de diferentes formas de exilio que conformaron un siglo del desarraigo en muchas épocas.

Monmany nos sitúa ante dramas personales en contextos más amplios, de terribles desastres humanos, con escritores que disfrutaron de mejor fortuna que otros, pero siempre expresándose a través de la literatura. El copioso número de títulos que la escritora despliega en las páginas de Sin tiempo para el adiós revelan una bibliografía que desde el ensayo, la biografía, las memorias o la ficción, narran la marcha, la distancia con la patria, el dolor de la marcha. Con ello pone de relieve cómo el siglo XX, fue un siglo de desplazamientos, de desarraigo. Así, el repaso que lleva a cabo es tan apasionante por los nombres que presiden sus páginas como (casi) sorpresivo al comprobar la gran cantidad de escritores que construyeron la literatura del pasado siglo y que fueron obligados a marcharse de sus países. Escritores europeos que debieron seguir escribiendo en su idioma en otros lugares o adoptando otros que no les eran propios. Escritores que tuvieron que luchar contra sus fantasmas mediante la escritura. Y tan importante es el acercamiento a cada uno de ellos y de ellas como la conformación de un contexto muy particular que, a la larga, acaba siendo una breve historia del siglo XX a través de los grandes eventos que fueron cambiando el devenir de cada década. Y en su interior, historias individuales, íntimas, afectas por esos acontecimientos que, con su literatura, fueron narrando, historiando o analizando, aquello que les sucedía.

En Sin tiempo para el adiós, Monmany nos invita a un repaso exhaustivo y ricamente documentado y elegantemente escrito alrededor de esas vidas y esas obras, recordando con ello el lugar de la literatura durante décadas, su importancia como parte indisociable del curso del tiempo y de la historia. Más allá de los grandes nombres, resulta más interesante aquellos nombres que, quizá sean menos conocidos, pero cuyas vidas fueron también trastocadas por el exilio y su obra necesaria de ser reivindicada y recuperada. Ahí reside una de las grandes virtudes del libro de Monmany, el trasladar al lector hacia lugares conocidos y hacia otros menos conocidos, descubriendo autores y, a su vez, recordándonos que, a pesar de las grandes obras que surgieron de estos exilios, todos ellos sufrieron de una manera u otra el trauma y la tristeza del desplazamiento, de las persecuciones. Gran parte del siglo XX fue escrito desde la lejanía, desde una mirada que intentaba reescribir las formas literarias con el fin de, a su vez, comprender mejor el nuevo lugar ocupado.

Israel Paredes

Israel Paredes (Madrid, 1978). Licenciado en Teoría e Historia del Arte es autor, entre otros, de los libros 'Imágenes del cuerpo' y 'John Cassavetes. Claroscuro Americano'. Colabora actualmente en varios medios como Dirigido por, Imágenes, 'La Balsa de la Medusa', 'Clarín', 'Revista de Occidente', entre otros. Es coordinador de la sección de cine de Playtime de 'El Plural'.

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